Opositores y comunidad internacional acorralan al gobierno sirio

miércoles, 27 de abril de 2011

MÉXICO, D.F., 27 de abril (apro).- El gobierno del presidente sirio, Bashar al Assad, enfrentó hoy protestas de la comunidad internacional y renuncias al interior de su partido por la represión ejercida contra la oposición que hizo un llamado al régimen a que acepte “un cambio verdaderamente democrático”.

En un comunicado titulado “Iniciativa nacional para el cambio”, los opositores sirios advirtieron al mandatario que, de no haber un cambio democrático en el país, deberá hacer frente a una revolución popular que terminará por derrocarlo.

Al Assad, dice el comunicado, sólo tiene dos opciones: “O lidera él mismo el cambio hacia la democracia, o los manifestantes llevarán a cabo una revolución popular que derrocará al régimen y acabará en este cambio tras un periodo de violencia y disturbios".

Señalan que para introducir reformas políticas radicales, primero es necesario hacer una nueva Constitución que garantice los derechos fundamentales de los ciudadanos y asegure una separación total entre los poderes legislativo, jurídico y ejecutivo.

Adicionalmente, es necesario llevar a cabo una reforma radical “de un sistema judicial minado por la corrupción", exigen en su comunicado los opositores.

También reiteran su exigencia al gobierno para que libere a todos los detenidos políticos y la votación de una ley moderna sobre partidos políticos y leyes sobre la prensa y las elecciones.

Según los opositores que difundieron el comunicado, sólo el ejército es capaz de llevar a cabo el cambio, que exigen.

Las muestras de rechazo a la represión que ha ejercido el presidente sirio contra las manifestaciones antigubernamentales ya hizo mella en su propio partido, el Bass, pues una treintena de miembros radicados en la ciudad de Banias, anunciaron este miércoles su dimisión.

En un comunicado enviado a la agencia AFP, denunciaron las agresiones a los ciudadanos que son, dicen, “contrarias a todos los valores humanos y a los ideales del partido”.

Por otra parte, los representantes de los 27 países de la Unión Europea anunciaron que se reunirán el viernes en Bruselas para discutir posibles sanciones al gobierno sirio, mientras que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, sostendrá una reunión alterna a petición de Estados Unidos.

"Esperamos que los miembros del Consejo de Derechos Humanos llamen al gobierno sirio a asumir su responsabilidad de proteger a la población y de detener los ataques", dijo a AFP Eileen Donahoe, embajadora estadunidense en ese organismo.

Las acusaciones por la represión hacia el pueblo sirio, fueron rechazadas por el embajador de este país ante la ONU, Bashar Jaafari, quien se manifestó en contra de toda investigación internacional.

"Lamentamos lo que ocurre, pero deben convenir en que estos disturbios y motines, en algunos aspectos, esconden otras intenciones", arguyó.

Desde el inicio de las protestas, el 15 de marzo pasado, han muerto al menos 453 personas, según el Observatorio sirio de Derechos Humanos, con base en Londres.

Según el gobierno sirio, los disturbios han sido provocados por “bandas criminales armadas” que están detrás del movimiento de oposición y el ejército llegó a Deraa “a petición de los habitantes” para acabar con los “grupos terroristas y extremistas" que, supuestamente, atacaron posiciones militares y cortaron carreteras.

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