Sepultan a Sharon en su finca del monte Hertzel, en Jerusalén

lunes, 13 de enero de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- El exprimer ministro de Israel, Ariel Sharon, fue sepultado hoy –como lo pidió– en su finca del Monte Hertzel de Jerusalén, con la presencia de aproximadamente 800 invitados y miles de espectadores que siguieron la ceremonia a través de pantallas instaladas junto a la granja. Los restos de Sharon, quien falleció el pasado sábado 11 a los 85 años de edad, a causa de un derrame cerebral masivo, fueron enterrados de acuerdo con el rito judío junto a los de su esposa Lili, quien perdió la vida en el 2000, en la denominada Colina de las Anémonas, una parcela aledaña a la granja-rancho de los Sicomoros, que era propiedad del mandatario israelí. En ese lugar también yacen los padres fundadores del Estado, dignatarios y altos mandos militares. El funeral de Sharon, uno de los políticos más laureados y a la vez controvertidos de la historia de Israel, estuvo presidido por el jefe del Estado Mayor, Beny Gantz, quien destacó el papel que desempeñó el exprimer ministro israelí. "Arik (nombre con el que era conocido Sharon) el comandante. Los títulos que te han dado a lo largo de los años han sido muchos, pero creo que el de 'comandante' es el que mejor te describe", afirmó Gantz, al tiempo que prometió que el Ejército israelí continuará su legado durante muchos años. Ante militares, miembros de la clase política, una veintena de jefes de Estado y familiares, sus dos hijos, Omrí y Guilad, pronunciaron sendos discursos en los que resaltaron la admiración por su padre. "Mira alrededor Ariel y a la gente que aprecia tu memoria y se inclina hacia tu figura. Fuiste admirable, padre", dijo Omrí. Por su parte, Guilad recordó el impacto que dejó en Sharon la pérdida de su primogénito, Gur, fruto de su primer matrimonio, a causa de un accidente con un arma en 1977. También recordó las campañas militares impulsadas por su padre y proyectos para albergar a miles de judíos emigrados a Israel de las exrepúblicas soviéticas. "Una y otra vez convertiste lo imposible en realidad", afirmó. Integrantes del Rabinato Militar oficiaron el entierro, recitaron pasajes de salmos y la oración fúnebre de los judíos askenazíes conocida como "El Malé Rahamim". Los asistentes a las exequias colocaron ofrendas florales en una estructura memorial, dispuesta especialmente para la ocasión, mientras soldados de un cuerpo de infantería efectuaban varias salvas al aire en honor del exministro. El domingo pasado, miles de personas rindieron homenaje a Sharon en la sede del Parlamento (Knesset), donde fueron expuestos sus restos en medio de estrictas medidas de seguridad. Shimon Peres, actual presidente, quien queda como el último de los fundadores de Israel, recordó a Sharon como "uno de los mayores defensores del Estado israelí, que no conoció el miedo". Por su parte, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, definió a Sharon en una reunión de gabinete como "uno de los más grandes militares que la gente de Israel ha visto en tiempos recientes y en su historia". "En cada puesto que desempeñó como ministro de Defensa, de Vivienda, de Infraestructuras, de Exteriores, Arik contribuyó al Estado de Israel, tal y como hizo también como primer ministro", dijo. En contraste, el mismo domingo cientos de palestinos salieron en la Franja de Gaza a "celebrar" la muerte del "criminal Sharon", a quien atribuyen las masacres de Sabra y Shatila, en 1982, y por desatar la Segunda Intifada en el año 2000, con su provocativa visita a la explanada de las mezquitas. Hamás, el Movimiento de Resistencia Islámica que gobierna la Franja de Gaza, dijo en un comunicado: "Rezamos a Alá para que Sharon y todos los líderes sionistas que cometieron masacres contra nuestro pueblo vayan al infierno". Jamal Muheisen, miembro del Comité Central del partido Al-Fatah, al que pertenece el presidente palestino Mahmoud Abbas, refirió que Sharon cometió "atrocidades" contra el pueblo palestino y que "será castigado" por ellos. El exprimer ministro israelí falleció el sábado en el hospital de Tel Aviv, donde permaneció durante ocho años en estado de coma, después de sufrir una hemorragia cerebral masiva el 4 de enero de 2006, que lo apartó anticipadamente de la jefatura del gobierno israelí. El exprimer ministro israelí vivió siempre en medio de la controversia, desde sus días como militar y ministro hasta llegar a la jefatura del Gobierno israelí en 2001.

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