Lanza Obama ultimatum a GM y Chrysler

lunes, 30 de marzo de 2009
WASHINGTON, 30 de marzo (apro) - Pese a que el gobierno de Estados Unidos se niega a admitir la nacionalización de la industria automotriz, el presidente Barack Obama lanzó un ultimátum a las empresas General Motors y Chrysler, para presentar un programa de reestructuración y eliminación de deudas, como condición para que reciban miles de millones de dólares más del erario publico y evitar así la bancarrota
          "No podemos hacer que la supervivencia de nuestra industria automotriz dependa del flujo innecesario de los dólares de los contribuyentes Estas compañías y esta industria deben mantenerse en vigencia por si solas, como con una sala dependiente del Estado", dijo Obama en la Casa Blanca, al anunciar y delinear las condiciones que impone a dos de los grandes conglomerados automotrices con el fin de ayudarlos
           Además, Obama pidió la cabeza de Rick Wagoner como presidente ejecutivo de General Motors
          Sin embargo, horas antes del anuncio de Obama, la General Motors había dado a conocer la renuncia de su presidente ejecutivo
         "Esto no significa una condena al trabajo de Wagoner, quien dedicó su vida a ésta compañía y ha tenido una carrera distinguida en la industria automotriz (Su renuncia) es una reconocimiento de que en General Motors se tomará una nueva dirección y una nueva visión para crear la empresa del futuro", señaló Obama
          En diciembre pasado, el gobierno federal entregó a las empresas automotrices de Estados Unidos 17,400 millones de dólares provenientes del erario público Sin embargo, los fondos no fueron suficientes para sacarlas de la crisis financiera que enfrentan, debido a los malos manejos de sus ejecutivos y ante la recesión económica
          A Chrysler, empresa que, se asegura, requiere urgentemente de por lo menos seis mil millones de dólares, Obama, como socio mayoritario, le ordenó, en un plazo máximo de 30 días, consolidar su fusión con la empresa italiana Fiat
         Según el plan de apoyo a la industria automotriz de Obama, sin la fusión con la Fiat, a más tardar el próximo 30 de abril, la Chrysler estaría destinada a su desparición
         Obama dijo que su decisión de condicionar el apoyo a los fabricantes de autos, es para que puedan resurgir con una total solidez y con proyectos de trabajo eficaces, en el marco de las necesidades tecnológicas que exige el planeta en términos de protección ambiental
          "Estoy anunciado que mi gobierno ofrece a General Motors y a Chrysler un periodo de tiempo adicional pero limitado, para que trabajen con sus acreedores, sindicatos y otros accionistas, con el fin de reestructurarse de una forma que puedan justificar una inversión adicional del dinero de los contribuyentes", añadió
          Explicó que, durante el plazo que les otorga, las empresas deberán presentar planes de modificación que garanticen el éxito a largo plazo y que permitan en algún momento el reembolso del dinero público que recibirán
          "Es difícil lo que les estamos pidiendo Requerirá de la toma de decisiones muy difíciles por parte de las compañías y de más concesiones de parte de los sindicatos, y que los acreedores reconozcan su incapacidad y que no la justifiquen como condición para conseguir inagotables asistencias económicas del estado", señaló
         Las condiciones a las empresas forman parte de una política de Obama que da respuesta a la molestia de los estadunidenses, quienes sufren las consecuencias de la recesión, mientras en las grandes corporaciones de la banca privada y la industria automotriz, el dinero del erario público se utiliza para sacarlos de la quiebra
          Obama sostuvo que su gobierno no permitirá que la industria automotriz se diluya
         "Tengo la confianza de que si todos tenemos la disposición de hacer lo que nos corresponde, esta reestructuración, así de dolorosa como puede ser en el corto plazo, no marcará el final, sino el comienzo de una gran industria estadunidense", afirmó
         A la General Motors, además de pedirle la designación de un nuevo presidente ejecutivo, Obama le dio un plazo de 60 días para que presente un plan de reducción de gastos, reacomodo de deuda, producción de autos más eficientes y con nuevo y más eficaz consumo de energía, para justificar el dinero que recibirán de parte del erario publico
          General Motors pide al gobierno de Obama unos 16 mil 600 millones de dólares para sobrevivir a la crisis económica

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