Carlos Salinas: La hora de la venganza

viernes, 29 de marzo de 2002
El viernes 22, de improviso, la cuarta edición del voluminoso libro de Carlos Salinas de Gortari irrumpió en las librerías Es posible que la mayor parte de las 1393 páginas que forman México, un paso difícil a la modernidad, no resulte atractiva para muchos Lo que es improbable es que deje de leerse masivamente el extenso prólogo a la cuarta edición, que el autor dedica, espada en mano, a defenderse y atacar a quienes, con Ernesto Zedillo a la cabeza, han pretendido, dice, convertirlo en el causante de todas las calamidades Ese texto, que ocupa unas 40 páginas, tiene su origen en aquella célebre llamada telefónica entre sus hermanos Adriana y Raúl, cuya grabación fue difundida en el noticiario de Joaquín López Dóriga El propio Zedillo ?quien el jueves 21 reapareció discretamente en la Cumbre de Monterrey?, lo mismo que López Dóriga y el escritor Héctor Aguilar Camín, pasan por la mira de Salinas y el expresidente abre fuego Para él, llegó la hora de la venganza Repuesto, libre de acosos judiciales, armado con una edición ampliada y corregida de su libro México, un paso difícil a la modernidad, Carlos Salinas recrudece su embate contra Ernesto Zedillo con proyectiles de más alcance e instiga a Vicente Fox a que aclare la herencia negra del último presidente de la era priista Salinas revela que en su sexenio, Zedillo recibió personalmente fondos de la partida secreta, como funcionario, e incluso siendo coordinador de la campaña de Luis Donaldo Colosio, de acuerdo con una práctica legal que, afirma el expresidente, benefició a numerosos actores políticos y sociales de gremios diversos, entre ellos periodísticos e intelectuales Además, en su libro ?bajo el sello Plaza y Janés?, Salinas se apoya maliciosamente en materiales periodísticos y académicos para deslizar que Zedillo sacó provecho personal de la privatización de los ferrocarriles y que en su gobierno se negoció en secreto la regulación de las telecomunicaciones Zedillo privatizó los ferrocarriles, aunque quedó la duda sembrada por haber sido designado después como miembro del consejo de una empresa extranjera favorecida por esa privatización Salinas insiste en que Zedillo es culpable del error de diciembre, el manejo discrecional del programa de rescate bancario, la entrega de bancos mexicanos a extranjeros y el ocultamiento del tamaño real de la deuda que le traspasó a Fox Dice que, el sexenio pasado, la complicidad entre neoliberales y tradicionalistas fue facilitada por el resentimiento de Zedillo, y advierte: Esa complicidad sigue siendo uno de los mayores riesgos para la vida democrática de un México soberano Acusa: Los miembros de la nomenklatura, con algunos tecnócratas en los que Zedillo se apoyó para engañar a los mexicanos, no cesaron de operar hasta los últimos días del régimen Concluido éste, muchos lograron mantenerse enquistados en los cuadros políticos, administrativos, policiacos y judiciales del país Desde ahí se esfuerzan por evitar el cambio exigido por los electores del 2 de julio de 2000 En su libro, Salinas aborda el famoso diálogo telefónico entre sus hermanos Raúl y Adriana, y afirma que Héctor Aguilar Camín y Joaquín López Dóriga ?quienes durante años se mostraron como entusiastas apologistas de mi gobierno y de mi persona? se aliaron a la traición de Zedillo Cita el testimonio de un agente del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen) sobre la ayuda de Telmex en el espionaje telefónico, ignoro los beneficios y privilegios que esa empresa recibe del gobierno a cambio de su colaboración, dijo el agente a Reforma La traición Tras la difusión de la cinta con la grabación de la conversación entre sus hermanos, en octubre de 2000, Salinas cortó la promoción de su libro y se replegó Preparó entonces una nueva versión del texto, en el Instituto Gramsci de Roma ?ciudad en la que ha pasado la última etapa de su exilio? y en el Museo Británico de Londres, instituciones a las que agradezco su hospitalidad, presume Regresó a México a principios de marzo y relanzó su libro Exultante, desplegó su contraofensiva en una entrevista con la cadena CNN en español, adelantos de su libro a El Universal y Reforma, gira promocional en universidades norteamericanas y entrega de su obra a personajes como el presidente George Bush La nueva edición trae una fajilla en la que el historiador John Womack anticipa que se leerá como un clásico en el mundo de habla hispana, y es tan voluminosa como la original: mil 392 páginas, con un peso de 16 kilos y 16 centímetros de grueso Un adobe La miga está en el prólogo y su eje es la trama de la difusión del diálogo de Raúl y Adriana Habla Salinas: Tal y como se presentó, la grabación provocó un golpe contundente, pues estaba calculada para hacer confirmar en las audiencias una imagen promovida por el gobierno zedillista durante seis años: la de una familia, los Salinas, consagrada a ejercer los peores actos, con el consentimiento y participación del presidente de la República La conversación se reprodujo de manera intensa y sistemática en los principales diarios del país, pero sobre todo en los distintos espacios de televisión y de la radio de la cadena Televisa Mientras tanto, al conductor López Dóriga se le entrevistaba en otras estaciones y se le saludaba como un héroe de la comunicación, acota el expresidente El 11 de octubre, un día después de que se dio a conocer la grabación, mi hermano Raúl emitió un comunicado En él hacía precisiones en torno a la conversación presentada No obstante, sus aclaraciones fueron ahogadas por la difusión masiva de la manipulada grabación Desde luego las precisiones de Raúl jamás se dieron a conocer en el noticiario televisivo que inició la ofensiva Al contrario, ese mismo miércoles por la noche, López Dóriga y el escritor Héctor Aguilar Camín ?quienes durante años se mostraron como entusiastas apologistas de mi gobierno y mi persona? dedicaron una buena parte del noticiario a conversar sobre la mencionada plática telefónica Aguilar Camín le concedió toda la credibilidad a la grabación, añade Salinas, e incluso afirmó que se trataba de una confesión Estas declaraciones resultaron por demás significativas: El brillante intelectual que durante mucho tiempo defendió en forma explícita el proyecto de modernización que a lo largo de seis años me tocó encabezar, hizo pública esa noche su decisión de deslindarse de toda relación conmigo; afirmó que no había duda respecto a la veracidad de la grabación y pidió que se investigara mi situación patrimonial Más tarde, por cierto, se confirmó que había tomado esta determinación porque así convenía a sus nuevos intereses y a sus recién actualizadas relaciones con el poder Refiere detalles de la edición de la cinta ?como el corte de la parte final de la plática? y se duele que en la ofensiva contra los Salinas los hechos reales no parecían contar Cita a Umberto Eco y anota: El presidente y los medios que lo siguieron coincidieron en la tendencia a explotar la fascinación por esa especie de seudonovelas que son las reconstrucciones de los mercaderes de lo oculto Apunta que, en el caso de la difusión ilegal de la plática telefónica adulterada, el punto de encuentro entre el poder y el medio fue el empleo hasta la náusea de ese conocido recurso de manipulación que se expresa en la tendencia a no usar un testimonio cuando se ha demostrado fidedigno, sino a juzgar lo fidedigno porque ha sido usado ¿Por qué reaccionó Zedillo con tanta furia?, se pregunta Salinas Y solito se responde: por el interés creciente que estaba provocando su libro Rememora la entrevista que le concedió a Aguilar Camín y a López Dóriga, en el programa Zona Abierta del escritor en Televisa, el 7 de octubre de 2000: Respondí todo tipo de preguntas Lo hice con un tono decidido y en un lenguaje directo que provocó el nerviosismo y la incomodidad de los entrevistadores En las horas siguientes aparecieron las entrevistas con Reforma y Proceso Todo esto desató un gran interés del público Cuando el libro apareció se vendieron 30 mil ejemplares en sólo cuatro días Los comentarios se multiplicaron Y como es lógico, el nerviosismo en la oficina presidencial de Los Pinos y entre los miembros de la nomenklatura iba en aumento Salinas: a partir de la información publicada en diversos medios y a través de los datos obtenidos de fuentes internas del gobierno, he conseguido reconstruir las reacciones de Zedillo y sus colaboradores a partir del sábado 7 de octubre: Pocas horas después de la entrevista en televisión, en las oficinas del ahora expresidente el ambiente era de gran preocupación El programa había tenido un fuerte impacto La audiencia del programa de Aguilar Camín, por lo regular de 05% del total, creció a casi 20% gracias a las expectativas suscitadas por el libro Para el lunes 9 de octubre, el gobierno ya había realizado una encuesta para determinar la penetración del libro y el grado de credibilidad que le concedía a los hechos que en él se narran: casi 30% de los encuestados aceptaba como ciertos los argumentos presentados Algunos medios comenzaron a presionar a la oficina de la Presidencia en busca de una respuesta a las acusaciones En el PRI, algunas voces empezaban a sumarse a la acusación de traidor que este libro hizo caer sobre Zedillo Hacia el final de 2000, y partir de las acusaciones que lanzaba mi libro, empezó a generarse una demanda de rendición de cuentas sobre el proceder del gobierno de Zedillo en el arranque de su gestión ?arranque que había resultado tan adverso para el país A punto de que se les derrumbara el teatro que habían armado, Zedillo y sus colaboradores cercanos se desesperaban en busca de una fórmula que les permitiera eludir, una vez más, el reclamo social Entonces se dispusieron a distraer esa exigencia a cualquier precio, tal y como lo habían hecho a lo largo del sexenio De inmediato se activaron los sistemas de seguridad controlados por la nomenklatura El 9 de octubre por la tarde, los más altos funcionarios del gobierno recibieron una orden de Los Pinos: nadie debía hacer comentario alguno sobre mis declaraciones ni sobre el libro Muy pronto, se les dijo, habría una respuesta oficial La respuesta consistió en la difusión de la cinta alterada Vistas así las cosas, al difundir la cinta, López Dóriga no fue el protagonista de una acción heroica De acuerdo a lo reportado por la prensa, no obtuvo la grabación mediante un trabajo acucioso: sencillamente recibió la cinta y la difundió por órdenes superiores Pero, señala Salinas, los difusores de la grabación ?Aguilar Camín y López Dóriga? también fueron grabados por los servicios de inteligencia del gobierno de Zedillo Varias preguntas se desprendieron de esta noticia: ¿Qué tan comprometedoras eran esas grabaciones?, ¿las utilizó el gobierno zedillista para obligar al intelectual y al periodista a sumarse a la campaña de linchamiento en mi contra y a deslindarse de toda relación conmigo? Recuerda que, en febrero de 2001, El Universal publicó un reportaje con revelaciones sobre Aguilar Camín El reportaje anotaba que al inicio de los noventa, el intelectual recibió un encargo de mi oficina; realizar estudios sobre la situación del sistema educativo en el país En efecto, por este concepto Aguilar recibió pagos por más de 3 millones de pesos, los cuales se hicieron sin concurso, sin justificación y sin verificación, con fondos de la partida secreta que la Constitución tiene establecida y cuyo fundamento es legal Anota un comentario de Elena Poniatowska a Proceso, el intelectual debe mantenerse alejado del poder, y afirma enseguida: Conozco a Aguilar Camín desde hace más de 20 años Desde un principio admiré su inteligencia y sus conocimientos en algunas materias Recurrí a sus comentarios y consejos durante mi gestión como presidente de la República, sin cuestionar nunca su independencia intelectual () Durante años, incluso una vez que concluyó mi período presidencial, Aguilar y yo intercambiamos opiniones y comentarios en torno a los más diversos asuntos En el caso de la partida, Aguilar sabía que no existía ningún acto ilegal qué ocultar, sólo la repetición de prácticas mantenidas durante muchos años y que no dejaron de repetirse durante la administración del mismo Zedillo Salinas se extiende a sus anchas en el tema de la partida secreta y arremete: La partida secreta del presupuesto la ejercimos ?y este plural incluye a Zedillo, involucrado de diversas maneras en su manejo? conforme a los ordenamientos legales establecidos () Durante mi gobierno, la Cámara de Diputados determinó y aprobó cada año el monto asignado a la partida secreta y el presidente la ejerció a través del secretario de Programación y Presupuesto, responsabilidad que por varios años recayó en Ernesto Zedillo Reconoce que el ejercicio de la partida secreta se basa en necesidades reales del sistema político posrevolucionario Durante décadas, esos fondos se aplicaron legalmente de acuerdo a los patrones de una cultura y un modelo políticos basados en el otorgamiento de apoyo estatal a numerosos actores políticos y sociales: partidos políticos, dirigentes, empresarios, sindicatos, organizaciones religiosas y medios de comunicación, entre muchos otros, incluidas personas que realizaban otras tareas que se consideraban también necesarias Se procuró que las asignaciones se hicieran a través de las vías que garantizaban la mayor discreción posible, para cumplir el carácter secreto que exige la Constitución Salinas se aguanta las ganas de revelar nombres ?por mandato constitucional, dice?, incluso de algunos fariseos que ahora lo descalificaban, aunque se habían beneficiado sistemáticamente de ese modelo de relación con el poder, pero no deja pasar la oportunidad de asestarle un golpe demoledor a Zedillo: En su afán de sosegar al presidente, los empleados de la Procuraduría (General de la República) olvidaron que Zedillo, como exsecretario de Programación y Presupuesto, fue el responsable de recibir los cheques de esa partida, de modo que cualquier irregularidad en su manejo hubiera comprometido a su propio jefe Además, durante mi gobierno, el funcionario de la Presidencia a quien Zedillo le entregaba los cheques de la partida secreta era Ernesto Sentíes Zedillo siempre lo atendió Como dato curioso, en 1995, ya lanzada la persecución en mi contra, este excolaborador me envió una nota En ella me escribió: Me parece repudiable que ahora Zedillo ataque así Todavía hace poco, al principio de 1994 ( siendo ya coordinador de la campaña de Colosio), me buscaba y me decía tocayito, para que le diera su cheque de la partida y poder pagar con esos recursos los impuestos de su liquidación del Banco de México No se vale, pero no te pelees con él En junio de 2001, Proceso (1283) divulgó una denuncia de Mariano Albor, entonces abogado de Salinas, en la que alude a la responsabilidad de Zedillo ?y del secretario de Hacienda en ese período, Pedro Aspe? en el manejo de la partida secreta En la misma nota, el experto Elizur Arteaga validó: la responsabilidad recae principalmente en Ernesto Zedillo y Pedro Aspe, pues eran ellos los directamente responsables del uso indebido de dichos fondos Respecto a la filtración de la grabación y con base en el testimonio de un agente del Cisen y otras revelaciones reproducidas en la prensa, Salinas establece: ?Que fue en el Cisen de la Secretaría de Gobernación donde se realizó la grabación ilegal de la llamada telefónica entre mis hermanos Raúl y Adriana del sábado 7 de octubre de 2000 y que en una versión adulterada se difundió de manera masiva ?Que el contenido de la grabación pasó por la oficina y la computadora de Zedillo antes de llegar a la televisión ?Que sólo una persona pudo sacar la grabación del Cisen: Alejandro Alegre, director de ese organismo ?Que con la grabación de la plática se cometió un flagrante atropello a la ley, dado que Adriana había sido reconocida por los jueces como defensora de Raúl, y la reforma constitucional impulsada por Zedillo prohíbe grabar conversaciones entre defensor y defendido Al momento de escribir estas líneas, anticipa Salinas, mis hermanos concluyen con sus abogados la integración de las demandas penales, civiles y por violaciones a los derechos humanos en contra de los exfuncionarios que participaron en los delitos graves de intercepción de su teléfono y divulgación de su conversación Delitos tan graves no pueden quedar impunes La confirmación de estos hechos delictivos exhibe dos peligros que amenazan la vida democrática en México: la intromisión del Estado en la vida privada de las personas y la complicidad gobierno/medios de comunicación Una complicidad que estorba la función esencial de esos medios: informar de manera objetiva y veraz Una sociedad espiada por el Estado y deliberadamente desinformada, no vive en un régimen democrático Carlos Salinas está de regreso Desafiante, se insertó ya en el México foxista, en el que, declaró a CNN, me siento como en mi casa En la política, dijo el expresidente en la Universidad de Harvard al presentar la edición en inglés de su libro con todos los honores ?rodeado por sus antiguos profesores y amigos?, no hay victorias finales ni derrotas terminales

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