Obama, Castro, Venezuela y el primer gran tropiezo de la Cumbre de las Américas

viernes, 10 de abril de 2015
PANAMÁ (proceso.com.mx).- Por primera vez, en 21 años de existencia, la Cumbre de las Américas, reunirá a los 35 jefes de Estado y de Gobierno del hemisferio, para abordar una amplia agenda de temas, debatir sobre diferentes agendas y generar mecanismos de cooperación. La reunión, auspiciada por la Organización de Estados Americanos (OEA), cuenta con la participación de la diplomacia al más alto nivel, pues además de los jefes de Estado, asisten los secretarios generales de organismos multinacionales, como Ban Ki-Moon de la Organización de las Naciones Unidas. Con la presencia, también por primera vez, de Cuba, el cónclave que iniciará esta mañana, se ha convertido en un referente histórico simbólico, por la coincidencia de los presidentes estadunidense, Barack Obama y el cubano, Raúl Castro. La Cumbre se planteó bajo el título “Prosperidad con equidad: el desafío de Cooperación de las Américas”, por lo que se compuso de una amplia agenda relacionada con las políticas de pobreza, educación, salud, medio ambiente, flujos migratorios, seguridad y energía. A través de su historia, la Cumbre ha mantenido en su agenda una serie de temas relacionados con democracia y derechos humanos. Aunque en la OEA, la presencia de Estados Unidos solía ser dominante, en la última década la consolidación de gobiernos de izquierdas en la región, ha generado una nueva alineación, que esta vez también se ha patentado, provocando que el primer gran tropiezo de la Cumbre, sea el acuerdo en que no habrá una declaración final. A pesar de que la nueva relación diplomática entre Estados Unidos y Cuba ha distendido parte de las relaciones conflictivas, en principio por abrirse por primera vez en décadas al diálogo binacional, las sanciones impuestas por el gobierno de Barack Obama a funcionarios venezolanos, señalados de represores, desplazó en parte los objetivos de la reunión. Indispuesto a una retractación, Estados Unidos mantuvo ayer su postura respecto al gobierno del venezolano Nicolás Maduro, que representado por su canciller, Ricardo Patiño, se mantuvo inamovible en exigir el retiro de las sanciones, como informó ayer Apro. Los foros paralelos Desde el pasado lunes 6, las actividades paralelas a la Cumbre acogieron la participación de delegados de diferentes países así como de organizaciones de la sociedad civil. Son cuatro espacios de diálogo que ha reunido, en diferentes momentos de la semana, a los rectores de las universidades del hemisferio; a organizaciones de la sociedad civil; un foro de la juventud que tiene como componentes centrales el emprendedurismo y el desarrollo de talentos y, un foro adicional, que ha reunido a los clanes más poderosos del continente: la Cumbre Empresarial de las Américas. Hasta ahora, de los foros paralelos, el que más polémico fue el de sociedad civil y actores sociales, pues los delegados de Cuba, acusaron a integrantes de las organizaciones anticastristas de mercenarios, y éstos a los primeros, de oficialistas. El impasse terminó con la salida de los cubanos radicados en la isla, acompañados en solidaridad por los venezolanos, y con un breve enfrentamiento a golpes en la vía pública la tarde de ayer. También, el jueves, la víspera de la Cumbre, 36 expresidentes de América Latina, junto con los españoles, Felipe González y José María Aznar, emitieron una declaración para exigir la libertad de “presos políticos” en Venezuela. Así, las tensiones registradas en las altas esferas diplomáticas se reprodujeron a nivel delegaciones, abonando a la alineación que ha caracterizado a los países latinoamericanos en años recientes. La primera Cumbre de la Américas se realizó en Miami en 1994. De entonces, a la fecha, los rostros de los jefes de Estado y de gobierno, así como el orden hemisférico ha variado notoriamente. La segunda edición ocurrió en 1998 en Santiago de Chile; en 2001 en Quebec, Canadá. En 2004, bajo el gobierno de Vicente Fox, México fue anfitrión de la Cumbre y, un año después, un nuevo encuentro se realizó en Mar del Plata, en Argentina. Para entonces, los gobiernos de izquierdas habían ganado terreno respecto a la primera reunión. Los siguientes encuentros se celebraron en Puerto España, en Trinidad y Tobago, en 2009; en Cartagena Colombia en 2012 y, a partir de hoy, en Panamá.

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