La amenaza del "poder blanco"

sábado, 21 de agosto de 2010

El escritor y periodista sueco Stieg Larsson, autor de la célebre trilogía de novelas policiacas Millennium, alertó sobre el crecimiento de la extrema derecha en su país y documentó la “tendencia a la criminalidad” de candidatos y dirigentes de los Demócratas de Suecia, partido racista y xenófobo que, según las encuestas, podría obtener 5.4% de los sufragios en las elecciones generales del próximo 19 de septiembre, y con ello tener diputados en el Parlamento. Larsson hizo tal advertencia en 2003 –un año antes de su muerte– en un extenso ensayo titulado Estudio nacional analítico sobre el crimen y la violencia racista, algunos de cuyos extractos se reproducen a continuación.

 

MÉXICO, D.F., 21 de agosto (Proceso).- Después de sobrevivir los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, la extrema derecha sueca ganó nuevo terreno en los ochenta. Una nueva generación de activistas, bastante despectivos hacia los veteranos de la vieja guardia del Partido Nórdico del Reich (Nordiska Rikspartiet o NRP) y grupos similares, miraron al extranjero en busca de nueva inspiración.

El año de 1979 marcó la formación de Conservemos Suecia Sueca (Bevara Sverige Svenskt o BSS), una organización antiinmigrante basada en gran parte en el proyecto del Frente Nacional Británico. A pesar de que todos los fundadores eran activistas del extremismo nazi –como Nuevo Movimiento Sueco (NSR) o Frente Nacional-Socialista (SNF)– la retórica política cambió marcadamente. BSS negó rotundamente ser “racista”, pero se enfocó en las “diferencias culturales” para sembrar sospechas contra los inmigrantes.

El reclamo ya no fue que “los extranjeros eran inferiores a la raza sueca”, a pesar de que tales sentimientos prevalecieron, sino que “los extranjeros están amenazando la estabilidad cultural de los países nórdicos” o que “los extranjeros están tomando los empleos de los suecos”.

Pese a que nunca fue numeroso –BSS llegó a tener 400 miembros–, la organización acaparó los titulares de la prensa y dio orientación ideológica a una gran parte de la extrema derecha. En resumen, toda la gama de la extrema derecha se aglutinó en BSS, desde los nazis de uniforme a los historiadores revisionistas, los racistas y los populistas “de traje y corbata”.

A mediados de los ochenta surgió una división. Una fracción de miembros de BSS vestidos con botas y uniformes formó el movimiento nazi moderno o neonazismo. Esta fracción se inspiró fundamentalmente en varias teorías conspiracionistas antisemitas y tomó como modelos a grupos de Gran Bretaña y Estados Unidos, así como al movimiento skinhead.

En el corazón de sus creencias está la visión de una “Sagrada Guerra Racial” (RAHOWA) que encabeza una militancia blanca clandestina en lucha contra un “Gobierno Sionista de Ocupación" (ZOG). En 1991 este movimiento formó Resistencia Blanca Aria (VAM), un grupo de skinheads nazis que imitaban a la organización terrorista estadunidense The Order. VAM efectuó asaltos bancarios y el atraco de una estación de policía en Estocolmo donde robó armas para la “revolución”.

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1764 de la revista Proceso, ya en circulación.

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