Inseguridad alimentaria

martes, 15 de enero de 2002
México, DF - Aunque al "combate a la pobreza" se destinarán 6 mil 298 millones de pesos adicionales a la propuesta original del Ejecutivo --los diputados perredistas y priistas elevaron las partidas presupuestarias correspondientes de 67 mil 251 a 73 mil 549 millones de pesos--, no existe ningún indicio de que ese incremento pueda reflejarse en una verdadera disminución del empobrecimiento de los mexicanos Por el contrario, ahora más que nunca existe el riesgo de que la política económica neoliberal, que Vicente Fox se empecina en mantener, ahonde las desigualdades y derive en conflictos sociales que, en el extremo, podrían poner en riesgo la seguridad nacional De acuerdo con un amplio reportaje dedicado al tema en Proceso de esta semana, uno de los mayores obstáculos de los programas dedicados a la lucha contra pobreza es que la Sedesol está profundizando, en vez de erradicar las políticas "filantrópicas" y "asistencialistas" impuestas en el pasado Otro, que la misma dependencia sólo ha hecho el diagnóstico de 20 microrregiones, pese a que en el país ya han sido definidas y diagnosticadas 250, sólo que, al parecer, la Sedesol ha preferido partir de cero en este renglón, probablemente por suspicacias partidistas, es decir, para no utilizar los datos que recabó el régimen anterior Sin embargo ?-y este es otro de los obstáculos--, no es menos partidista la política aplicada por la secretaria Josefina Vázquez Mota, quien, de acuerdo con un investigador del CIDE, "está cediendo el combate a la pobreza a organizaciones de orientación católica, como Cáritas o Provida" Poner en manos como esas la política social del Estado, advirtió Ricardo Raphael --él fue uno de los operadores del Pronasol?, es "algo inadmisible" y, además, puede derivar en "una clientela filantrópica para el PAN" Tan grave como lo anterior es que el Progresa presenta severas deficiencias de operación, coordinación e infraestructura, en tanto que la gran mayoría de los funcionarios de la Sedesol carecen de la experiencia, la información y la capacitación requeridas para aplicar los instrumentos de medición y las estrategias adecuados en el combate a la pobreza Mientras tanto, conforme a un estudio elaborado por el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, casi el 50 por ciento de la población del país ha entrado ya en una fase de "inseguridad alimentaria" que puede derivar en "acciones violentas" Y es que las políticas neoliberales aplicadas desde los años ochenta, dice, han ocasionado una elevada concentración de la riqueza y un alto grado de empobrecimiento de las mayorías Así, mientras que en 1990 el 32 por ciento de la población estaba ubicada en el rango de la inseguridad alimentaria, para el año 2000 dicho porcentaje rebasaba el 46 por ciento de los mexicanos Lo peor de todo es que dicho fenómeno está invadiendo las ciudades Mientras la inseguridad alimentaria se mantiene limitada a las zonas rurales ?explica la investigación--, los "riesgos sociales" no son tan graves, pero cuando invade las áreas urbanas ?como está ocurriendo con el Distrito Federal y varias ciudades de los estados de México, Morelos, Nuevo León, Querétaro, San Luis, Tabasco, Coahuila y Baja California--, el fenómeno puede "atentar contra la seguridad nacional" Los estados de Guerrero y de México tienen actualmente el primer lugar nacional en la clasificación de inseguridad alimentaria, en tanto que el Distrito Federal ha llegado al tercero Oaxaca y Chiapas, por el contrario, han descendido hasta el cuarto y quinto lugares, según el estudio, debido a la ayuda gubernamental que han recibido a raíz de los conflictos armados detonados allí Cabe pues esperar que, con base en esta información, el presidente Vicente Fox haga todos los cambios requeridos en la Sedesol ?de funcionarios y programas? para que la inseguridad alimentaria, que ya empieza a ahorcar a la capital de la República, sea atendida con eficacia y sensibilidad, antes de que el hambre y la desesperación enciendan nuevos focos de violencia

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