Academia Sueca anuncia reformas tras escándalos de abuso sexual

viernes, 20 de abril de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Academia Sueca, que año con año otorga el Premio Nobel de Literatura, anunció un proceso de reformas en su funcionamiento, y reveló que entregará a las autoridades una auditoría sobre el escándalo de filtraciones y supuestos abusos sexuales en su entorno. El resultado de la auditoría encargada en noviembre, luego de que 18 mujeres denunciaron de forma anónima a una persona muy vinculada a la academia, debía haberse publicado la semana pasada, pero desacuerdos internos provocaron renuncias, acusaciones y las salidas de la secretaria, Sara Danius, así como de Katarina Frostenson, en el centro de la polémica. “Comportamientos inaceptables en forma de intimidad no deseada se han producido, algo que no era conocido por todos, como tampoco que haya podido haber ataques sexuales punibles”, señaló la institución en un comunicado, cuya difusión se aplazó cuatro días. La auditoría, como ya habían adelantado medios suecos, confirma que la academia recibió en 1996 una carta sobre supuestos abusos en Forum, el club literario liderado por el dramaturgo Jean-Claude Arnault, esposo de Frostenson, y financiado por la institución, que pidió disculpas por no haber reaccionado entonces. El informe descarta que Arnault haya influido en decisiones sobre premios y ayudas, aunque el apoyo económico recibido por Forum viola las reglas de imparcialidad al ser su esposa copropietaria de la sociedad que lo controla, lo que la Academia asegura que desconocía. Las reglas de confidencialidad del ganador del Nobel fueron violadas también en varias ocasiones, de acuerdo con el informe. Para solucionar la “grave” crisis surgida tras un “profundo” desacuerdo, la Academia anunció cambios en su organización, reglas y forma de trabajo, con el objetivo de “restablecer” la confianza y crear una mayor apertura. Ahí se enmarca la reforma de los estatutos propuesta por el rey Carlos XVI Gustavo, protector de la academia, para permitir la renuncia real de sus miembros, por deseo propio o tras dos años sin participar activamente, y la posibilidad de que sean reemplazados. La salida de cinco académicos en las últimas dos semanas, a las que se suman las de otros dos con anterioridad, colocan a la academia en una situación comprometida: solo 11 de sus 18 asientos están ocupados, uno menos de los necesarios para elegir nuevos miembros y tomar decisiones, como las relativas al Nobel. Las renuncias son simbólicas y sólo se traducen en no participar en votaciones y actividades, ya que la pertenencia a la institución es de por vida y sólo se eligen nuevos miembros cuando muere alguno. La reputación del premio ha resultado “muy dañada” por la crisis, admite la Academia, no obstante, subraya, el comité del Nobel de Literatura ha realizado su tarea de forma normal estas semanas, que se corresponden con la preparación de una lista de alrededor de 20 aspirantes al galardón a partir de las propuestas recibidas. Con información de la agencia EFE