Afganistán: La estrategia incoherente

lunes, 26 de noviembre de 2007
Londres (apro) - La catástrofe de la coalición internacional en Afganistán ?uno de cuyos resultados es la muerte de más de mil 200 civiles afganos--, es consecuencia de una estrategia militar y política incoherente en ese país, que no logra integrar la lucha contra la insurgencia local talibán, acabar con el "terrorismo" y poner en marcha operaciones de reconstrucción económica y social Esa es la conclusión de un informe publicado el pasado 29 de octubre por el Chatham House de Londres, y la Universidad de Oxford El informe sostiene que el éxito de la coalición de fuerzas armadas occidentales que se encuentran en suelo afgano "sigue siendo limitado" Advierte que la cohesión interna de esta coalición "se está volviendo muy frágil", debido, principalmente, a que varios países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) tienen poca "disponibilidad" para enviar soldados a ese país Afirma que esta situación de división interna dentro de las fuerzas de la coalición, "pone en peligro el principio fundamental de la solidaridad y de la alianza" El documento, realizado por el experto Timo Noetzel (Chatham House) y por la profesora Sibylle Scheipers (Oxford University), destaca que la manera en que las fuerzas de la coalición enfocan las tareas para otorgar estabilidad y reconstruir a Afganistán, están basadas en un concepto "elusivo" Explica: "El consenso general es que la cooperación civil y militar debe volverse una parte instrumental de las operaciones afganas, pero sigue siendo un tema sin resolver cómo traducir esto a la práctica" El informe sostiene que el conflicto en Afganistán "es hoy un problema regional" Afirma: "Las bases talibanes en Pakistán no pueden ser bombardeadas por las fuerzas de la coalición, y en ese país hay bases de armamento y logística significativas para los talibanes, algunas de ellas utilizadas para reclutamiento Mientras partes de Pakistán sirvan como paraíso seguro para los talibanes y Al-Qaeda, las fuerzas de la coalición no podrán tener el control de Afganistán" Destaca que, en 2006, se registró el mayor número de ataques de la insurgencia contra las tropas de la Fuerza Internacional de Seguridad y Asistencia (ISAF, por sus siglas en inglés), especialmente en el sur del país, donde se lanzó la llamada "Operación Libertad Duradera" (OEF) "¿Por qué las fuerzas de la coalición no pudieron traducir el éxito militar inicial en un nivel de seguridad sustentable y en estabilidad para Afganistán?", se preguntan los investigadores La respuesta estaría en Irak, país que, afirman, atrajo la atención de los gobernantes y del público, dejándose de lado el verdadero problema de cómo estabilizar el conflicto afgano También da cuenta de la falta de recursos militares por parte de la coalición cío de seguridad" En la etapa inicial de planeamiento para la guerra en Afganistán, los estados miembros de la coalición acordaron que una estrategia firme debería incluir y combinar operaciones de combate, esfuerzos de estabilidad y reconstrucción y ayuda humanitaria Cuando, bajo el mandato para las OEF, las tropas de Estados Unidos y Gran Bretaña invadieron Afganistán el 7 de octubre de 2001, los gobernantes y las fuerzas militares de ambos países se habían preparado para las operaciones de combate iniciales y de ayuda humanitaria "a corto plazo" Sin embargo, "sigue siendo un misterio cómo se solucionará el tema de la estabilidad a largo plazo y los operativos de reconstrucción" El informe también da cuenta de las diferencias que, desde un principio, existieron entre Estados Unidos y Gran Bretaña, sobre cómo resolver el problema afgano El entonces secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, mantenía la postura de que su país "no se encargaría de construir naciones", mientras que el entonces primer ministro Tony Blair llamaba a un plan de "estabilidad a futuro, de construcción de un estado-nación" Más: mientras Estados Unidos ponía énfasis en la lucha antiterrorista y las operaciones militares contra Al-Qaeda y los talibanes, el resto de los países aliados expresaba preocupación por la falta de una estrategia a largo plazo de estabilidad sustentable y reconstrucción Debido a que las operaciones militares seguían los parámetros de la OEF, el informe destaca que Estados Unidos "dominó desde un principio el aspecto militar" de la intervención, excluyendo indirectamente al resto de los países de una participación mayor "Como consecuencia de esta estructura de mandato, las operaciones de las fuerzas de la coalición en Afganistán han estado marcadas desde un principio por deficiencias a nivel estratégico", subraya el documento Dicha estrategia "incoherente" empujó a los talibanes y a miembros de Al-Qaeda hacia las fronteras del sur y del este de Afganistán, donde ambos grupos lograron establecerse en la "geografía porosa" de esa área Explica, además, que surgió rápidamente un "vacío de seguridad" en áreas en las que la OEF había operado contra fuerzas enemigas, debido a la lentitud de las fuerzas afganas locales para hacerse cargo de la seguridad propia Las ISAF no estaban ni capacitadas ni contaban con los recursos necesarios para cubrir este vacío Esto provocó "más caos y más violencia", dice Respecto del tema de la reconstrucción, el informe afirma que se selló el siguiente pacto secreto: Estados Unidos se haría responsable de la reconstrucción de la Armada Nacional Afgana (ANA); Alemania, de la Policía; Italia, de reformar el sistema legal; Gran Bretaña quedaba a cargo de las operaciones anti-narcóticos, y Japón, del desarme y desmilitarización de los grupos paramilitares "Aunque en teoría la idea era buena, nunca pasó de la realidad operacional", indica informe, que citó la "inhabilidad" de esos países para cumplir sus promesas El resultado: las autoridades afganas no podrán asumir las funciones de seguridad "hasta por lo menos 2010" Agrega: "Los resultados del pacto de países fueron insuficientes y disfuncionales, y dejaron a los afganos un país parchado y prácticamente en la ruina" legitimidad Otro de los problemas entre los miembros de la coalición fue el del marco legal Mientras Estados Unidos confirmó, el 7 de febrero de 2002, que todos los prisioneros talibanes y de Al-Qaeda capturados en Afganistán no recibirían el estatus de "prisioneros de guerra", los países europeos se mostraron a favor de respetar la Convención de Ginebra sobre el trato a prisioneros de guerra Señala que, en un principio, los países europeos implicados no le prestaron demasiada importancia al tema de los detenidos en la primera fase de las operaciones militares en Afganistán, "pero luego le prestaron mucha atención, después de las acusaciones de malos tratos y abusos en la prisión de Abu Ghraib y Guantánamo en 2004" La legitimidad de la OEF "quedó amenazada por los fundamentos legales poco claros sobre la llamada ?guerra contra el terrorismo?, que llevó a una falta de apoyo público para la coalición en Afganistán" Esto hizo que la confianza de los afganos en las fuerzas extranjeras "quedara afectada", lo que dañó los intentos de la coalición por conseguir seguridad y respeto a la ley "El trato de los detenidos debió servir de base para establecer las estructuras de respeto a la ley, pero la coalición falló en establecer un modelo a seguir por parte de las autoridades afganas", sentencia el informe Con respecto del área de logística, el informe destaca la "profunda complejidad" de las tareas militares en el sur de Afganistán, donde hay desplegadas tropas de Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Canadá, Holanda, Estonia y Dinamarca El informe refiere la posición de Alemania, que se ha vuelto sintomática del problema en Afganistán: Los gobernantes alemanes se niegan a que sus fuerzas armadas queden envueltas en operaciones de combate y en las tareas militares de la OEF y la ISAF Limitado por las restricciones políticas del Bundestag (Parlamento), Alemania incluso obligó que la información de Inteligencia recolectada por los aviones Tornado desplegados bajo el comando de la ISAF no fuera entregada a los militares de la OEF, una medida que refleja la insistencia de los políticos alemanes por mantenerse fuera del conflicto El caso de Alemania ilustra un problema más general y serio de las operaciones de la coalición en Afganistán: que no todos los miembros de la ISAF están preparados para compartir el nivel de riesgo y muertes de soldados por las tareas de combate La negativa a compartir peligros emana de los contextos políticos domésticos de cada país miembro, "pero termina teniendo repercusiones a gran escala para el futuro de la OTAN, especialmente en Afganistán", señala Otro problema grave que enfrentan las fuerzas de la coalición es el de las drogas Afganistán produce el 90 por ciento de todo el opio en el mundo que se destina a la producción de heroína Esa cifra era del 70 por ciento en 2002 y del 52 por ciento en 1992 El narcotráfico genera ganancias equivalentes al 30 por ciento de la economía afgana Aunque la OTAN ha insistido en la lucha antinarcóticos en Afganistán, ninguno de los países miembros se ha puesto de acuerdo sobre políticas específicas de acción Países como Estados Unidos y Gran Bretaña están a favor de erradicar de manera completa el opio en Afganistán, mientras que otros miembros, como Alemania o Japón, se muestran en contra, ya que los campos de opio suministran los ingresos de campesinos y familias pobres del país "La coalición no cuenta con una estrategia coherente para Afganistán, y varios de sus países miembros no están preparados para mantener operaciones contra la insurgencia", apunta el informe "Sobre los talibanes, éstos están creando diferencias en la OTAN sobre cómo deben ser erradicados La naturaleza y mecanismos aletargados de consenso de la OTAN proveen a la insurgencia una oportunidad obvia para ganar terreno", agrega En particular, tanto los talibanes como los miembros de Al-Qaeda "pueden elegir selectivamente a países específicos para sus ataques, y así afectar la opinión pública, que cada vez más se opone al militarismo" en ese Afganistán La evolución de las operaciones militares y de reconstrucción en Afganistán "muestra que la OTAN está mal preparada para llevar a cabo este tipo de operaciones a gran escala, que son demasiado complejas" trol talibán Por su parte, la ong británica Oxfam difundió un estudio el pasado 20 de noviembre que afirma: las tropas occidentales y afganas fueron responsables de la mitad de las mil 200 muertes de civiles ocurridas en los que va de este año Y critica la forma en que se distribuye la ayuda humanitaria que, dijo, es "ineficiente" El reporte, preparado especialmente para ser presentado ante el Comité parlamentario de Asuntos de Exterior, concluye que mucha de la ayuda humanitaria es absorbida por compañías o subcontratistas que luego revenden los alimentos y productos de emergencia, ganando miles de dólares en esas ventas ilegales Oxfam publicó este informe al término de una visita de seis días a Afganistán que realizó la Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos, Louise Arbour, quien sostuvo que el alto número de civiles afganos muertos a manos de las fuerzas internacionales, "erosiona la confianza pública" en la paz y "no puede ser justificable" Aunque Arbour denunció que la insurgencia utiliza métodos como ataques suicidas y escudos humanos en sus combates contra las tropas occidentales, también llamó a éstas últimas a hacer todo lo posible para evitar la matanza de civiles La experta se mostró a favor de realizar negociaciones con los talibanes, debido a su gran influencia y propagación en Afganistán En ese sentido, el think-tank inglés Consejo Senlis, con sede en Londres, publicó, el pasado 21 de noviembre, un informe, en el que destacó que los talibanes "están de nuevo logrando más poder y control" en grandes áreas del país Según éste documento, a pesar de los enormes esfuerzos financieros y militares internacionales, la insurgencia se ha establecido con una presencia permanente en más de la mitad del país La "crisis" es tan preocupante que la pregunta es ahora "cuándo reaparecerán los talibanes en Kabul, y no de si ello ocurrirá", señala El grupo, que envió a investigadores a Afganistán, explicó que existe un serio peligro de que los talibanes recuperen el control del estado La situación de seguridad ha alcanzado "proporciones críticas", especialmente en áreas rurales, algunos distritos centrales y zonas de caminos nacionales Sostuvo que los talibanes son la autoridad de gobierno de facto en porciones significativas del territorio en el sur y en el este de Afganistán, ya que están empezando a controlar partes de la economía local, infraestructura clave como caminos y recursos de energía El Consejo Senlis subrayó que los talibanes también ejercen "un control psicológico significativo" en la población, y ganan más y más legitimidad política, ya que los afganos tienen una larga historia de cambio de alianzas y lealtades políticas a los regímenes en el poder Los investigadores británicos hallaron una creciente falta de control en las zonas fronterizas con Pakistán, donde decenas de reclutas se suman a los talibanes empujados por la pobreza y las ideologías de Al-Qaeda Explicaron que, muchas veces, las fuerzas de la OTAN y del ejército afgano pasan semanas batallando por territorios, que más tarde no pueden defender por falta de recursos El reporte concluyó que el 54 por ciento de Afganistán es gobernado de forma permanente por los talibanes "La conclusión es deprimente A pesar de las vastas inyecciones de capital extranjero que ingresan al país y del deseo universal para el 'éxito' en Afganistán, el Estado está una vez más en serio peligro de caer en las manos de los talibanes"

Comentarios