EU da asilo humanitario al disidente cubano Ariel Sigler

miércoles, 28 de julio de 2010

LA HABANA, 28 de julio (apro).- Estados Unidos acogió hoy al disidente cubano Ariel Sigler Maya, el primer preso político que dejó la cárcel en junio pasado como resultado del proceso de diálogo entre el gobierno de Raúl Castro y la Iglesia católica de Cuba.

Sigler Maya, de 47 años, viajó este mediodía en un vuelo charter a la ciudad de Miami, luego de que el gobierno estadunidense le autorizó una “visa humanitaria”, confirmó el presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Elizardo Sánchez.

Estados Unidos se convirtió hoy en el segundo país –primero fue España--, que ofrece asilo a alguno de presos políticos que están siendo liberados, y que sumarán 52 en los próximos cuatro meses. Sigler es el primer preso que viaja a la nación del norte.

El opositor cubano llego cerca de las 10:00 horas al aeropuerto internacional “José Martí” acompañado de su esposa Noelia Pedraza, quien lo ayudó a cambiase de silla de ruedas para que pudiera pasar la zona de migración y abordar el avión a Miami, Florida.

Noelia Pedraza, una de las mujeres integrantes de las Damas de Blanco, confirmó que su esposo viaja a Estados Unidos para recuperarse de su delicada salud.

“En cuanto llegue a Miami me trasladaré al hospital Jackson Memorial y tengo la esperanza de restablecerme”, expresó brevemente Sigler a los periodistas extranjeros acreditados en La Habana poco antes de abordar la aeronave.

Aseguró que Estados Unidos lo “acogerá de la mejor forma posible” para que se pueda restablecer de su salud. “Me va a estar esperando personal adecuado para trasladarme hacia el hospital”, comentó.

Durante los siete años que estuvo prisionero, según el presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, el estado de salud de Sigler se deterioró hasta el punto de quedar parapléjico por una neuropatía carencial asociada a problemas nutricionales.

Sigler, presidente del Movimiento Independiente Opción Alternativa padece paraplejia, cálculos en el riñón, pólipos en la vesícula, duodenitis y gastroduodenitis, entre otros padecimientos.

Hasta el momento la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana sólo entregó la visa humanitaria para Sigler, pero su esposa continúa realizando las gestiones para que, en corto tiempo, pueda reunirse con su esposo en Miami

Ariel Sigler Maya es considerado el primer “preso de conciencia” liberado el pasado 16 de junio por el gobierno de Raúl Castro, a solicitud de la Iglesia católica de Cuba.

Ariel Sigler entró a la cárcel en el 2003 junto con sus hermanos Guido y Miguel, y otros 72 opositores detenidos en una redada realizada por el régimen cubano en contra de la disidencia interna; los acusó de ser “mercenarios a sueldo de Estados Unidos” para destruir su sistema socialista.

El pasado 23 de julio, arribaron a Madrid, España, otros cinco presos políticos cubanos, para sumar 20 los opositores liberados que han viajado a la capital española.

Los últimos presos que arribaron a Madrid, acompañados de unas dos docenas de familiares, son: Blas Giraldo Reyes y Jesús Mustafá, ambos condenados a 25 años de cárcel; Antonio Díaz Sánchez y Jorge Luis González Tanquero, sancionados a 20 años; y José Ubaldo Izquierdo (16 años), todos miembros del Grupo de los 75.

El 7 de julio, después de una histórica reunión entre Raúl Castro, el cardenal Jaime Ortega y el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, la Iglesia católica anunció el acuerdo para excarcelar a los 52 presos del Grupo de los 75 que todavía estaban en prisión, y permitir su salida hacia España o a un tercer país.

El canciller español Miguel Ángel Moratinos aseguró, la semana pasada, que la amnistía en Cuba beneficiará a todos los presos políticos, y no sólo a los 52, y estimó que este proceso favorecerá una apertura de la Unión Europea hacia Cuba; incluso, que Estados Unidos retire el embargo contra la isla, vigente desde la década de los años 60.

La excarcelación, que debe concluir en un plazo no mayor de cuatro meses, es resultado de un inédito diálogo en favor de los presos entre el cardenal Jaime Ortega y el presidente Raúl Castro, instalado el 19 de mayo, y apoyado por España.

Los 52 presos son los que quedaban tras las rejas, de un grupo de 75 condenados en 2003 a penas de 6 a 28 años. Algunos de los prisioneros no desean salir de la isla, otros rechazan viajar a España, pues su interés personal y familiar está en Estados Unidos, donde vive más de un millón y medio de cubanos exiliados.