Avanza Gadafi; rebeldes se repliegan

lunes, 14 de marzo de 2011

MÉXICO, D.F., 14 de marzo (apro).-  Las fuerzas leales a Muamar Gadafi, presidente de Libia desde hace 41 años, recuperaron terreno el fin de semana y este lunes su ofensiva avanzó hacia Ajdabiya, próxima a la ciudad de Bengasi, donde tiene su sede el Consejo Nacional Libio (CNL).
     En tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU  sigue sin definir  su postura sobre la imposición de la zona de exclusión que restringiría el vuelo de las aeronaves militares que ha utilizado en los ataques contra los rebeldes y que le ayudaron a recuperar los enclaves petroleros de Ras Lanuf y Brega durante el fin de semana.
    Cuatro proyectiles cayeron en la mañana del lunes 14, a 6 kilómetros de la salida oeste de Ajdabiya, aunque sin provocar víctimas, según indicaron rebeldes citados por la agencia francesa AFP.
Las fuerzas de oposición aún mantienen el control de Ajdabiya, ubicada 160 km al sur de Bengasi. Sin embargo, los ataques de las tropas del régimen cada vez  más obligan a los rebeldes a replegarse hacia su bastión más importante.
Además de los obuses, las fuerzas opositoras debieron  enfrentarse a una tormenta de arena que los azotó en la ruta entre Ajdabiya y  Bengasi. Numerosos civiles huyeron hacia el este a bordo de camionetas cargadas de maletas, sacos y colchones.
Motivado por el avance de sus tropas, Gadafi conminó a los militares que se han pasado al bando rebelde a que reconsideren su postura y se entreguen a cambio del indulto.
Por su parte, Abdel Fatah Yunis, comandante de las milicias opositoras, dijo que Ajdabiya es una "ciudad vital" y será defendida.  
    Mientras que Abdel Hafez Ghoqa, portavoz del CNL advirtió que si las fuerzas de Gadafi llegan a Bengasi y no hay zona de exclusión aérea “es seguro que vamos a combatir".
    Las fuerzas del régimen se desplegaron en el centro de Zuara, en el oeste, luego de combatir a los rebeldes que controlaban esta ciudad de 20.000 habitantes.
    Gadafi ha echado mano de todos los recursos a su alcance para debilitar a la oposición, incluso invitó a las compañías petroleras de China, Rusia e India –los dos primeros países se oponen a la imposición de la zona de exclusión— a asentarse en Libia para explotar los yacimientos petrolíferos abandonados por empresas extranjeras.
De acuerdo con la compañía petrolera francesa Total,  la producción libia había bajado de 1,4 millones de barriles diarios a 300 mil debido al conflicto que dura ya 28 días.
    Y mientras Gadafi ataca a los opositores sin restricciones y utiliza su poderío militar por cielo, mar y tierra, los 15 miembros del  Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no llegaron a acuerdo alguno para decretar la zona de exclusión.
    Francia y Gran Bretaña encabezaron los llamados a prohibir los vuelos militares sobre Libia y expresaron su deseo de que la decisión de la Liga Árabe -que el sábado 12 autorizó establecer la zona de exclusión- sea también asumida por los Estados renuentes a aprobarla.
El embajador de Francia ante el Consejo de Seguridad, Gerard Araud, expresó que su país está esperanzado en lograr una resolución en torno a la zona de exclusión ya que, dijo, “no había negativa total. Había preocupaciones, dudas, pero creo que estamos avanzando".
La propuesta, sin embargo, pareció no convencer a China ni a Rusia. La negativa de  este país se basa en las dudas “fundamentales” que existen en torno al planteamiento. Éstas, consideró el embajador ruso Vitaly Churkin, “deben contestar no sólo lo que debemos hacer, sino cómo se va a hacer". "Si hay zona de exclusión aérea, quién va a implementar (la) ... Sin esos detalles o respuestas a esas dudas es muy difícil tomar una decisión responsable", arguyó el diplomático.
Por su parte, el presidente estadunidense Barack Obama insistió en que Gadafi “ha perdido su legitimidad”, por lo que exigió nuevamente su salida de Libia.
Por su parte, la jefa de la diplomacia europea Catherine Ashton envió una misión a Bengasi, compuesta por miembros del servicio diplomático de la Unión Europea (UE), que deberá trasladarse a la frontera entre Libia y Egipto para recabar información y evaluar la situación, a fin de  atender la crisis en el país africano.
Por último y según reportes de la agencia AFP que citan a la cadena Al Jazeera, Alí Hasan Al Jaber, murió el sábado 12 “en una emboscada en la zona de Hawari, cerca de la ciudad de Bengasi, bastión de los rebeldes en el este de Libia”. Es el primer periodista extranjero que fallece en el conflicto. Según CNN, combatientes desconocidos abrieron fuego contra el automóvil donde el periodista –de Al Jazeera-- y sus colegas viajaban.