Mubarak se declara inocente de muerte de 800 manifestantes en Egipto

miércoles, 3 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El expresidente de Egipto, Hosni Mubarak, fue presentado ante el tribunal penal de El Cairo para enfrentar un juicio por el asesinato de más de 800 manifestantes, entre enero y febrero de este año. Mubarak y sus hijos Alaa y Gamal, acusados por corrupción, se declararon inocentes ante el tribunal presidido por Ahmed Raffat, quien aplazó el juicio para el próximo lunes 15. “Niego completamente esas acusaciones”, declaró Mubarak, postrado en una camilla y con sus hijos a un lado (vestidos de blanco), detrás de una reja. La audiencia duró cuatro horas y concluyó con la orden de Raffat de mantener al expresidente egipcio en el Centro Médico Internacional, cerca de El Cairo, hasta la próxima audiencia. Además, Raffat accedió a la solicitud de la defensa para que un cancerólogo atienda al expresidente “cada vez que lo necesite”. Por la mañana, Mubarak partió en ambulancia del hospital de Sharm el Sheij, donde cumple su prisión preventiva desde abril, a causa de problemas cardiacos. El expresidente egipcio abandonó en avión la estación balnearia, a orillas del Mar Rojo, y aterrizó por la mañana en el aeropuerto militar de Almaza, en la capital. La audiencia se desarrolló en medio de una fuerte protección policial y militar en la escuela de la Policía, en las afueras de El Cairo, por razones de seguridad. Más de mil policías y soldados fueron desplegados alrededor del recinto. Durante la audiencia, la fiscalía acusó a Mubarak de haber planeado -junto con el el exministro del interior, Habib el Adli- asesinar “premeditadamente” a los manifestantes que en enero y febrero protestaban contra su régimen. Dichas manifestaciones consiguieron que el 11 de febrero pasado Mubarak renunciara finalmente al poder, después de 30 años. Alaa y Gamal Mubarak fueron acusados de corrupción, cargos que negaron mientras sostenían un libro en la mano, al parecer El Corán. El juicio contra Adli y seis jerarcas policiales también implicados en las acusaciones de asesinato de manifestantes continuará este jueves. El empresario Husein Salem, cercano a los Mubarak, también implicado en las acusaciones por asesinato y desvío de recursos públicos, es juzgado en ausencia. Desde junio se encuentra en prisión preventiva en España, por sospechas de blanqueo de dinero, fraude, soborno, estafa y corrupción. En caso de que Mubarak sea declarado culpable de los cargos por asesinato de manifestantes, podría ser condenado a la pena de muerte. Sin embargo, su abogado, Farid al Dib, planea argumentar que su cliente está demasiado enfermo para ser juzgado y que no autorizó la represión. La semana pasada, al Dib afirmó que Mubarak padecía cáncer y que estaba en coma, pero el hospital desmintió esa versión. Uno de los médicos que lo atiende reveló a la agencia AFP que el exmandatario se encuentra relativamente estable, pero que se encuentra débil porque se niega a comer y está deprimido. El inicio del juicio contra Mubarak fue transmitido en directo por la televisión pública. Afuera del tribunal, cientos de personas, entre ellas familiares de las víctimas, se reunieron en torno de una pantalla gigante, donde siguieron en silencio el proceso judicial. Los Hermanos Musulmanes de Egipto, que eran perseguidos en la época de Mubarak, afirmaron que este proceso es “una victoria” para el pueblo y debería ayudar a tener “confianza” en el ejército, que dirige el país desde el 11 de febrero. También hubo presencia de partidarios de Mubarak, quienes se enfrentaron con los opositores a pedradas, pese a la presencia de la policía y el ejército. La agencia de noticias oficial informó que 53 personas resultaron heridas en los choques.

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