Le Pen tiende 'emboscada política” a Macron durante su visita a fábrica de Whirlpool

miércoles, 26 de abril de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La aspirante de la extrema derecha al gobierno de Francia, Marine Le Pen, viajó este miércoles a la fábrica de Whirlpool en Amiens, ciudad natal del candidato de centro, Emmanuel Macron, y prometió que en caso de ser elegida, esa industria no cerrará. En contraparte, Macron –recibido con silbidos, gritos y algunos abucheos en medio de gritos de “Marine presidenta”– lanzó: “No les diré que nacionalizaré Whirlpool. Eso no resolvería sus problemas”. Con las declaraciones de ambos candidatos, las tensiones aumentaron en la campaña antes de la segunda ronda de votación, el próximo 7 de mayo. Macron aseguró que Le Pen viajó a Amiens “porque yo vendría. Está bien. Pero Le Pen no comprende la manera en que el país funciona y definitivamente no tenemos la misma ambición ni el mismo proyecto”, dijo. Añadió: “Quiero que todos tomen en cuenta que el pensamiento de Le Pen no arregla nada de la situación de Whirlpool, la cual necesita encontrar un comprador”. Al llegar Macron a Amiens, los trabajadores le reprocharon ser el “candidato de la globalización”. A pesar del caos inicial, el exministro de Economía finalmente pudo hablar con un grupo de trabajadores en el estacionamiento de la fábrica. “No les prometo la luna. Yo no hago promesas insostenibles. No les diré que nacionalizaré Whirlpool. Eso no resolvería sus problemas”, subrayó. Minutos antes, Le Pen arribó a la fábrica y, cuando la acusaron de lanzar un “golpe publicitario”, soltó: “Estoy aquí al lado de los empleados, en el estacionamiento, no en los restaurantes de Amiens”. Mientras a unos kilómetros de distancia el candidato de centro conversaba, como estaba planeado, con los delegados sindicales de Whirlpool, que emplea a cerca de 290 personas y que está en riego de ser cerrada para trasladar la producción a Polonia, la candidata de extrema derecha subrayó: “Estoy aquí en mi lugar, exactamente en donde debo estar, entre los empleados de Whirlpool que resisten esta globalización salvaje, este vergonzoso modelo económico. No estoy comiendo con unos cuantos representantes que en realidad sólo se representan a sí mismos”. Le Pen se fotografió al lado de los trabajadores y se tomó selfies durante la visita de media hora al lugar, y dijo que en caso de ser elegida, la fábrica de Whirlpool no cerrará. La gerencia de Whirlpool rápidamente criticó en una declaración escrita “la politización de un caso industrial”. Hace tres meses el grupo estadunidense de electrodomésticos anunció que trasladaría la producción de Amiens a Polonia en junio de 2018 y que cerraría la fábrica de secadoras que emplea a cerca de 290 personas. Alrededor de 60 empleados se encuentran en huelga desde el lunes 24. (Con información de la agencia Xinhua)