Chile

Chile: los que sobran se toman el baile

Más jóvenes, más mujeres, más independientes y unos pocos políticos: los excluidos de la canción se tomaron la Convención Constituyente y en el país reina un cauto optimismo sobre lo que saldrá de allí.
domingo, 23 de mayo de 2021 · 18:15

Casi la mitad de los elegidos tiene menos de 39 años. Las candidatas tuvieron tantos votos que en algunas regiones debieron ceder sus cupos para mantener, al revés, la paridad de género. Una lista formada en tiempo récord por personas identificadas con las manifestaciones de octubre de 2019 se convirtió en la sorpresa electoral. En fin, los resultados electorales modificaron por completo el mapa político: parafraseando a Los Prisioneros, en este “baile de los que sobran”, estos se tomaron el salón.

La victoria de una heroína improbable del estallido social, la ‘Tía Pikachu’, se convirtió en el mejor ejemplo de lo sucedido en las votaciones para escoger a los miembros de la Convención Constituyente que redactará la nueva Carta Política de Chile.

Tras el seudónimo está Giovanna Grandón, la conductora de un bus escolar en Santiago que en octubre de 2019, cuando comenzaron las protestas que derivaron en el proceso actual, acudía a las marchas dentro de un enorme traje de plástico amarillo de Pikachu.

Un video suyo en que se cae mientras baila se convirtió en viral. Por supuesto sería injusto decir que sólo ese tropiezo difundido por redes sociales la convirtió en una de las constituyentes más votadas a nivel nacional. De hecho, Grandón se ha dedicado desde el estallido de 2019 al trabajo social en campamentos (así llaman en Chile a las villas establecidas en terrenos irregulares) y en ollas comunes.

Grandón fue uno de los rostros fundadores de ‘La Lista del Pueblo’, la agrupación más exitosa, con 27 ‘convencionales’. De ese modo, este movimiento sin cúpula conocida se convirtió en la tercera fuerza, por encima de los partidos de la centro-izquierda tradicional, la exConcertación, que ha gobernado el país en cinco de los últimos siete mandatos. Y lo logró con un presupuesto de campaña de apenas 100 mil dólares y en tiempo récord.

Rossana Vidal, enfermera, abogada, magister en Bioética y académica, también salió elegida por ‘La Lista del Pueblo’. Su postulación muestra justamente la diversidad de una lista terminada de conformar muy poco antes del cierre de las inscripciones.

Vidal reconoce que conoció recién el día de la inscripción a muchos de sus compañeros de pacto, la mayoría dirigentes sociales y vecinales que participaron activamente en las movilizaciones de 2019. A ella la invitaron una semana antes, le enviaron el programa y vio que coincidía con lo que ella pensaba.

“La Lista del Pueblo tuvo la capacidad de recoger el sentir reflejado en el 18 de octubre”, asegura. “Somos un grupo humano bastante diverso, pero dentro de nuestras diferencias mantuvimos una postura única que no apostó a potenciar candidaturas individuales”, explica Vidal.

Ella forma parte de una ONG que trabaja con personas en vulnerabilidad, principalmente en situación de calle. Dice que defenderá principios como el derecho a la vivienda, a la educación y la salud. “La máxima motivación de La Lista del Pueblo es luchar contra la inequidad y desigualdad social”.

Rossana Vidal fue elegida como una de las constituyentes en Chile. Es enfermera y abogada de profesión. Crédito: Cristian Ascencio.

Los constituyentes elegidos tienen una edad promedio de 44 años. La más joven, la comunista Valentina Miranda, tiene 21 años, y casi la mitad de los convencionales, menos de 39. Y aunque al igual que en el Congreso los abogados ocuparán, con 59 miembros,  la mayoría de los 155 escaños, también hay once ingenieros, seis periodistas, dos médicos, dos científicos, tres estudiantes, dos actores, dos matronas, dos veterinarios... una composición mucho más variada que la del legislativo actual.

Además, la Constituyente tendrá otro aspecto trascendental: por primera vez una instancia representativa en Chile incluye escaños reservados para pueblos indígenas. Félix Galleguillos, del pueblo lickan antay, ocupará uno de esos escaños. Tiene 35 años, es ingeniero ambiental y proviene de la comunidad de Taira, un caserío habitado hoy por solo tres familias. Actualmente vive en San Pedro de Atacama, poblado principal de su pueblo, donde trabaja en una empresa a cargo del relleno sanitario de esa comuna.

Galleguillos piensa defender, como uno de los aspectos principales de la nueva constitución, el reconocimiento de los pueblos indígenas bajo el concepto de estado plurinacional. Chile nunca ha reconocido constitucionalmente que hay otras naciones dentro del territorio, con sus diferencias y particularidades culturales.

“Lo primero es la plurinacionalidad y eso trae consigo la inclusión de otras demandas como la educación intercultural, la salud. Creemos que hay una coincidencia en varias demandas nuestras con la del resto de la gente en Chile”.

Félix Galleguillos (a la derecha) ocupará uno de los puestos reservados para los pueblos indígenas de la asamblea constituyente en Chile. Crédito: Cristian Ascencio

El medioambiente y el agua son otros temas prioritarios para los representantes indígenas. Por eso Galleguillos adelanta que “con el equipo de trabajo empezamos a tomar contacto con los demás representantes de pueblo originarios, pero también con otros convencionales de la región con los que tenemos puntos de acuerdo”.  En esas otras naciones están los mapuche, rapanui, selknam, etcétera.

Para Galleguillos, que los resultados de la elección castiguen a los partidos tradicionales “es esperanzador, porque la parte más dura de este país no tendrá el tercio de representantes que le permitiría vetar algunas propuestas. Además hay varios sectores de independientes que confluyen con lo que quieren los pueblos originarios”.

Los resultados han generado una sensación de esperanza en los sectores más de izquierda y progresistas; temores en economistas y empresarios (la bolsa de Santiago sufrió una fuerte caída) y un cuidadoso pero optimista escepticismo en analistas y académicos.

Descripción: Declaraciones de Sebastián Piñera tras los primeros resultados de las elecciones del 15 y 16 de mayo. Tomado de: Canal T13.

Para Francis Espinoza, de la Universidad Católica del Norte y doctora en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, la baja participación, menor al 50 por ciento a pesar de los dos días de votaciones, también debe aparecer en el análisis.

“Hay una crisis de la democracia representativa, con altos niveles de abstención. También hay una crisis de la política tradicional que es la que se basa en los partidos políticos. Hay un duro golpe incrementado por la pandemia, al modelo neoliberal. Y se puede agregar que hay otro golpe a la gestión del presidente Sebastián Piñera”.

Según Espinoza, Chile parece haberse movido a la izquierda. “Era más homogéneo políticamente. Siempre ha habido mucha gente de izquierda, pero una más moderada. Ahora se movió más la brújula al extremo”. Según ella, el trabajo territorial de los grupos más radicales resultó fundamental.

“Paradójicamente, es similar a lo que hizo en algún momento la UDI (partido de derecha que en los noventa se convirtió en uno de los más votados). En el proceso actual, quienes lograron captar las necesidades y expectativas de la ciudadanía tenían un voto seguro”.

La analista sostiene que hay que esperar cómo se van desarrollando las discusiones. “Los temas valóricos e ideológicos también van a ser más peleados. El derecho a propiedad podría ser una discusión fuerte, porque es base del modelo neoliberal. Cómo se ejercerán ciertos derechos también será parte de la discusión y no será fácil de resolver, por ejemplo, el derecho a la vivienda o al agua. Ahí habrá mucho lobby, mucha presión del empresariado, serán discusiones complejas y también tendrán que incluir criterios económicos y técnicos”.

Según analistas, una de las discusiones que se darán a la hora de escribir la nueva consitución es cómo se ejercerán ciertos derechos básicos. Crédito: Cristian Ascencio.  

Aunque serán discusiones difíciles, para Espinoza este “es un proceso interesante, pues pese a todo, es institucionalizado, transparente y con una composición muy variopinta, a diferencia de otros procesos menos transparentes. Los medios han ayudado harto en esto, al mostrar el perfil de quienes compondrán la convención”.

Francisco Gatica, analista político de la corporación Corbiobio, coincide en que los temas vinculados con la propiedad privada y la definición de un nuevo Estado dominarán la agenda. “Estamos presenciando el paso de una Constitución muy centrada en el mercado o otra donde el Estado tendría un rol activo”.

A su vez, advierte que la votación del fin de semana mostró que los partidos políticos presentan “una crisis estructural en Chile. Estos tienen una estructura anquilosada, altamente centralista que no captaron virtuosamente a los liderazgos jóvenes. Sus propuestas se alejan de los desafíos claves asociados a medioambiente, equidad social y espacial, cambio técnico, por mencionar algunos. Lo que vimos en la Constituyente fue justamente la emergencia de esa variedad”.

“Estamos presenciando el paso de una Constitución muy centrada en el mercado o otra donde el Estado tendría un rol activo”, señala el analista chileno Francisco Gatica. Crédito: Cristian Ascencio.

Gatica sostiene que será un proceso desafiante y no falto de discusiones complejas, a pesar de que la izquierda en teoría domina más de dos tercios de la  convención. “El funcionamiento de la asamblea estará expuesta a presiones: habrá elecciones presidenciales, surgimiento de nuevos liderazgos, entre otros factores. Creemos que los independientes están más cercanos a una agenda progresista, pero desconocemos cómo se van a comportar”. No es una sorpresa, porque antes sobraban: nunca los habían invitado al baile.

*Periodista chileno y miembro de la Comunidad Periodística CONNECTAS.

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