Chile: Modelo empobrecedor

martes, 27 de julio de 2010

VALPARAÍSO, 27 de julio (apro).- ¿Cuál es la causa de la pobreza en Chile? Esa es la principal interrogante que ha surgido tras conocerse los resultados de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica (Casen), del Ministerio de Planificación. Su principal conclusión: la pobreza ha aumentado, por primera vez desde el retorno a la democracia en 1990.

Fue el presidente Sebastián Piñera quien, en un acto celebrado en el Palacio de La Moneda el pasado martes 13, dio a conocer las cifras. La principal: entre 2006 y 2009, la cantidad de pobres aumentó de 13.7% a 15.1%. Esto significa que hay 2 millones 600 mil pobres en Chile. Los indigentes --a quienes los ingresos no les alcanzan ni para comer-- aumentaron de 3.1 a 3.7%.

Según la Casen, que define como pobre a una persona que no alcanza a satisfacer sus necesidades básicas, se necesitan 120 dólares mensuales para no caer en dicha condición.

Piñera no sólo dio cifras, sino que también expresó lo que, a su juicio, son las razones que las explican: “Desgraciadamente muchas veces (los recursos del Estado) no llegan a quienes realmente los necesitan porque quedan entrampados en la burocracia o porque se despilfarran en gastos innecesarios o sencillamente porque se quedan en las garras de la corrupción.”

De esta manera responsabilizó a los gobiernos de la Concertación por la Democracia de los últimos malos resultados en materia de superación de la pobreza. Y tal señalamiento lo hizo en un contexto en el que la exmandataria Michelle Bachelet no ha escondido sus deseos de volver a la presidencia de Chile en el 2014.

“Si las políticas sociales se estuviesen haciendo bien no tendríamos un aumento en la pobreza”, sostuvo Piñera, en alusión a que el gobierno de Bachelet no solventó este problema, pese a que durante su administración (2006-2009) aumentó el gasto social en 35%.

El presidente anunció una minuciosa revisión de los 298 programas sociales que heredó de la anterior administración con el fin de reorientar los recursos. Esto significa que va a terminar muchos y a reducir los presupuestos de otros.

Expresión de lo anterior es la enorme reducción que experimentará en el presupuesto 2011 el Fondo para Tierras y Aguas Indígenas. Según dio a conocer el viernes 23 el diario El Mostrador, este presupuesto caerá de 90 millones a 10 millones de dólares. Esto es más grave si se considera que la mayor parte de los indígenas se encuentra en condición de pobreza, la que en gran parte se explica por el despojo de sus tierras y fuentes de agua.

 

La crisis del modelo

Las críticas a las políticas de la Concertación no sólo han venido desde la derecha sino desde su propia coalición. El 14 de julio, cinco reconocidos miembros de este conglomerado –que está compuesto por el Partido por la Democracia (PPD), la Democracia Cristiana (DC), el Partido Socialista (PS) y el Partido Radical (PR)-- vertieron duras críticas a “las políticas neoliberales” implementadas por la Concertación cuando fue gobierno.

En el documento “El aumento de la pobreza: un nuevo desafío para una nueva mayoría”, el senador y líder del PPD, Guido Girardi; el exvocero del gobierno de Michelle Bachelet y militante del mismo partido, Francisco Vidal; el exsenador socialista Carlos Ominami; y el diputado Gabriel Silber, sostuvieron que los gobiernos de la Concertación “tuvieron errores que es necesario reconocer”. Entre ellos mencionaron las políticas privatizadoras, y el alejamiento de los sectores sociales que estuvieron en la de la Concertación.

Al presentar el documento, Girardi sostuvo: "Queremos marcar que no era inevitable que la pobreza aumentara, que podríamos haber tenido políticas con mayor sentido social. Creemos que faltaron más políticas sociales y cuando lo planteamos nos acusaron de díscolos.”

Ominami fue más duro. En declaraciones a Radio Agricultura expresó el espíritu que animaba sus críticas: “La conducción (económica) fue desacertada, similar a la que hubiera hecho el gerente de una empresa al que le llega una cantidad enorme de recursos y en vez de invertir esa cantidad de plata en cosas que aumenten la capacidad productiva, que generen nuevas fuentes de ingreso, prefiere meter la plata en un chanchito que daba muy poco.”

Ominami aludía a los más de 10 mil millones de dólares producto de los excedentes por el alto precio del cobre que el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, depositó en bancos de Estados Unidos entre 2007 y 2009.

En el entorno de Bachelet salieron a desligar a la mandataria y a Velasco de toda responsabilidad por la crisis. La exministra de Planificación, Paula Quintana, expresó, el martes 13 en el Congreso Nacional, que ese aumento de la pobreza se debió a la crisis económica mundial y al aumento en el costo de los alimentos.

Quintana y otros personeros de la Concertación han resaltado el hecho que en los 20 años de gobierno de este conglomerado la pobreza se redujo de 39% a 15%.

En entrevista con Apro el economista y presidente del Comité de Defensa del Cobre, Julián Alcayaga, afirma que la discusión entre la derecha y la Concertación respecto de las causas de la pobreza “es un falso debate”.

Estima que el elemento “gatillante” del alza de la pobreza en Chile estaría dado “porque se desindustrializó (sic) el país. Lo poco del tejido industrial que sobrevivió a la dictadura fue despedazado en estos últimos 20 años. Y tanto la derecha como la Concertación han sostenido, casi sin diferencias, estas políticas que provocan desempleo y pobreza”.

Se refirió específicamente a “los cientos de miles de empleos” que desaparecieron, fruto del cambio de modelo desarrollista e industrializador, por el “de crecimiento hacia afuera”, dominante desde ese entonces.

De acuerdo con datos entregados por Comisión Económica para América Latina (Cepal), Chile rebajó los aranceles a las importaciones de un promedio de 94% en 1973 (año en que fue derrocado Salvador Allende y comenzó el ciclo neoliberal) a 15% en 1989, último de gobierno de Augusto Pinochet.

Los gobiernos de la Concertación continuaron las políticas aperturistas. En la actualidad Chile tiene un arancel promedio de 6%, y es el país que más tratados de libre comercio ha firmado en el mundo.

Alcayaga sostiene que al haber “tanta gente sin trabajo o con trabajos precarios, hacen que el monto de los salarios disminuya. Es una cuestión de oferta y demanda. Es la teoría clásica. Y mientras más bajos son los salarios, naturalmente tiene que aumentar la pobreza”.

Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en Chile 80% de los trabajadores gana menos de 550 dólares mensuales, y de ellos, 40%, menos de 300 dólares.

No sólo respecto de las causas de la pobreza en Chile hay polémica, sino que también en torno a cuál es la cantidad de pobres.

El actual ministro de Hacienda, Felipe Larraín, rechazó en 2007 los resultados de la encuesta Casen del año anterior, que afirmaba que en el 2006 la pobreza alcanzó al 13.7% de la población.  El 14 de octubre de 2007, publicó en el diario El Mercurio los resultados de su investigación Una muy necesaria corrección: Hay cuatro millones de pobres en Chile, donde afirmaba que la pobreza real era de un 29.1%.

En dicho documento Felipe Larraín señala que “para determinar la línea de pobreza resulta clave usar información actualizada de lo que efectivamente consumen los hogares. Y la canasta oficial (con base en la cual se elaboraron las cifras Casen de 2007) fue construida en 1990 utilizando los patrones de gasto de los años 1987-1988”.

Larraín sostuvo en su citada investigación que “para responder cuántos pobres hay efectivamente en Chile contamos con el acucioso trabajo desarrollado entre 2001 y 2003 por la Fundación para la Superación de la Pobreza, en conjunto con el Departamento de Nutrición de la Universidad de Chile”. Ellos hicieron un nuevo estudio sobre el costo de la vida donde se comprobó que las costumbres de consumo habían variado significativamente desde 1987 al 2006. Basado en lo anterior, Larraín afirmó: “Al aplicar esta metodología concluimos que 29% de los chilenos vivía en pobreza en 2006 (en vez del 13.9% oficial)”.

En entrevista con Apro, Orlando Caputo, economista de la Universidad de Chile y miembro de la Red de Economía Mundial, sostiene que el presidente Piñera insiste en validar el fraude estadístico denunciado por Felipe Larraín en el año 2007, durante el gobierno de Michelle Bachelet. “Este fraude oculta los verdaderos niveles de pobreza”, afirma.

Caputo abunda sobre lo que considera son las verdaderas causas de los elevados niveles de pobreza: “Estos se explican por la forma actual del funcionamiento del capitalismo neoliberal en Chile, que se caracteriza, entre otras cosas, por la flexibilidad laboral, el empleo precario, la gran apertura comercial y los bajos salarios. También por la apropiación y sobreexplotación de los recursos naturales.”

Caputo sostiene que el chileno es un “modelo de crecimiento empobrecedor”.

Este economista estima que no es conveniente comparar las cifras de pobreza actuales con las que había a fines del régimen de Pinochet, “puesto que allí se venía saliendo de una de las crisis económicas más grandes de nuestra historia”.

Expresa que la pobreza actual en Chile “es muy superior, en términos porcentuales y en términos absolutos de los niveles existentes en 1970, cuando imperaba el modelo de desarrollo hacia adentro. Según la Cepal, en ese año el nivel de pobreza era de 20% y correspondía a un millón 500 mil personas. En 2009, utilizando la metodología del economista Larraín y actual Ministro de Hacienda, estimamos que los niveles de pobreza en Chile son superiores al 30% de la población, que representa alrededor de 5 millones de personas”.

Cabe mencionar que las cifras de pobreza existente en Chile contrastan con las grandes fortunas locales. Según el ranking 2010 de la revista Forbes, destacan dos familias chilenas entre las cien más ricas del mundo.

El grupo Luksic, representado por Iris Fontbona, figuró con 11 mil millones de dólares en el puesto 52 del ranking mundial. Los hermanos Eliodoro, Bernardo y Patricia Matte, figuraron en el lugar 84 de ese índice con 8.1 mil millones de dólares.

Y por cierto, el presidente Piñera también aparece en este ranking, aunque bastante más atrás. Se ubica en el puesto 437 con una fortuna de 2 mil 200 millones de dólares.

En contraste, las principales mineras extranjeras se han llevado de este país 60 mil millones de dólares en los últimos tres años, según cifras aportadas por el Centro de Estudios Nacionales para el Desarrollo (Cenda).