Siria: la otra lucha contra el Estado Islámico

lunes, 29 de febrero de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La imagen del video muestra a un joven encapuchado que pinta una pared de la ciudad siria de Raqqa con el mensaje: “Ni con EI (Estado Islámico) ni con Assad: ¡libertad!" También aparece otra escena: durante la noche, al menos diez jóvenes levantan una cruz cristiana que el EI habría derribado unas horas antes. El video fue protagonizado y grabado por miembros de ‘Raqqa es Masacrada de Forma Silenciosa’ (RBSS, por sus siglas en inglés), un colectivo creado en abril de 2014 que se dedica a difundir la vida en la ciudad que medios internacionales han llamado “la capital del Estado Islámico”. “Fue nuestra respuesta ante el silencio subsecuente" cuenta en entrevista a Apro Aghiad Al-Keder, uno de los jóvenes que pinta mensajes en el video. Cuando el EI arrebató Raqqa al Ejército Libre Sirio, “el mundo le dio la espalda a la ciudad y la dejó de cara al ejecutor, sola”, señala Al Keder. El activista y periodista cuenta que inmediatamente después el EI lanzó toda una campaña de propaganda en Raqqa para ganar el control sobre la ciudad de medio millón de habitantes. Al-Keder –quien ahora se encuentra el exilio-- relata que el objetivo de RBSS es "pelear contra el terrorismo en la ciudad”, pero también contra el régimen de Bashar Al-Assad y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). “Nuestro trabajo más significativo es difundir al mundo las vivencias de la gente de Raqqa y rebatir la idea de que los habitantes de Raqqa son parte del EI”, cuenta Al-Keder. Por su labor, RBSS ganó en 2015 el Premio Internacional por la Libertad de Expresión por el Comité de Protección a Periodistas (CPJ). Sus noticias son utilizadas por medios como The Guardian, The New Yorker, BBC News, Vice News y The Independent. Al-Keder opina que los medios internacionales miran a RBSS como una fuente confiable de información de la ciudad. De hecho, es la única que se encuentra sobre el terreno. En los últimos meses ha mostrado una mirada crítica sobre los efectos de bombardeos rusos. Las bajas civiles que causan estos ataques, dice Al-Keder, "son usados como propaganda por el EI”. Y es que en Siria hay dos grandes corporaciones de medios: las grandes cadenas estatales como Sana (Agencia de Noticias Árabe-Siria) del gobierno de Al-Asaad y la comunicación viral del EI que realiza una extendida campaña en redes sociales mediante videos con gran producción –que lo mismo le sirve para reclutar para reclutar que para desmoralizar al enemigo al mostrar ejecuciones--. Además, cuenta con estaciones de radio, redes como Al Hayat Media, estrategias como los Mujatweets, y la revista Dabiq. “Esto ha hecho que la revolución Siria se mire como una guerra civil y no un movimiento que formó parte de la Primavera Árabe con el propósito de tener un país democrático”, señala Al-Keder. Los videos de RBSS dejan ver torres de telecomunicaciones destruidas, iglesias cristianas pintadas de negro y convertidas en centros de operaciones, niños reclutados como espías, ejecuciones públicas después de sermones, crucifixiones, falta de alimentos en Raqqa, filas de cientos de personas que esperan los suministros de comida, y los efectos de los bombardeos de Francia y Rusia. Fueron sus integrantes los que mostraron los nuevos libros de primaria del Estado Islámico, reportaron el fallido intento de las fuerzas de Estados Unidos por rescatar al periodista James Foley y también identificaron el lugar donde fue quemado el piloto jordano Muath Al-Kasasbeh. Su primer video viral data de septiembre del 2014, pocos meses después de la ocupación de Raqqa por parte del EI. En el video una mujer con velo grabó la ciudad llena de hombres armados. Y muestra también a una mujer en un café internet que discute en francés con su madre: “Lo que hago aquí está bien. No volveré”. Riesgo de muerte El principal objetivo de RBSS es la población de Raqqa que no tiene acceso a internet o fuentes alternativas de información y personas expuestas a la propaganda del EI. "El sitio es sólo un medio de transporte de lo que vemos a diario en Raqqa". El colectivo tiene toda una serie de campañas que van desde pegar posters con engrudo en paredes, postes de luz y escuelas, hasta pintar muros con spray, pues ya hacían tags monumentales contra el gobierno de Assad. EI tiene una revista llamada Dabiq. El nombre proviene de un lugar en Siria donde, de acuerdo con la creencia islámica, se daría una de las batallas del apocalipsis. RBSS publica la revista Dabi´a, que en árabe suena igual a Dabiq. Esta revista usa la misma cubierta de la revista de EI, pero el colectivo reemplaza las páginas con contenidos contra el Estado Islámico. La revista Dabi´a significa: “algo que se pega”. “Porque ellos se pegaron a nuestra ciudad” cuenta Al-Keder. En toda Siria, entre los bandos armados hay una gran diversidad de organizaciones que continúan realizando su labor. De acuerdo con la página SyriaUntold.com, hay al menos 30 medios ciudadanos e independientes que operan dentro de Siria. Enlista a la radio Yarmouk63, que se encuentra en campos de refugiados palestinos, a la Agencia de Noticias Kota (que también tiene corresponsables en territorios del EI) y a la Asociación Independiente de Radio Estaciones. Hay además revistas para niños, mujeres y sobre medio ambiente. También existen organizaciones que ofrecen servicios de salud, atención psicológica y cultura. Destacan el Centro de Estudio de Derechos Humanos de Damasco, fundado en 2005 (con tres oficinas en el norte, centro y sur del país); el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, fundado en mayo de 2006, y el Centro de Documentación de Violaciones en Siria fundado en abril de 2013, que cuenta con 30 activistas dentro y fuera de Siria. “La gente de Siria no se rinde. No sólo hay dos grandes bandos armados”, recalca Al-Keder. Una docente nativa de Raqqa se volvió famosa en 2013 al pararse sola frente a las nuevas oficinas del EI con pancartas. La maestra Suad Nofal había participado desde 2011 en los levantamientos contra el régimen de Assad. Sus primeras pancartas decían: “Gente honorable lanzó nuestra revolución y ladrones la roban”. De acuerdo con SiriaUntold.com, como ella, decenas de mujeres comenzaron a manifestarse. No se sabe qué ocurrió con la mayoría. “Sin importar lo que ocurra, quiero quedarme. Quiero quedarme en mi ciudad. No quiero que otros la controlen. El activismo en línea está bien, pero hay trabajo que tiene que hacerse en la calle y algunos debemos quedarnos para hacerlo”, dice el reportaje de SiriaUntold.com. La profesora vive hoy en el exilio. Las manos del EI Cuatro integrantes de RBSS han sido asesinados, dos en Siria y dos en la vecina Turquía. Al-Mutaz Billah Ibrahim fue ejecutado en de mayo de 2014 cuando el EI descubrió un logo de su colectivo en su laptop. Ahmad Mohamed Almossa fue asesinado por hombres enmascarados en la ciudad de Idblib el 16 de diciembre de 2015. Su padre fue secuestrado junto con otras nueve personas y también fueron asesinados por supuestamente pertenecer al colectivo, aunque no era así. El 30 de octubre de 2015 fueron asesinados Abd Al-Qader y el periodista Fares Hamadi en la ciudad turca de Urfa. Al-Qader era director ejecutivo del sitio de noticias sirio “El Ojo en Nuestra Casa” y fundador de RBSS. Dos días después de su muerte, EI lanzó un video en el que reivindicó el asesinato. “Los apóstatas serán masacrados de forma silenciosa”, advirtió el video. El director de cine Naji Jerf recibió un disparo en la cabeza a plena luz del día en la ciudad de Gaziantep, en Turquía, el 27 de diciembre de 2015. Realizaba un documental sobre los ataques del EI en la ciudad de Aleppo. RBSS denuncia que, además, los jóvenes Faisal Hussain al-Habib y Bashir Abduladhim al-Saado fueron ahorcados en julio de 2015 bajo la acusación de ser parte del colectivo, aunque no era así. En un video de SkyNews titulado “La vida adentro del Estado Islámico: niños juegan a ejecutarse”, publicado el pasado 16 de febrero, el fundador Abdulaziz Alhamza cuenta cómo su casa fue allanada y su familia le pidió que escapara del país. Tomó sus documentos para escapar a Turquía, pero la muerte de sus compañeros en ese país lo empujó a refugiarse en Berlín. Él y Sarmad Aj Jilane (el único de los miembros del colectivo que todavía está en Turquía) siguen formando la red. Alhamza dice que sabe que en algún momento será asesinado: “Saben cómo hacernos el blanco (de los ataques)”. En la guerra, con palabras Doce integrantes del colectivo aún se encuentran en Siria y cuatro permanecen fuera. Antes, los que estaban dentro del país posteaban la información y daban entrevistas a medios internacionales. Ahora cuentan con un “cuarto secreto” y quienes viven en Raqqa suben información, videos y fotos, mientras los que están afuera dan entrevistas y suben la información a Twitter y Facebook. Además, han instrumentado medidas de seguridad, comunicación encriptada y claves. "Tenemos que trabajar de manera inteligente”, comenta Al-Keder. Después de los asesinatos, RBSS lanzó una campaña para publicar diariamente dentro y fuera de Raqqa las amenazas que sus miembros reciben y los peligros que enfrentan, como los bombardeos del EI o del gobierno de Assad. Como en Raqqa está prohibido el internet adentro de las viviendas, EI usa brigadas de mujeres llamadas Al-Khansa que espían para esta organización. Ante ello, los miembros de RBSS han extremado las medidas de precaución a la hora de grabar. Al-Keder cuenta que incluso los integrantes de RBSS tienen un círculo de estudio. "Podrá parecerte chistoso, pero leemos muchas novelas de detectives, vemos películas sobre terrorismo para entender la mentalidad y ganarle (al EI)", comenta. Y relata que acaba de mirar el documental sobre las autodefensas michoacanas titulado Carteland. "No puedes triunfar militarmente sobre el ofensor, así que hay que ver cómo piensa, luego sabrás qué hacer para ganar de otro modo", asevera. E insiste en su meta: "Resistir hasta que el último de nosotros pueda ver a Siria libre de Assad y de organizaciones terroristas”. Al-Keder cuenta que recibe amenazas diariamente por internet. “Te cortaremos la cabeza”, le han advertido. Sin embargo, insiste que hacer su trabajo en medio de la guerra, pero usando palabras en lugar de balas, "hace que ganemos (…) Me hace sentir que trabajamos bien y que les afecta lo que hacemos", dice.

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