Mujeres yihadistas: Cada vez más numerosas, cada vez más temibles

viernes, 30 de enero de 2015
LONDRES (apro).- “Aún recuerdo cuán fría era la noche. Estaba helada y yo extenuada, cansada de caminar. No sé por cuánto tiempo había andado. Estaba en un grupo de desconocidos, cruzando la frontera. Todos teníamos nuestros motivos, pero compartíamos un objetivo: Hijrah fee All?h Ta'ala (Migrar en nombre de Alá)”, cuenta una mujer británica llamada Shams. “De repente, algunos hermanos del grupo comenzaron a cantar ‘Alá es grande’, se abrazaban y besaban. Todos comenzaron a llorar. Una mujer del grupo, Umm Yusuf, se acercó y me dijo: ‘Estas en Siria, felicitaciones’. “No podía creer que hubiéramos llegado y todos oramos por Alá. Esa noche, esos desconocidos con los que viajaba se volvieron las personas más importantes de mi vida”, agrega. De acuerdo con un informe de 48 páginas del grupo Instituto para el Diálogo Estratégico, con sede en Londres, titulado ¿Volverse Mulán? Migrantes mujeres occidentales que se suman al Estado Islámico, cada vez más mujeres británicas viajan a Irak y Siria para crear la “utopía islámica” y regresan al Reino Unido para planear atentados terroristas. El reporte, el primero en su tipo que analiza la amenaza de las mujeres yihadistas, evalúa algunas de las razones por las cuales cada vez más mujeres occidentales deciden sumarse al Estado Islámico (EI), incluso violando las estrictas reglas de ese grupo islamista que les prohíbe llevar a cabo actos de violencia. Umm Ubaydah, una yihadista europea consultada por las redes sociales acerca de su interés por lanzar una “guerra santa” (yihad), y otra mujer británica, Umm Khattab, admitieron al think-tank londinense haber llevado chalecos con explosivos luego de sentir disparos o presentir que sus vidas corrían peligro.   “El enemigo más cercano” El estudio también concluyó que muchas mujeres musulmanas occidentales que se sumaron al EI están "insensibilizadas" por las brutales decapitaciones perpetradas por islamistas radicales, incluida una que describió el asesinato del trabajador humanitario estadunidense Peter Kassig y la decapitación de otros 18 rehenes sirios como una experiencia "absolutamente increíble y atrapante". Según los tres autores del reporte --Carolyn Hoyle, de la Universidad de Oxford; Alexandra Bradford, del Kings Collage, y Ross Frennett, directora del grupo Against Violent Extremism--, es posible concluir que a medida que avanza el conflicto en Siria e Irak “la muerte de combatientes yihadistas y de niños migrantes podría ser un potencial detonante que lleve a más mujeres a volverse extremistas”. “Buscarán atacar el ‘enemigo más cercano’ o incluso regresar a sus países de origen para atacar a Occidente. Los mensajes de estas mujeres en las redes sociales indican que es posible un cambio repentino de sus roles”, agregaron los expertos. El número de occidentales que decidió viajar a Irak y Siria para sumarse a las filas del EI ya superaría los 3 mil, incluidas al menos 550 mujeres, de acuerdo con el estudio dado a conocer en Londres. La investigación, que identificó a seis británicas musulmanas que viajaron a la región, logró recopilar evidencia de cuentas de redes sociales como Facebook, Twitter y Tumblr, incluyendo fotografías, intercambio de mensajes online y reportes de medios de comunicación. La mención que hace Ubaydah de la palabra "Mulán" --un antiguo personaje chino que se hace pasar por un hombre para reemplazar a su padre en el Ejército--, es una "clara referencia a una película de Disney" y recuerda que las mujeres "han crecido viendo y escuchando películas y música occidentales", continuó el documento. De acuerdo con el estudio británico, las mujeres yihadistas "celebran la violencia del EI de forma inequívoca". Una de las mujeres británicas identificadas, Umm Hussain --madre de la niña Sally Jones y oriunda del condado inglés de Kent-- escribió en uno de sus mensajes de Twitter: "Sepan que contamos con ejércitos en Irak y con un Ejército en Siria compuesto por feroces leones que beben sangre y juegan con la carne despedazada de otros". Otra mujer, que emitió un mensaje en Twitter sobre la muerte de Kassig, escribió: "Finalmente vi el último de los vídeos de EI, ¡Dios mío!...Fue una experiencia maravillosamente descarnada". Otra de las mujeres británicas tuiteó: "Tantas decapitaciones al mismo tiempo, Allahu Akbar (Alá es grande). ¡Este video es hermoso!". Otra británica que vio un video de decapitación diferente, escribió en las redes sociales: "Me puso contenta ver la decapitación de ese ‘kaafir (no-creyente), rebobiné hasta ver la parte en que le cortan la cabeza", antes de afirmar: "¡Más decapitaciones, por favor!". El documento del think-tank británico sostuvo que no hay duda que las mujeres occidentales que migran a los territorios controlados por el EI en Siria e Irak "se regodean de la brutalidad y carnicería de manos de esa organización". "Parecen estar desensibilizadas de la naturaleza horrible de estos actos violentos perpetrados por el EI", agregó.   “Utopía islámica” El estudio destacó que muchas de las mujeres occidentales que migraron a Siria e Irak "se la pasan mencionando y hablando sobre la opresión de los musulmanes en todo el mundo", y en muchos casos hasta publican por Internet imágenes espantosas y aterradoras de violencia contra musulmanes en sus perfiles de Twitter o en sus blogs. Ellas esperan que la región “se vuelva una utopía islámica”, y están convencidas de que es su “obligación religiosa” participar de esa cruzada extremista musulmana. La investigación incluso subrayó que en algunos casos, las familias de estas mujeres trataron de influenciarlas para que no se sumaran a las filas del EI. Umm Layth, quien según el documento es la joven de 20 años Asqa Mahmood de Glasgow (Escocia), escribió en su cuenta de Twitter: "Cuando escuchas (a tu familia) implorarte y llorar por teléfono para que regreses, es muy difícil". El reporte del instituto londinense concluye que la amenaza que presentan las mujeres yihadistas del EI "es muy diferente a la de los combatientes hombres". "Ellas apoyan a los yihadistas varones en una capacidad no-militar e incentivan ataques contra el Occidente. Han demostrado apoyo a una violencia brutal equiparable en su fuerza a la de los hombres del EI. También demostraron una capacidad y determinación para participar en actos de violencia, e incluso de ataques suicidas en caso de que se presenten esas oportunidades", finalizó. El documento se dio a conocer días después que un informe del Centro Internacional para el Estudio de la Radicalización (ICRS, por sus siglas en inglés) del King's College London concluyó que un grupo de mujeres británicas que viajaron a Siria para sumarse a las filas del EI está incentivando a otras mujeres en Gran Bretaña a lanzar atentados terroristas en el país. De acuerdo con el ICRS, que logró espiar las cuentas de redes sociales de dichas mujeres, un número de ellas está trabajando como “reclutadoras” del EI, elogiando abiertamente a los atacantes de la revista francesa Charlie Hebdo e incitando a otros a más “carnicería humana”, incluyendo la decapitación de occidentales. Hasta ahora, las mujeres occidentales que se habían sumado al EI habían sido calificadas como integrantes “pasivas”, al viajar a Siria para casarse con yihadistas y criar a sus hijos lejos de los campos de batalla. Pero a medida que la policía británica se prepara para hacer frente a ataques de grupos islamistas y en medio de una alerta máxima en Europa tras arrestos de sospechosos islamistas en Bélgica, Francia y Alemania, el ICSR dio cuenta del creciente número de mujeres que forman ahora parte de esa red. Melanie Smith, investigadora del grupo y la persona a cargo de la primera base de datos de yihadistas del sexo femenino, afirmó que estas mujeres que se encuentran en Gran Bretaña y que tienen incluso esta nacionalidad "tienden a incitar ataques y decirles a aquellos que no se pueden trasladar a territorio dominado por el Estado Islámico: '¿Por qué no lanzan un ataque en sus países?'. El mensaje es el mismo: Si el yihadista no puede dejar atrás a su familia o mudarse a Siria, entonces debe actuar en su país". La información de la base de datos, que cuenta con información de unas 70 mujeres, la menor de ellas una francesa de 15 años, indica que la imagen de la mujer como simplemente sostén del yihadista hombre en la crianza de los hijos está quedando cada vez más desactualizada. "Aunque no cuentan con el mismo nivel de entrenamiento militar, están cada vez más preparadas para actuar. Las mujeres habían sido utilizadas en el pasado como atacantes suicidas o en operativos singulares", destacó Smith. EL ICSR observó un fuerte aumento en la actividad dentro de las redes sociales tras los atentados de París, principalmente por parte de mujeres británicas que “felicitan” a los atacantes. Entre ellas estaba una joven de 16 años, oriunda de Manchester, que celebró a través de su cuenta de Twitter los atentados contra la redacción de Charlie Hebdo y contra el supermercado kosher. Escribió: "Que Alá los ayude a asesinar a la mayor cantidad de kafirs posibles #parisshooting". Otro potencial nombre de la lista del ICSR es el de Hayat Boumeddiene, la pareja de uno de los atacantes de París, Amédy Coulibaly, y una de las mujeres más buscadas de Francia. Según el informe del Instituto para el Diálogo Estratégico, “las yihadistas viajan por un número de razones, algunas con la esperanza de afianzar la camaradería, otras por razones ideológicas, y las menos en busca de una aventura o de combatir como hombres”. “Aunque estas mujeres presentan una amenaza única y cada vez mayor para Occidente, la respuesta de los gobiernos debe ser medida y matizada. Es importante aprender las lecciones de la última década acerca de la enorme variedad de factores que pueden llevar a una persona por el camino de la radicalización y hacer uso pleno de las tecnologías a su disposición”, finalizó.

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