Filtración requería 'una acción muy agresiva': Holder

martes, 14 de mayo de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- El secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, justificó el espionaje del gobierno a periodistas de la agencia AP al afirmar que estaba en riesgo la seguridad nacional. “Era una filtración muy seria, muy muy seria. Es una de las dos o tres filtraciones más serias que he visto”, que “puso en peligro la vida de estadunidenses” y requería “una acción muy agresiva” para descubrir al responsable de la filtración, alegó Holder en una rueda de prensa en Washington. El fiscal general estadunidense aclaró que él se separó de la investigación desde el principio para no incurrir en un potencial conflicto de intereses, dado que él mismo había sido interrogado previamente por el FBI sobre el caso de AP. Holder dijo desconocer los detalles de la investigación, misma que realizó el FBI bajo la dirección del fiscal federal del Distrito de Columbia y con la supervisión del fiscal general adjunto James M. Cole. Según el secretario de Justicia estadunidense, fue Cole quien dio la orden de obtener las llamadas telefónicas realizadas por periodistas de AP “en conformidad con los reglamentos y políticas del Departamento de Justicia", dijo, por lo que se mostró seguro de que se había respetado la ley. AP reveló que los investigadores federales recopilaron información de al menos 20 de sus líneas telefónicas en abril y mayo de 2012 sobre las llamadas salientes desde sus oficinas en Nueva York, Washington y Hartford (Connecticut). El Departamento de Justicia realizaba una investigación sobre la filtración de información secreta acerca de un complot de la red terrorista Al Qaeda que la Agencia Nacional de Inteligencia (CIA) frustró el pasado año en Yemen, y cuyo objetivo era detonar una bomba dentro de un avión con destino a Estados Unidos. Sin embargo, el presidente y consejero delegado de AP, Gary B. Pruitt, calificó la acción como una “intrusión masiva y sin precedentes”. El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, también justificó la acción del gobierno estadunidense y se esforzó por destacar que el presidente Barack Obama es un “firme defensor” de la Primera Enmienda de la Constitución, que estipula el derecho a la libertad de prensa y de expresión. “Les puedo decir que el presidente cree que la prensa en general tiene que tener una capacidad ilimitada para hacer periodismo de investigación", dijo Carney. No obstante, aclaró, como ciudadano y comandante en jefe, el presidente está comprometido con la noción de que no se puede permitir que se filtre información clasificada que lesione los intereses estadunidenses de seguridad nacional. “Hay un delicado equilibrio aquí que debe ser alcanzado”, subrayó Carney.  

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