Huyen esposa y tres hijos de Gadafi hacia Argelia; uno más murió

lunes, 29 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El Ministerio de Exteriores de Argelia confirmó que Safia, la segunda esposa del líder libio Muamar el Gadafi y tres de sus hijos –Aníbal, Mohamed y Aisha–, con sus respectivas familias, se encuentran en ese país. Mientras tanto, los rebeldes agrupados en el Consejo Nacional de Transición (CNT) lograron entrar a Sirte, ciudad natal y último bastión del dictador libio, cuyo paradero se desconoce hasta hoy, y afirmaron que Hamis, hijo de Gadafi y comandante de la brigada “Hamis”, murió en combate el pasado domingo 28. En un comunicado del Ministerio de Exteriores de Argelia, dado a conocer por la agencia oficial de ese país (APS), los familiares de Gadafi arribaron a esa nación a las 08:45 hora local por la frontera terrestre entre Libia y Argelia. De acuerdo con el comunicado, la esposa e hijos del depuesto líder libio iban acompañados de sus familias. Aníbal es el menor de los vástagos del líder, Mohamed el mayor y único hijo de su primer matrimonio, mientras que Aisha, conocida como la Claudia Schifer del desierto, es la única mujer hija del coronel. El gobierno de Argelia informó al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, así como al Consejo de Seguridad y al presidente del gobierno rebelde, Mahmud Jibril, sobre la presencia de los familiares de Gadafi en ese país. Desde la caída de Trípoli, el paradero de la familia Gadafi había sido una incógnita, y en el caso del dictador sigue siéndolo, ya que hasta ahora nada se sabe de él. Según fuentes de prensa italianas que citan informaciones de “influyentes diplomáticos libios”, Gadafi se encontraría a 100 kilómetros de Trípoli, en la localidad de Bani Walid –localizada al sudeste de Trípoli y considerada un bastión a favor de Gadafi–, con sus hijos Saadi y Saif al-islam. El pasado viernes 26, la agencia oficial egipcia Mena, que citó a una fuente del consejo militar libio de la localidad de Gadamas, informó que seis vehículos Mercedes Benz trasladaron a funcionarios de alto rango de Libia a Argelia, y que era posible que entre ellos estuvieran Gadafi y sus hijos. Ese mismo día, Amar Belani, portavoz del Ministerio de Exteriores de Argelia, afirmó categórico, a través de la agencia APS, que “esa noticia no tiene ningún fundamento”. Sin embargo, hoy se confirmó que al menos tres de sus hijos y su primera esposa sí están en Argelia. En tanto, los rebeldes continúan su avance hacia Sirte, donde han encontrado gran resistencia por parte de las fuerzas leales a Gadafi, aunque según el canal emiratí Al Arabiya, que citó a un combatiente rebelde, Hamis –comandante de la brigada que lleva su nombre e hijo de Gadafi– murió la noche del domingo en combate. Según esa fuente, Hamis perdió la vida durante una batalla en Tarhuna, situada a unos 90 kilómetros al suroeste de Trípoli. Desde que estallaron las protestas en Libia, en febrero de este año, Hamis participó como jefe militar en la represión de manifestantes. De acuerdo con Human Rights Watch (HRW), la brigada dirigida por Hamis ejecutó en un almacén y sin juicio previo a 45 detenidos, el pasado martes 23. De confirmarse la muerte de Hamis, anunciada antes por los rebeldes y desmentida por el régimen, sería el segundo de los hijos de Gadafi que cae desde que inició el levantamiento en Libia. El primero fue Saif Al Arab, hijo menor del coronel, quien murió el pasado 30 de abril durante un bombardeo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)  contra el complejo residencial del líder libio en Trípoli. Hana, quien era hija adoptiva de Gadafi, murió durante un bombardeo de Estados Unidos a Trípoli en 1986. Por otra parte, los combates continúan en las ciudades de Trípoli y Sirte, donde las fuerzas leales a Gadafi se niegan a entregarse, por lo que comandantes de la OTAN afirmaron que la campaña aérea contra el régimen debe continuar. En un comunicado, después de una reunión en Qatar, los comandantes se comprometieron a seguir con los bombardeos aéreos contra las fuerzas gadafistas. “La guerra en Libia no ha terminado. Los jefes de estado mayor de la coalición son unánimes en considerar que la guerra no ha terminado y que deben proseguir las operaciones comunes para que el pueblo libio pueda realizar su objetivo y eliminar los restos del régimen de Gadafi”, según el texto. Durante la reunión, Mustafa Abdel Jalil advirtió que Gadafi todavía representa un peligro, por lo que pidió a la coalición internacional continuar con los ataques. “El desafío de Gadafi a las fuerzas de la coalición sigue siendo un peligro, no sólo para el pueblo libio, sino también para el mundo entero”, declaró Abdel Jalil.

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