La trayectoria neofacista de Jean Le Pen

sábado, 27 de abril de 2002
A punto de hacerse con la presidencia francesa, el líder ultraderechista y neofacista Jean Le Pen asegura que con él al frente del país, Francia resurgirá y los franceses cumplirán sus sueños Desafortunadamente, el camino para ello pasa sobre los extranjeros, los homosexuales, los militantes de izquierda y los medios de comunicación En extenso y documentado reportaje, la edición del semanario Proceso que empieza a circular el domingo 28 de abril presenta la trayectoria y programa de un hombre que lleva 30 años intentando hacerse con el poder en Francia y que ahora, aprovechando la decepción provocada por los gobiernos de izquierda, estaría a punto de cumplir su objetivo Candidato del Frente Nacional, Le Pen pretende llevar a Francia a una reforma de extrema derecha que privilegie el "honor" a las fuerzas del orden, expulse a los extranjeros que "quitan trabajo y vivienda" a los franceses y repueble el país mediante una prestación especial a las madres de familia que se dediquen a tener y criar hijos totalmente franceses Y es que Le Pen, según apunta Proceso, pretende frenar la inmigración mediante el recurso de prohibir a sus compatriotas los matrimonios con extranjeros Activista neonazi --y antisemita-- en un tiempo de su vida, Le Pen tiene tras de sí un negro historial que incluye ejecuciones a civiles durante la guerra de liberación de Argelia y un furioso ataque a una activista de izquierda, frente a las cámaras de la prensa Admirador de Adolfo Hitler y de Juana de Arco, ha apostado a la paciencia y al apoyo de las masas para hacer de su Frente Nacional la fuerza política más poderosa en la Francia actual Entre sus proyectos más inmediatos --todos de corte nacionalista-- se encuentra el de retirar a Francia de la Unión Europea y reintroducir el franco como moneda nacional en lugar del euro, todo con el fin de recuperar la soberanía nacional, según ha dicho durante su campaña Fexibilizar las leyes que regulan el uso de armas por parte de la policía en caso de ser atacados y "perseguir judicialmente en forma sistemática" a los periodistas y medios de comunicación que "denigren" a las fuerzas del orden, son algunas de las pretensiones de Le Pen, que el semanario explica en su edición 1330, en circulación a partir del domingo 28 de abril

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