Lanzan rebeldes ultimátum a seguidores de Gadafi

martes, 30 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El bando rebelde en Libia lanzó un ultimátum a las fuerzas leales a Muamar El Gadafi, sitiadas en Sirte, para que se rindan a más tardar en tres días o de lo contrario lanzarán operaciones armadas, advirtió el líder del Consejo Nacional de Transición (CNT), Mustafa Abdel Jalil. En el aspecto político, el órgano de gobierno rebelde apresura su logística en Trípoli para normalizar la situación y enviar un mensaje de estabilidad a los ciudadanos. La mayor resistencia que han encontrado los insurgentes para obtener el control total de Sirte ha sido entre los jeques y líderes tribales de la tierra natal de Gadafi, quien continúa desaparecido. Y el CNT considera que una vez que Sirte caiga, el resto de los focos de resistencia desaparecerán, aunque también confían en que se logre negociar con los aún leales a Gadafi o que acaten el ultimátum establecido este martes por las autoridades rebeldes. Desde la sede del CNT, en Bengasi, Abdel Jalil advirtió que si antes del próximo sábado los habitantes de Sirte no entregan las armas, se lanzarán operaciones armadas. "Esta es la última oportunidad. El plazo expirará el último día del Aid. A partir del sábado, si no se ha llegado a un acuerdo pacífico, pondremos en marcha la opción militar", dijo el dirigente, aunque se manifestó esperanzado de los gadafistas entren en razón para evitar el derramamiento de sangre. Ahmad Omar Bani, portavoz militar rebelde, no se mostró tan optimista y adelantó que la batalla final es inminente. "Queremos que todos sepan que estamos militarmente preparados ya para la batalla que supondrá el final del conflicto. Aún perseguimos una solución pacífica, pero a partir del sábado nos emplearemos de manera diferente para hacer frente a esos criminales", advirtió. Bani añadió que la “sorprendente” perseverancia de los habitantes de Sirte se debe a que las fuerzas gadafistas los han hecho rehenes y les impiden salir de la ciudad y entregarse. "Nos sorprende que los habitantes de Sirte hayan rechazado todas las propuestas pacíficas. Les conminamos a que se subleven. Pensamos que los leales los retienen y que la mayoría quiere claudicar", arguyó. El portavoz militar rebelde aprovechó su comparecencia ante los medios para advertirle a Gadafi, quien presuntamente se encuentra a salvo en Libia, “que no tendrá nunca seguridad en ninguna parte" del país africano. En tanto, la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN), cuyas operaciones han sido clave para el avance de los rebeldes a Trípoli, anunció que las coalición mantendrá activo su operativo, mientras considere que Gadafi, sus hijos y sus incondicionales son una amenaza. Roland Lavoie, portavoz castrense de las operaciones de la OTAN en Libia, afirmó que Gadafi todavía tiene capacidad para dar órdenes y comandar a los fieles que le quedan en el país, tanto en Sirte como en el sur de Trípoli, y las bolsas de resistencia en el oeste. "Aún está capacitado para controlar las tropas, los grupos y las células armadas, así como para desplegar y lanzar misiles tierra-tierra", afirmó. La portavoz de la Alianza, Oana Lungescu, secundó las declaraciones de Lavoie al señalar que la misión de la OTAN aún es necesaria para “proteger a los civiles”, por lo que continuará “según el mandato de la ONU, mientras sea necesaria”. En tanto, la actividad militar rebelde continúa en torno de la ciudad de Sirte situada a unos 450 kilómetros al este de la capital, mientras que a 40 kilómetros al oeste de Ben Yawad fue instalado un puesto de control, y más allá no es posible pasar debido a que la región está al alcance de la artillería de la OTAN. Trípoli, por su parte, ha empezado a recobrar sus actividades diarias. Los comercios han empezado a abrir sus puertas y las estanterías ya se abastecen, en tanto que la policía se ha ubicado sobre las aceras. Y aunque falta gasolina y hay cortes de agua y luz, eso no impidió que la gente se volcara hacia las calles para celebrar esta noche el fin del mes de ayuno o Ramadán y el inicio de la fiesta de Aid, que comienza un día más tarde que en la mayoría de los países árabes. En el marco de estos festejos, en Argelia, un día después de escapar de Libia, la hija de Gadafi, Ahisha, dio a luz a una niña, según informó el ministerio de salud argelino. Aisha, así como sus hermanos Aníbal y Mohamed, además de su madre, Safia, ingresaron el lunes pasado a Argelia a través de la frontera con Libia. Los rebeldes criticaron la decisión del gobierno de aquel país por haberles permitido la entrada con el argumento de que se trataba de un asunto estrictamente humanitario. Medios locales argelinos señalaron que el embarazo de la “Claudia Schifer del desierto” había sido una razón de Argelia para aceptar a la familia del dictador. Aisha, la única hija viva de Gadafi, es abogada de profesión y participó en la defensa del derrocado dictador iraquí Saddam Hussein, en el juicio que llevó a su ejecución. Su mansión de dos pisos, con piscina interior y sauna, fue una de las saqueadas durante la incursión de los rebeldes a Trípoli. Este martes, el diario argelino El-Watan, que citó a funcionarios diplomáticos no identificados, indicó que el gobierno ordenó cerrar parcialmente la frontera suroriental con Libia, luego de que miembros de la familia Gadafi entraron a Argelia. Según otro diario argelino, Echourouk, en total son 31 miembros de la familia Gadafi, entre ellos nietos y sirvientes, los que han ingresado a Argelia. Respecto del paradero del dictador libio y sus hijos Saif al-Islam y Saadi, quienes estarían con él, la cadena suiza TSR, que citó fuentes diplomáticas, informó que los tres podrían estar escondidos en la localidad de Bani Walid, situada a 100 kilómetros al suroeste de Trípoli. Gadafi, al-Islam y Saadi desaparecieron a raíz de que los rebeldes entraron a Trípoli, aunque al principio Gadafi hacía declaraciones de que se encontraba “paseando” por la capital y al-Islam, quien lo sucedería en el poder, hizo una aparición pública ante las cámaras de la BBC de Londres luego de que los rebeldes afirmaron que lo habían capturado.