Trabajadores, estudiantes, artistas e intelectuales se solidarizan con el juez Garzón

martes, 13 de abril de 2010

MADRID, 13 de abril (apro).- Organizaciones sindicales y estudiantiles, así como personalidades de la cultura española iniciaron este martes distintas movilizaciones de apoyo al juez Baltasar Garzón, a quien el Tribunal Supremo pretende suspender como magistrado de la Audiencia Nacional por investigar los crímenes de la dictadura franquista.
    En uno de los eventos, donde se anunció el inicio de una protesta indefinida por parte de miembros del mundo de la cultura, el director de cine Pedro Almodóvar dijo que “la sociedad tiene una deuda moral con los que perdieron la guerra y con los familiares de esos 113 mil cadáveres que yacen en las cunetas”.
Y agregó: “Si la Falange sienta a Garzón en el banquillo, sería como si Franco hubiese vuelto a ganar, y eso es muy difícil de digerir”.
Por la mañana, en otro evento realizado en el auditorio de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, se congregaron miles de personas convocadas por los dos grandes sindicatos de España, Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT)
    En el evento, el exfiscal Anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, criticó al Tribunal Supremo por dar entrada y avalar dos de las tres causas contra Garzón, que son promovidas por Manos Limpias, La Falange del Jons y Libertad e Identidad, organismos de ultraderecha.
    Garzón es acusado de haber cometido el delito de prevaricación, que consiste en adoptar una decisión judicial, a sabiendas de que es injusta, así como por investigar los crímenes del franquismo y por supuestamente recibir dinero del banco Santander, que en realidad lo pidió la Universidad de Nueva York, en la que el juez organizó eventos académicos.
    “Espero que no salgamos con la vergüenza de ver condenado a Garzón por perseguir el franquismo, la corrupción y por ser un juez justo”, dijo el exfiscal Jiménez Villarejo.
Garzón se sentará en el banquillo de los acusados el jueves 15, motivo por el cual iniciaron las movilizaciones en su favor, en una de las cuales participaron las Madres de Plaza de Mayo, de Argentina.
Villarejo consideró que la admisión de las querellas es “una falta de respeto a las víctimas del franquismo y un instrumento para favorecer el fascismo en España”.
El secretario de UGT, Cándido Méndez, calificó la persecución judicial contra Garzón como “una vergüenza histórica” instigada por “los hijos de la dictadura”.
En tanto, el líder de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, consideró que la “ley de Amnistía no puede amparar el genocidio”, en alusión a la resolución del Tribunal, que se ampara en que Garzón no respetó dicha ley, creada durante la transición y con la que se pretende amparar los crímenes del franquismo.
La dirigente del PP, María Dolores de Cospedal, se lanzó contra las muestras de apoyo a Garzón, por considerarlas un “ataque contra la democracia”.
En respuesta, el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, advirtió que es un “acto democrático y perfectamente lícito en defensa de la honestidad de un juez”.
Carlos Berzosa, rector de la Universidad Complutense de Madrid, quien se sumó al evento, alegó que “el atentado sería que no pudiéramos celebrar este acto”.
A su vez, Ian Gibson, historiador y conocedor de la obra de Federico García Lorca, criticó que la persecución contra Garzón es un acto “de cobardía que demuestra el miedo terrible a afrontar el genocidio”.
Más tarde, representantes de la cultura española, entre ellos el director de cine Pedro Almodóvar, la actriz Pilar Bardem, el actor José Sacristán y la escritora Almudena Grandes, anunciaron que realizarán una protesta indefinida en apoyo a Garzón.
Para ello se encerrarán en la facultad de Relaciones Laborales de la Universidad Complutense de Madrid, ubicada en la calle San Bernardo, sitio en el que dieron inicio protestas ciudadanas en la parte final del franquismo.
En opinión del actor José Sacristán, “no es casual” que la persecución contra Garzón se dé “en medio de la Gürtel”, la trama de corrupción del derechista Partido Popular (PP).
Y, mediante un comunicado, la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial rechazó los actos de apoyo al juez Garzón, y expresó su “preocupación y tristeza” porque esas muestras de apoyo se vienen produciendo “de forma sistemática”, que a su entender suponen un ataque a “la actuación jurisdiccional del Tribunal Supremo”.

Comentarios