Buscan rebeldes libios activos de Gadafi congelados en el extranjero

martes, 3 de mayo de 2011

MÉXICO, D.F., 3 de mayo (apro).- El Consejo Nacional de Transición (CNT) que abandera a la oposición en Libia, solicitará entre dos mil y tres mil millones de dólares a los países que tienen en su poder activos congelados del líder Muamar el Gadafi.
    Yalal al Galal, portavoz del máximo órgano opositor informó que el dinero será pedido en calidad de préstamo y se utilizará para pagar los sueldos de los funcionarios del CNT, y para proveer a la población bajo su control, de artículos de primera necesidad y suministros médicos.
    La petición se formalizará el próximo jueves 5 de mayo durante la reunión del Grupo de Contacto para Libia que se realizará en Roma. En ella, la comunidad internacional estudiará posibles salidas al conflicto en Libia y la economía será un asunto clave.
    Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y las Naciones Unidas (ONU) han impuesto sanciones económicas a Gadafi, y su círculo de funcionarios y familiares más cercanos para obligarlo a abdicar en su lucha contra la oposición.
    Según Galal "la mayor parte del dinero será concedido bajo forma de préstamos", y confió en que el CNT pueda obtener la totalidad de lo que está pidiendo a la comunidad internacional.
     Mahmud Yibril, encargado de Asuntos Exteriores del CNT se adelantó este martes y viajó a Italia, uno de sus principales aliados en la lucha contra Gadafi, para presentar la solicitud.
    Según Yibril, el CNT sólo cuenta con fondos para tres o cuatro semanas. La economía del este de Libia se ha visto profundamente afectada por el conflicto que inició hace casi tres meses, en específico la industria petrolera que empleaba a muchos trabajadores de la región.
    Sin un notorio avance hacia un bando o el otro, la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) afirmó que la intervención de las fuerzas aliadas durará el tiempo que sea necesario.
    El vicealmirante Rinaldo Veri, responsable de las actividades marítimas de los aliados en el país africano, aseveró que la Alianza no está en condiciones de definir la posible duración de las operaciones militares en Libia, cuyo fin, de acuerdo con el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, es proteger a la población civil.
    Reiteró que los objetivos de las fuerzas aliadas son exclusivamente instalaciones y equipos militares, no individuos, por lo que rechazó que la muerte del hijo de Gadafi, Saif al-Arab, y tres de sus nietos haya sido deliberada.
    En tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU parece haber cambiado el rumbo de la misión en Libia, pues los países representados buscaban orillar al líder libio a renunciar a su cargo, congelaron sus activos en el extranjero, impusieron una zona de exclusión aérea y atacaron blancos militares del régimen de Gadafi.
    Sin embargo, el presidente en turno del Consejo, el francés Gerard Araud, indicó que hay un “gran consenso” en el organismo para lograr un alto al fuego entre ambos bandos y que esté asociado al inicio de un proceso de transición política.
"Hay un gran consenso en el Consejo sobre la necesidad de que las partes declaren un alto el fuego real y verificable que esté ligado a un proceso político de diálogo nacional", indicó.
A casi tres meses del inicio de la revuelta en el país africano, Araud admitió que se sigue buscando una solución política al conflicto, aunque también reconoció que “las partes enfrentadas siguen muy alejadas” y que “sus posiciones ahora mismo no son compatibles”.
Tampoco, dijo, hay condiciones para iniciar las negociaciones y según él, “ningún país ha asegurado nunca que la marcha de Gadafi tenga que ocurrir para que arranque un proceso de negociación”.
El CNT sí ha afirmado en reiteradas ocasiones, sobre todo ante la Unión Africana, que una condición para que se sienten a dialogar es que Gadafi deje el país y varios países miembros del Consejo de Seguridad han expresado que Gadafi perdió credibilidad y debe dejar el país.
Araud habló así luego de haberse reunido por dos horas con el enviado especial de la ONU a Libia, el exministro de Exteriores y actual senador jordano Abdul Ilah al Jatib para hablar de la marcha de sus gestiones.
Jatib estudia con expertos de la ONU y la UE distintas modalidades para que cesen los enfrentamientos que podrían usarse para poner fin a las hostilidades en Libia, sin embargo reconoce la dificultad existente para que las partes se pongan de acuerdo en los puntos esenciales del proceso político que iniciaría con el alto al fuego.
"Se debe lograr un alto el fuego real y verificable para acabar con la muerte de civiles inocentes, incluidos mujeres y niños. Se debe alcanzar un alto el fuego formal o al menos como un primer paso hacia un entendimiento entre las partes para que se responda a las aspiraciones del pueblo libio", afirmó Jatib.
Durante las reuniones que sostuvo en Libia con ambos bandos, Jatib dijo haber encontrado muestras de voluntad para detener las hostilidades si la otra parte hacía lo mismo.
En el caso de Gadafi, dijo que aceptaría el alto al fuego si éste va acompañado del cese de los ataques de la OTAN y en ese escenario estaría dispuesto a hablar de reformas democráticas.
Incluso, según Jatib, el presidente libio está a favor de que la ONU coordine un “mecanismo internacional independiente para que supervise el alto al fuego en una estrecha colaboración con la Unión Africana.
Pero para los rebeldes es necesario que Gadafi y sus familiares salgan del país para aceptar el alto al fuego y sentarse a negociar.
Para Jatib el establecimiento de una presencia humanitaria de la ONU en Bengasi sería un “primer paso para avanzar en la dirección correcta” igual que la liberación de todos los detenidos y la reanudación de servicios básicos como electricidad, agua, alimentos y servicios de comunicación en todo el país, así como asegurar la salida de trabajadores extranjeros atrapados en las ciudades.

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