Al fin una esperanza para millones al borde de la muerte por hambruna en Yemen

martes, 18 de diciembre de 2018
GINEBRA.-  En tanto que 2.9 millones de mujeres y niños están en riesgo inminente de morir por hambruna en Yemen, las partes del conflicto han llegado a un acuerdo para implementar un alto al fuego en la ciudad portuaria estratégica de Hodeida que servirá como un salvavidas para unos 18 millones de yemeníes que se encuentran en zonas controladas por los hutíes. Luego de varios días de negociaciones en Estocolmo, Suecia, las partes en guerra acordaron el jueves 13 de diciembre los términos del cese a las hostilidades que a ojos del secretario general de la ONU António Guterres es una luz de esperanza que mejorará las condiciones de vida de los yemeníes, ya que se podrán abrir corredores humanitarios. Para el titular de la ONU este es el primer paso serio hacia la paz en el país devastado por el hambre y el conflicto. “Hemos alcanzado un acuerdo en la ciudad y puerto de Hodeida. Seremos testigos de un despliegue neutral de las fuerzas en el puerto, en la ciudad y el establecimiento de un cese de hostilidades que afectará a toda la provincia", dijo Guterres al finalizar la ronda de negociación. Por el puerto de Hodeida, ubicado a 150 kilómetros al suroeste de Saná, llegan el 80% de los bienes que importa la nación más pobre del golfo Pérsico. Según explicó Guterres, los combatientes de ambos bandos se retirarán de Hodeida, que pasará a ser controlada por fuerzas locales bajo supervisión de la ONU. En los diálogos participaron el ministro de Asuntos Exteriores yemení Jaled al Yamani y el negociador del grupo rebelde chií de los hutíes, Mohamed Abdelsalam, con la mediación del enviado especial de la ONU para Yemen Martin Griffiths. A pesar de que la tregua no afecta al resto del país, para Guterres el resultado del encuentro es un "avance real hacia futuras conversaciones para poner fin al conflicto". 2.9 millones de personas al borde de la muerte por hambruna, advierte el CICR Por su parte el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advirtió que según cifras de la ONU al menos 2.9 millones de mujeres y niños están en riesgo inminente de morir por la hambruna que azota al país debido al conflicto armado entre hutíes, apoyados por Irán y la coalición liderada por Saudi Arabia, respaldada por el gobierno de Washington. El encargado de operaciones del CICR en Yemen Johannes Bruwer en un encuentro con la prensa anterior al anuncio del alto al fuego mostró un panorama sombrío en el que ni siquiera la paz podría evitar que millones de personas estén en riesgo de morir por inanición. Al parecer la hambruna es inevitable, advirtió el organismo humanitario. “Tendremos que ver lo que vendrá en los próximos meses y prepararnos para lo peor en Yemen, porque la situación, incluso si tenemos la paz mañana, seguirá siendo desesperada en el mejor de los casos", alertó Bruwer. En este escenario desgarrador se estima que al menos 80 mil niños han perdido la vida por causas relacionadas a la malnutrición y unas 60 mil personas han muerto a causa de una guerra orquestada con una crueldad pocas veces vista y una total indiferencia por la vida de civiles, víctimas de un conflicto en el que se han cometido “todo tipo de crímenes de guerra”, observa el CICR. La espiral del conflicto La historia de la guerra es compleja y se gesta desde la unificación de Yemen del Norte y Yemen del Sur en 1990 siendo Ali Abdullah Saleh, quien llevaba 12 años siendo presidente de Yemen del Norte, el que asuma la presidencia del nuevo país. Posteriormente siguieron las tensiones entre norte y sur con combates esporádicos. En 2004 el asesinato de Hussain Badr Al Din Al Huthi, fundador del movimiento hutí, grupo armado yemení cuyos miembros son seguidores del zaidismo (rama del islam chií), desencadena la primera de seis guerras entre el gobierno del presidente Saleh y los rebeldes hutíes en el bastión del grupo en Sada. En 2011 miles de personas salen a la calle a pedir la destitución del Saleh. En las protestas murieron cientos de manifestantes y el clamor es tal que Saleh se ve obligado a dimitir y firma un pacto de transmisión de poderes. En febrero de 2012 con la elección de Abd Rabbu Mansour Hadi como presidente se inicia una nueva etapa. No obstante, las fuerzas gubernamentales siguen cometiendo violaciones de derechos humanos —incluidas ejecuciones y desapariciones forzadas— contra los secesionistas del sur y aunado a ello se reaviva el conflicto con el grupo armado de los hutíes en el norte. En 2014 los hutíes convocaron protestas masivas tras el recorte gubernamental de las subvenciones de los combustibles. El grupo avanzó hacia el sur y tomó la capital del país, Saná, obligando al presidente Hadi a replegarse hasta que huye a Saudi Arabia. En febrero de 2015, el grupo rebelde disuelve el Parlamento y anuncia planes para un gobierno de transición. Tiempo después los enfrentamientos entre partidarios y detractores de los hutíes se intensifican. Luego de que el presidente Hadi solicitase la intervención militar de los estados árabes y del Golfo, una coalición militar dirigida por Arabia Saudí lanza ataques aéreos contra posiciones del grupo armado de los hutíes en Saná y Sada. Durante los seis meses siguientes a la huida de Hadi, presidente reconocido por la ONU, el conflicto se extiende por todo Yemen. Los enfrentamientos continúan sin pausa durante todo el año 2016. En abril se inician en Kuwait conversaciones de paz auspiciadas por la ONU que se interrumpen de manera intempestiva. Según Amnistía Internacional entre 2015 y 2016, los gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido juntos transfirieron armas por un valor superior a 5 mil millones de dólares estadunidenses a Arabia Saudita, que además impone un bloqueo aéreo y marítimo, impidiendo de esa manera el abastecimiento de alimentos y productos básicos a la población. Otro hecho que agrava la crisis y eleva las tensiones es el asesinato del expresidente Saleh a manos de los rebeldes hutíes en diciembre de 2017 cuando intentaba huir de Saná y para 2018 a consecuencia de las violaciones de derechos humanos cometidas por todas las partes y al bloqueo marítimo y aéreo impuesto por los saudís, se instala la catástrofe humanitaria que afecta prácticamente a todo el país. Se intensifica el bloqueo dejando un escenario dantesco Según estimaciones de las agencias humanitarias de la ONU unos 22.2 millones de personas yemeníes, es decir tres cuartas partes de la población, dependen actualmente de la ayuda humanitaria para sobrevivir y de acuerdo al CICR unos 14 millones están al borde de la inanición. Aunado a esta situación los yemeníes confrontados con el desgaste de la guerra y los años de privaciones están más propensos a contraer enfermedades que también ponen en riesgo su vida por el grado de vulnerabilidad. "Entonces, la epidemia del cólera aún no ha cesado. Todavía tenemos nuevos casos a diario", lamentó Bruwer quien mostró su temor de que vuelva a desencadenarse y provoque otra gran crisis. “Además, estamos viendo resurgir otras enfermedades como la meningitis y el sarampión, es por eso que estamos preocupados por todos ellos’’, confesó. Diálogos de paz en Suecia A principios de diciembre, por primera vez en más de dos años, las partes en conflicto en Yemen se sentaron frente a frente en Estocolmo, Suecia para comenzar un diálogo promovido por la ONU para tratar de poner fin a casi cuatro años de guerra. Con un llamado a actuar antes de que el porvenir del país sea completamente oscuro, el enviado especial de la ONU para Yemen, Martin Griffiths, inauguró las conversaciones preliminares entre las partes. Tras cinco días de conversaciones, los representantes del Gobierno y de la oposición hutí abordaron la reapertura del aeropuerto de la capital, Saná, reducir las hostilidades en las ciudades de Taiz y Hodeida además de un intercambio de prisioneros. El gobierno de Yemen presentó una lista con 8 mil 576 nombres y los hutíes una lista con 7 mil 487 nombres de prisioneros. El representante del CICR mostró su disposición a participar en el intercambio de presos dada la experiencia que cuentan con esos procesos y se piensa que podría llevarse a cabo hacia fines de enero del 2019. "Estamos dispuestos a brindar nuestra ayuda, en particular ayuda técnica y ofrecer transporte allí donde sea necesario, llevamos ya varias semanas negociando con el enviado especial de la ONU (Griffiths) y las partes en conflicto", dijo Bruwer a los periodistas en Ginebra advirtiendo que el canje de presos "por supuesto llevará varias semanas". Sin duda, el alto al fuego en Hodeida pudiera ser la luz al final del túnel para millones de personas privadas de alimento y atrapados en lo que la ONU ha descrito como una de las peores crisis humanitarias de la historia moderna provocada por el hombre.

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