Estados Unidos: provocaciones al Islam

domingo, 12 de septiembre de 2010

SAN DIEGO, 10 de septiembre (apro).- Terry Jones, pastor de una pequeña iglesia con 50 feligreses en la ciudad de Gainesville, en Florida, tiene en estado de alerta al FBI, a Interpol, a las fuerzas armadas de Estados Unidos en Irak y Afganistán, y hasta al gobierno de Pakistán.

         La razón: se propone quemar copias del Corán para protestar contra el proyecto de construir un centro islámico a unos metros de donde se encontraban las torres del World Trade Center, destruidas durante los ataques del 11 de septiembre de 2001.

         El jueves 9, los diarios de todo el mundo informaron que Jones decidió cancelar la quema de libros basado en la garantía que le había dado el imán Muhamadd Musri, de Florida, de que había alcanzado un acuerdo para reubicar la mezquita de Nueva Cork, y explicó que planeaba viajar a esta ciudad el sábado11 para formalizar el acuerdo.

         El desmentido a Jones llegó apenas unas horas después.

         El imán Feisal Abdul Rauf, quien está a cargo de la construcción de la mezquita de Nueva Cork, dijo que le habían sorprendido los comentarios de Jones, ya que nunca había hablado con el reverendo ni con Musri.

         Por su parte, Musri señaló a la agencia AP que él sólo había ofrecido a Jones interceder para que hubiera una reunión entre el pastor y Abdul Rauf para discutir la ubicación de la mezquita. Y agregó que él, personalmente, piensa que la mezquita no debe construirse cerca de lo que fue el World Trade Center y que haría todo lo que estuviera en sus manos para evitarlo.

         Ante esa declaración, Jones informó que retomaba sus planes de quemar copias del Corán el 11 de septiembre, tal como lo tenía planeado.

         El acto del pastor es visto por los cuerpos de seguridad como una provocación innecesaria a los más de mil 500 millones de musulmanes de todo el mundo y especialmente contra algunos sectores radicalizados, como los que organizaron y ejecutaron la destrucción de las torres del World Trade Center el 11 de septiembre de 2001.

         La amenaza de Jones provocó reacciones de rechazo en todo el mundo, pero sobre todo gran preocupación de parte del FBI, que el mismo jueves dirigió a más de 11 mil 900 cuerpos de policías locales de Estados Unidos el documento titulado Las múltiples controversias relacionadas con las comunidades mususlmanas incrementan el potencial riesgo de reacciones violentas, en el que advierte de posibles actos de violencia en contra de la comunidad musulmana de Estados Unidos y del posibles ataques a intereses de estadounidenses en diferentes partes del planeta.

         El documento del FBI explica que las controversias generadas por la propuesta del pastor Jones y los proyectos de construcción de centros islámicos en California, Tennessee y Nueva York, han generado una fuerte retórica antimusulmana que puede provocar ataques de odio contra esa sociedad, pero además podría ser caldo de cultivo para la radicalización de algunos sectores de esa comunidad, que podría sentirse atacada.

         Aunque no existe información creíble de que alguna organización vaya a cometer actos violentos en los próximos días, esa es una posibilidad que no debe descartarse, menciona el documento.

         Barack Obama sugirió al pastor que abandonara sus planes, a lo que éste respondió que podría cancelar su evento de manera definitiva si el presidente estadounidense le hablara directamente.

         El secretario de Defensa, Robert Gates, hizo un llamado al pastor para expresarle su grave preocupación de que la quema del Corán podría poner en riesgo las tropas de Estados Unidos en Afganistán e Irak.

Desde principios de septiembre se han presentado manifestaciones de protesta en Indonesia y Afganistán, donde los manifestantes quemaron banderas y efigies de Jones, mientras cantaban “Muerte a los cristianos”, según reportó la agencia AP el pasado domingo 5.

         Además, el Departamento de Estado emitió una alerta a los viajeros estadounidendes en todo el mundo y advirtió de “potenciales protestas y manifestaciones que pueden convertirse en actos violentos”. El nivel de alerta permanece en “elevado en todos los aeropuertos y puertos del país”.

         La cautela de las autoridades no es infundada. Aunque el número de delitos de odio contra musulmanes en Estados Unidos ha disminuido de su cifra récord de 481 incidentes en 2001, todavía son preocupantes los 105 delitos registrados en 2008, dice a Apro Abdulah Abussain, profesor de Islamismo de la Universidad de California en Los Ángeles.

         El temor a una nueva ola de violencia contra esa comunidad crece ante la presencia de organizaciones que han hecho del tema de la ubicación de la mezquita el centro de toda una batalla ideológica. Tal es el caso de la organización Stop the Islamization of America (SIOA), que ha llamado a una movilización en Nueva York el sábado 11 para recordar a los muertos en los atentados de 2001 y para protestar contra la construcción de la mezquita en la Zona Cero.

         SIOA fue creada en 2009 para combatir la presencia musulmana en Estados Unidos. "Desde entonces ha mantenido un discurso dirigido a hacer creer a los ciudadanos de este país que existe una conspiración islámica para destruir los valores americanos”, dice la Liga Antidifamación, un organismo no gubernamental dedicado a monitorear y reportar los casos de odio racial en Estados Unidos.

"Pamela Geller y Robert Spencer, quienes tomaron la dirección del grupo en abril de 2010, ven al SIOA como una protección en contra de la poderosa y peligrosa ‘máquina islámica’, que amenaza la cultura estadunidense”, agrega la Liga Antidifamación.

         De acuerdo con este organismo, la mayor parte de la actividad reciente de SIOA ha estado relacionada con las movilizaciones en Nueva York para protestar contra la ubicación del centro islámico en el bajo Manhattan.

En la convención del Tea Party en Tennesse, el pasado 22 de mayo, Geller calificó al centro islámico de Nueva York como la última bandera de conquista musulmana sobre Estados Unidos. El 6 de junio, durante una manifestación de SIOA contra el centro a la que asistieron miles de personas, Geller dijo: “Es inconcebible construir un altar a la ideología que inspiró los ataques en la Zona Cero”. Y se preguntó: “¿Por qué aquí?”

         Los mensajes de SIOA no caen en saco roto. De acuerdo con los resultados de una encuesta realizada a mediados de agosto pasado por el PEW Institute, 35% de los estadounidenses creen que el Islam promueve más la violencia que otras religiones. Además, 51% de la población se opone a la construcción de la mezquita en esa zona del bajo Manhattan. Entre los republicanos la oposición aumenta a casi 74%.

         En el evento de SIOA para recodar el noveno aniversario de los atentados del 9/11 estará Geert Wilders, un político holandés, dirigente del Partido de la Libertad, organización que durante años ha expresado su oposición a la presencia del Islam en Europa.

         De hecho, SIOA fue creada como una organización hermana de Stop the Islamization of Europe (SIOE), dice la Liga Antidifamación. Como su afiliada en Estados Unidos, SIOE advierte de la presencia musulmana en los países europeos y ha pedido la prohibición de mezquitas en el territorio europeo.

         “Al final, en el centro de la controversia se encuentra Jones y su mensaje antimusulmán y el grupo que insiste en construir una mezquita en la Zona Cero de Nueva York. Ambos, a pesar de la profunda división y encono que han generado, tienen el derecho a expresar lo que quieran y están protegidos por la Constitución de Estados Unidos, que proteger la libertad de cultos y la libertad de expresión", dijo el profesor Abussain.

         El líder de la minoría en la Casa de Representantes, el republicano John Boehner, definió el conflicto en pocas palabras: “Al pastor y a aquellos que quieren construir la mezquita les digo que el hecho de que este país les dé el derecho de hacerlo, no quiere decir que sea lo correcto”.

         Javier Castano, editor de Queens Latino y analista político, rechaza toda la polémica en torno a la construcción de la mezquita. “Nueva York se ha construido con el esfuerzo de los inmigrantes y aquí se practica la tolerancia y la libertad de credo y se desprecia el racismo.  Digamos que en la Gran Manzana existe una atmósfera que fomenta la tolerancia e incita al raciocinio. Hay fanáticos, pero siempre salen perdiendo en los debates o reciben el castigo de la ley”.

 

cvb

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