Consuman republicanos conformación de su dupla Trump-Pence

miércoles, 20 de julio de 2016
CLEVELAND, Ohio (apro).- Con el lema “Hacer primero Estados Unidos, otra vez”, los republicanos consumaron la conformación de su dupla rumbo a la disputa presidencial, al declarar a Mike Pence candidato a la vicepresidencia y compañero de fórmula de Donald Trump, su abanderado para las elecciones del 8 de noviembre. En la penúltima jornada de la Convención Nacional del Partido Republicano que se celebra en esta ciudad, la inclusión de Pence, gobernador de Indiana, fue el intento de los republicanos por hacer atractiva la candidatura de Trump al sector conservador que no lo acepta como el representante presidencial que se enfrentará a Hillary Rodham Clinton, en noviembre. “Con humildad y honor acepto su candidatura para servir como vicepresidente de Estados Unidos”, declaró Pence. “Soy cristiano, conservador y republicano, en ese orden”, enfatizó Pence al presentarse ante sus correligionarios en Cleveland. Enseguida apuntó que comparte los ideales de Trump y junto con él luchara por hacer avanzar la agenda que nuevamente hará de Estados Unidos una gran nación. Pence dijo que creció como demócrata, pero que cuando se dio cuenta de la “revolución republicana” del expresidente Ronald Reagan, cambió de partido. Para contrarrestar el ambiente de división, desprecio y resignación que hay en el Partido Republicano por su candidatura, Trump se presentó nuevamente en la Arena Quicken Loans, donde se celebra la convención, para acompañar a Pence en su encumbramiento como integrante de la dupla a la contienda por la Casa Blanca. Los senadores Ted Cruz, por el estado de Texas, y Marco Cruz, por Florida, excontrincantes de Trump en la contienda por la nominación presidencial republicana, con sus discursos ante la convención expresaron inconformidad con el empresario y multimillonario, pero a su vez asumieron una claudicación ante la realidad que se vive dentro de su partido. “Esta noche estamos aquí en una nación dividida, con un rencor partidario, rabia y hasta un odio que nos está separando. Los ciudadanos están furiosos, furiosos con toda razón por un establecimiento político que cínicamente rompe sus promesas e ignora los deseos de la gente”, alertó Cruz al hablar ante la convención de republicanos reunidos en Cleveland. El senador texano nunca en su discurso dijo que Trump era el indicado para corregir los supuestos errores del presidente Barack Obama y a los que pretende darle seguimiento Hillary Clinton. Cruz se limitó a decir del candidato presidencial republicano: “Lo felicito por ganar la candidatura”. El discurso de Cruz arrebató a Trump los reflectores debido a que el senador federal pidió a los electores estadunidenses salir a votar en noviembre y escoger lo que les dictara su conciencia. “Voten por quien sea fiel a los mandatos constitucionales”, aconsejó Cruz. Ante el revuelo que provocó Cruz en la convención de Cleveland, y para intentar romper el momento del senador texano, Trump se presentó de repente en la Arena para que la atención se concentrara en él. Los delegados electorales del estado de Nueva York gritaban a Cruz “endosa a Trump, endosa a Trump”, pero el senador nunca lo hizo. El candidato presidencial republicano que salió al escenario antes de lo programado, no pudo evitar el mostrar un rostro de inconformidad y enojo con Cruz, quien sin duda con sus palabras ratificó las escisiones en el Partido Republicano por la candidatura presidencial del empresario y multimillonario. Con Cruz, Trump –durante las elecciones primarias por la nominación republicana– escenificó los momentos ríspidos por su desprecio y odio al senador federal por Texas. En la disputa con Cruz, Trump lo atacó de manera frontal, e incluso lo llevó hasta criticar a la esposa del ultra conservador senador texano. A Rubio, el ahora candidato presidencial lo llamaba “pequeño Marco”, con tono de burla y por considerarlo un aspirante “insignificante” y sin fuerza en la búsqueda de la nominación. Sin embargo, Cruz y Rubio se sometieron a la realidad política y a la necesidad de su partido, por lo que sin endosar formalmente a su enemigo, lo reconoció como el candidato presidencial. El senador federal por el estado de Florida ni siquiera se presentó personalmente en Cleveland, por el contrario envió un mensaje video grabado en el cual únicamente expresó su deseo de que Clinton fuera derrotada en noviembre. Los nombres de Clinton y del presidente Obama fueron otra vez más mencionados que el de Trump durante los discursos de aclamación al candidato presidencial republicano. Los ataques y descalificaciones a la exsecretaria de Estado y exprimera dama, así como al presidente Obama, fueron la cortina de humo de los republicanos para ocultar la división que los aqueja por la candidatura de Trump, y para exponer un presunto bloque común contra el Partido Demócrata y su candidata. Los invitados a hablar ante la Convención Republicana para resaltar las cualidades de Trump que lo hacen presidenciable, optaron por utilizar temas como el de la inmigración, la seguridad nacional, la política exterior, la creación de empleos y la revocación de leyes adoptadas en la presidencia de Obama para decir que con esto Trump logrará “Hacer primero a Estados Unidos, otra vez”. En la Arena Quicken Loans de Cleveland, en el marco del cónclave de republicanos, sin sus figuras políticas más importantes y conocidas, se atacó por todos los frentes a Clinton y Obama, al tiempo que se hicieron promesas de hacerle la vida imposible a los grupos étnicos más vulnerables, especialmente a los inmigrantes indocumentados. Pese a que durante la mañana de este miércoles y horas antes de los discursos de alabanza a Trump cientos de personas se unieron para recorrer las calles de Cleveland con un “muro humano”, en rechazo a las propuestas de “mano dura” para los indocumentados, en la Arena se hablaba de éstos como si fueran criminales y los causantes de muchos problemas económicos y sociales en Estados Unidos. Los aspectos más conservadores de la Plataforma Política republicana, como bajar los impuestos a los ricos y a las empresas, y defender leyes que permiten la venta indiscriminada de armas y municiones, fueron proclamados como punta de lanza de la próxima presidencia de Estados Unidos, con Trump al frente. En Cleveland todo está dicho, con la adición formal de Pence a la dupla presidencial, sólo quedo pendiente la formalidad. La noche de este jueves 21 se consumará lo que hace poco más de un año parecía una probabilidad imposible, que Trump se subiera al pódium de la Arena Quicken Loans para aceptar la candidatura que el Partido Republicano, dividido y resignado, le aprobó por no tener otra alternativa más viable para intentar disputarle a Clinton la Casa Blanca.

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