Supera la CIDH "aguda crisis financiera"

viernes, 30 de septiembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informó que la respuesta de países miembros y otros donantes le ayudó a superar la “aguda crisis financiera” que amenazó con limitar su capacidad de cumplir con funciones básicas. En un comunicado, el organismo señaló que con la renovación de los contratos del personal por el resto del año, continuará con el procesamiento de peticiones, casos y medidas cautelares, así como el monitoreo de la situación de derechos humanos en la región De igual manera, informó que se pudo reprogramar el Período Ordinario de Sesiones del segundo semestre del año, que había sido suspendido por falta de recursos. “Es con gran satisfacción que podemos anunciar hoy que la grave crisis financiera que atravesamos en 2016 ha sido superada”, dijo el presidente de la CIDH, comisionado James Cavallaro. “Esto fue posible gracias al esfuerzo financiero especial que realizaron países miembros y otros donantes para ayudar a resolver la urgencia. El anuncio de la crisis generó una movilización de recursos con una rapidez que no es usual para los tiempos que necesita la cooperación internacional. Esto demuestra que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos cuenta con una legitimidad institucional extraordinaria entre países miembros y otros donantes internacionales, tanto Estados como organizaciones internacionales y regionales”, añadió. La CIDH detalló que Argentina anunció un aporte total para el año de 400 mil dólares; el financiamiento de Chile será de 80 mil dólares; Panamá, 150 mil dólares; Colombia, 100 mil dólares; México, 50 mil dólares; Perú, 55 mil dólares; Uruguay, 24 mil dólares, y Antigua y Barbuda, mil 800 dólares. Y valoró los aportes realizados por la Comisión Europea, Dinamarca, España, Suecia, Suiza, Fundación Arcus, Cammina, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y las Universidades de Notre Dame y Stanford. Estas contribuciones se suman a la contribución anual voluntaria de Estados Unidos, que en 2016 fue de 2.483.100 dólares, que es esencial para financiar funciones básicas de la Comisión. “Estos aportes nos permitieron resolver los dos riesgos inminentes que enfrentábamos: la posibilidad de no realizar un período ordinario de sesiones, y la posibilidad de perder una parte importante de nuestra capacidad de cumplir nuestras funciones debido a la pérdida de casi la mitad del personal”, sostuvo el secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão. “Ambos temas están hoy resueltos, por lo cual podemos decir que la crisis puntual de 2016 se superó. Esto no quiere decir que se haya resuelto el grave problema estructural de un financiamiento que es deficiente, que sigue requiriendo una acción decidida por parte de los Estados”, explicó. La CIDH también agradeció el apoyo moral que recibió desde los más diversos ámbitos tras el anuncio de la crisis, entre ellas las manifestaciones de apoyo de los secretarios generales de la OEA y la ONU, del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, así como los dos cuerpos independientes más grandes del sistema de derechos humanos de Naciones Unidas (el Comité de Coordinación de Procedimientos Especiales y los presidentes de los Órganos de Tratados de derechos humanos). Y de cientos de organizaciones de derechos humanos a nivel nacional, regional e internacional; organizaciones y asociaciones de jóvenes, pueblos indígenas, mujeres, afrodescendientes, escritores, veedores, estudiantes; universidades y otras entidades educativas; así como víctimas de violaciones a los derechos humanos cuyos casos fueron procesados en la CIDH, sus familiares y sus representantes, entre otros. “Especialmente conmovedor fue ver los mensajes de víctimas de violaciones a los derechos humanos y de sus familiares, donde nos decían que ellos saben el valor que tiene la Comisión y nos preguntaban si podían donar. La experiencia vivida en estos meses, sobre todo los mensajes de apoyo de personas que de diversas maneras encontraron en la CIDH una respuesta efectiva a su situación, nos ha renovado y reforzado nuestro compromiso con la defensa de los derechos humanos en toda la región”, puntualizó el presidente de la CIDH. “La CIDH ha salido fortalecida de esta crisis”, concluyó Cavallaro.

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