Coronavirus

En Wuhan reciben 2021 con cubrebocas, pero sin sana distancia

En la ciudad china donde se originó el brote de coronavirus, miles de personas se reunieron en lugares populares para corear la cuenta regresiva a 2021.
jueves, 31 de diciembre de 2020

CIUDAD DE MÉXICO (apro). – Con cubrebocas, pero sin respetar la sana distancia, en Wuhan, China, donde se presume que se originó la pandemia de covid-19, miles de personas se reunieron en lugares populares del centro de la ciudad para corear la cuenta regresiva que da la bienvenida a 2021.

Con globos de colores y figuras despidieron el año donde el virus SARS-CoV-2 causante de Covid-19 se esparció y ha matado a 1 millón 800 mil personas en todo el mundo, de acuerdo con la agencia EFE.

A la ciudad no se le impusieron muchas restricciones sanitarias, por lo que los chinos y habitantes de esta ciudad disfrutaron en vivo un espectáculo de fuegos artificiales, sin preocupaciones sobre el virus que ha paralizado al mundo.

En el barrio Luxiang, alrededor de 300 personas llenaron la sala Vox donde escucharon al grupo local Happy Wheel que mezcla rock y música electrónica para disfrute de adolescentes y estudiantes universitarios.

“No hay casos ya en Wuhan, no hace falta. Pero mucha gente la lleva por precaución, porque si algo nos ha enseñado el virus es que no te puedes confiar. En Wuhan no queremos volver a meter la pata”, comentó Xue a EFE.

El profesor explicó que, en un reciente estudio del Centro de Control de Enfermedades (CDC) de China, el 4.4% de los wuhanenses presentan anticuerpos del corona virus y “teniendo en cuenta que Wuhan tiene 11 millones de habitantes, supondría que medio millón se infectó. Eso es diez veces la cifra oficial. No te puedes confiar”, indicó, según su lógica.

“La seguridad es la prioridad”, sentenció Wang Xuemei, profesor de 23 años, residente en Wuhan y que asistió al concierto en Luxiang.

También se proyectaron espectáculos de luces en los edificios junto a un río en la víspera de Año Nuevo.

Homenaje a Li Wenliang

Wenliang fue el oftalmólogo que hace un año fue reprendido por la policía china tras alertar a sus colegas médicos sobre un grupo de enfermos con síntomas de una neumonía similar a la del SARS, enfermedad que azotó a China en 2003, que eran atendidos en el hospital donde trabajaba.

Lo acusaron de propagar rumores y lo obligaron a firmar una carta donde reconocía su error. Después, Wenliang contrajo el virus y falleció a principios de febrero.

“Para los wuhaneses, sobre todo los más jóvenes, Li es un símbolo porque se atrevió a dar una voz de alarma cuando las autoridades no sabían cómo reaccionar. Le recordaremos siempre”, exclamó uno de los asistentes.

Aunque en China ya no hay casos positivos por contagio local, desde mediados de mayo, en los últimos tres meses se detectaron 43 casos de este tipo, diez confirmados y 33 asintomáticos.

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