Revela The New York Times relación estrecha de la CIA con Gadafi

sábado, 3 de septiembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- Documentos hallados en Libia revelan una estrecha cooperación entre la Agencia de Inteligencia estadunidense (CIA) y el régimen de Muamar El Gadafi, según informó hoy el diario The New York Times, mientras el Consejo Nacional de Transición anunció que se mudará la próxima semana a Trípoli. Entre otros, la CIA envió en ocho ocasiones a sospechosos de terrorismo para su interrogatorio en ese país, conocido por sus prácticas de tortura, señala el rotativo. También los servicios secretos británicos MI-6 cooperaron con el régimen libio, para el que incluso verificaron números de teléfono. La relación era tan estrecha que la CIA buscaba una presencia duradera en Libia, asegura el periódico citando notas de Stephen Kappe, entonces el número dos de las operaciones secretas de la CIA. La información se desprende de documentos hallados por la organización Human Rights Watch y periodistas en las oficinas abandonadas del exjefe de los Servicios Secretos libios. La mayoría datan de entre 2002 y 2007. Aunque no se puede corroborar su autenticidad, hay indicios de que lo son, añade el diario. La cooperación se intensificó a partir de 2004, cuando el régimen de Gadafi puso fin a su programa de armas de destrucción masiva. También hay documentos que apuntan a que los estadunidenses prepararon un texto para un discurso de Gadafi sobre la renuncia de Libia a las armas de destrucción masiva, que aportaba al entonces líder una imagen positiva. Con esa renuncia Gadafi allanó el camino para acercarse a Occidente. De los documentos se desprende también que Abdelhakim Belhay, el nuevo comandante militar de Trípoli, fue secuestrado en 2004 junto con su mujer embarazada en el aeropuerto de Bangkok por agentes de la CIA y devueltos a la capital libia, donde fue torturado por agentes norteamericanos. Al parecer pertenecía a la Asociación de Combatientes Islámicos en Libia, considerada organización terrorista por Estados Unidos. Sin embargo, la organización asegura que sólo buscaba la caída de Gadafi y que había roto su cooperación con Osama Bin Laden. Según The New York Times, tanto la CIA como el Ministerio británico del Exterior rechazaron comentar los documentos. La portavoz de la CIA, Jennifer Youngblood, sólo declaró: “No sorprende que la CIA coopere con gobiernos extranjeros para ayudar a proteger a nuestro país del terrorismo y de otras amenazas mortales”. El Ministerio del Exterior británico anunció que no se pronuncia sobre cuestiones del servicio secreto. El ministro William Hague dijo hoy en una entrevista con Sky News que todo el debate gira ahora sobre los planes de futuro para el país, sin realizar más comentarios. Peter Bouckaert, de Human Rights Watch, consideró que la relación de Washington y el régimen de Gadafi constituye un “oscuro capítulo en la historia de los servicios secretos estadunidenses”, según dijo a la televisión CBS. En tanto, el Consejo Nacional de Transición libio se trasladará de Bengasi a Trípoli la próxima semana, informó hoy su presidente, Mustafa Abdul Yalil, citado por la radio libia. Hace casi dos semanas la insurgencia expulsó de la capital libia a las tropas de Gadafi y algunos ministros ya se habían trasladado a la capital. Yalil aseguró hoy que están cerca de sitiar áreas aún controladas por leales a de Gadafi. Asimismo, dijo que el asedio continuará hasta que expire el ultimátum fijado para el 10 de septiembre. En estos momentos, solamente zonas aisladas como la ciudad costera de Sirte, localidad natal de Gadafi, Bani Walid o zonas en el sur del país permanecen bajo el control de los leales al ex mandatario, que sigue desaparecido. Los observadores creen que se encuentra junto a algunos de sus hijos en una de esas zonas. Mientras, en la capital libia se seguía hoy normalizando la situación. Un corresponsal de dpa vio por primera vez policías patrullando las calles y vehículos que retiraban la basura acumulada en las últimas dos semanas. Además, la mayoría de negocios volvieron a abrir, tras permanecer cerrados por los combates y por los festejos del ramadán, el mes de ayuno musulmán. Yalil negó hoy los informes periodísticos que hablaban de que las autoridades interinas habían ordenado a los rebeldes que abandonaran Trípoli. Asimismo prometió combatir la corrupción financiera en el país norafricano y “nombrar y avergonzar” a los responsables. Un enviado especial del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llegó hoy a Trípoli para conversar con los rebeldes sobre la posible ayuda de la organización internacional para la renovación de Libia. “Creo que los futuros líderes de Libia enfrentan un gran desafío”, señaló Ian Martin en Trípoli. “El problema más inmediato es el del agua. La situación actualmente con la provisión de agua sigue siendo seria, pero debo aclarar que no es crítica”, indicó por su parte el coordinador de ayuda humanitaria de la ONU para Libia, Panos Moumtzis, según el canal prorebelde Free Libya.  

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