Cuba: España y la Iglesia cabildean a favor de presos políticos

martes, 1 de junio de 2010

LA HABANA, 1 de junio (apro).- El gobierno cubano dará, en las próximas tres semanas, un giro de noventa grados en el caso de por lo menos una veintena de presos llamados de conciencia o políticos, en un intento por modificar la posición común que la Unión Europea (EU) mantiene en sus relaciones con la isla e iniciar una nueva etapa con la Iglesia católica.

Con estrategias coincidentes, pero no consensuadas, según confirmó el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, el gobierno español y la jerarquía católica cubana mantuvieron durante meses conversaciones con el gobierno comunista de La Habana para pedir atención médica a los presos “políticos” enfermos, el traslado de otros a sus provincias (estados) y la liberación de varios más.

A pesar de la oposición de una docena de gobiernos que forman parte de la UE, España ratificó el jueves 27 de mayo su decisión de intentar cambiar en junio la llamada posición común, una política de la UE adoptada en 1996 y que exige a Cuba --como un solo bloque integrado por 27 países-- avances en democracia y derechos humanos.

Cuba considera la posición común como “injerencista”.

“España es el país más exigente a la hora de pedir democracia y liberar a los presos políticos”, aseguró la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega.

De la Vega ratificó la decisión del gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero al intervenir el jueves 27 de mayo en la Comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado, ante la que expuso los resultados de la reciente cumbre UE-América Latina y Caribe (ALC) celebrada en Madrid.

Dejó en claro que España buscará que antes de que acabe la presidencia española de turno de la Unión Europea, el próximo 30 de junio, la relación con la isla deberá ser otra.

Quedó probado que la actual política común en sus relaciones con Cuba no son útiles, no sirve para las necesidades del presente y el futuro de la UE respecto a la isla, ratificó la vicepresidenta en su alocución.

“Diálogo desde la exigencia, liberación de todos los presos de conciencia y respeto de los derechos humanos. Vamos a seguir trabajando en esa línea (…) Se consiguen cosas no desde la confrontación, el aislamiento y la elevación de las tensiones. Eso es propio de otras épocas”, subrayo.

Diplomáticos de la embajada española en La Habana han mantenido contacto permanente con los principales grupos de la oposición buscando, según han confirmado, el consenso para llegar a acuerdos en la lista de posibles presos de conciencia que podrían ser liberados. También han sido activos en buscar a los opositores en huelga de hambre.

En la primera semana de marzo, el consejero político de la embajada de España, Carlos Pérez-Desoy, visitó a Guillermo El Coco Fariñas Hernández, en huelga de hambre desde el pasado 24 de febrero.

El diplomático español le pidió, el pasado 4 de marzo, que desista de la huelga para que España pueda negociar la salida de los presos con el gobierno de La Habana.

El activismo de los diplomáticos españoles no ha quedado ahí. Sus constantes reuniones con altos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla han tenido como objetivo el lograr acuerdos para la liberación de presos y, paralelamente, buscar el consenso en la UE para eliminar la posición común que tanto lastima el desarrollo de las relaciones del gobierno comunista con varios países europeos.

 

El activismo del cardenal

 

La Iglesia católica pasó de una presencia marginal, muchas veces casi invisible, a un protagonismo nunca visto en los últimos 50 años en Cuba.

El cardenal Jaime Ortega, el jerarca católico con el mayor rango en la isla, se ha convertido en el principal enlace entre el gobierno del general Raúl Castro Ruz y la oposición.

Y así lo reconoce.

En una reunión de cuatro horas que sostuvo el pasado 19 de mayo con el presidente Castro, el arzobispo de La Habana logró que el mandatario cubano le prometiera trasladar a hospitales a los presos políticos enfermos, llevar a otros disidentes encarcelados a lugares más cercanos a sus provincias de origen y la posible liberación de algunos de ellos. Fue una sorprendente concesión del gobierno comunista de la isla.

“Estamos hablando de compromisos. Estamos hablando de conversaciones con el gobierno que tuvieron un magnífico inicio y que deben continuar en los próximos tiempos (…) Lo de los presos se está tratando, pero no puedo adelantar conclusiones acerca de fechas concretas, actuaciones concretas con respecto a los presos, etcétera. Que el tema se está tratando seriamente sí, lo puedo decir”, declaró Ortega.

         “La Iglesia está interesada en que se produzca un alivio de la situación de los presos, lo que puede incluir liberación de algunos”, dijo con gran seguridad el cardenal Ortega el pasado 20 de mayo en una conferencia de prensa.

El jerarca católico hizo un recuento de cómo se ha venido construyendo la nueva relación con el gobierno cubano. Primero, dijo, “logramos se nos permitiera la atención a los presos, en todas las cárceles del país”.

“Después –agregó--, hemos tenido la celebración de las misas en las cárceles. Y hace unos días presentamos nuestra preocupación por aquellos actos de repudio a las Damas de Blanco” (organización formada por esposas, madres y hermanas de presos considerados políticos).

“Nuestra solicitud fue escuchada y le fue pedida (a la Iglesia católica) la función de ser intermediaria, de mediación, como lo dije en aquella mañana en el templo de Santa Rita”, puntualizó el cardenal.

Ni la Iglesia católica ni el gobierno español tienen claridad en cuántos presos “políticos” existen en las cárceles cubanas. Aún hay imprecisiones sobre el número exacto.

El presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Elizardo Sánchez, tiene una lista de más de 200 cubanos detenidos en las cárceles por motivos políticos. Entre ellos, asegura, unos 30 exhiben graves problemas de salud.

España nunca ha hecho pública la lista que tiene en su poder de presos considerados de conciencia. El gobierno cubano no acepta que en las prisiones de la isla existan presos políticos, son, asegura, “contrarrevolucionarios al servicio de Estados Unidos”.

Amnistía Internacional (AI) es la organización que mantiene un monitoreo permanente. Su lista incluye a 55 presos de “conciencia” recluidos en Cuba, según su informe sobre derechos humanos correspondiente al 2009.

Organizaciones como las Damas de Blanco han manifestado su esperanza de que el gobierno cubano libere en las próximas semanas a sus familiares.

Sería como un milagro. La liberación de presos en Cuba sólo lo ha logrado el papa Juan Pablo II en su viaje a la isla en 1998. En esa ocasión, el entonces presidente Fidel Castro aceptó liberar a unos 300 presos políticos y comunes.

 

mav

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