Análisis político: La señora de Fox

jueves, 30 de mayo de 2002
México, D F (apro)- Muchas veces las buenas intenciones no bastan para explicar una acción Y en política, menos Incluso hay una máxima heredada de la política priista que se le adjudica a Jesús Reyes Heroles, que decía: "En política, la forma es fondo" La señora del presidente Vicente Fox, Marta Sahagún, es una figura que ha cobrado relevancia desde hace un par de años por sus acciones, primero como vocera de campaña y presidencial, y luego como esposa del primer mandatario En su papel de primera dama es quizá como más ha llamado la atención, por su protagonismo incomparable a la figura de las esposas de todos los demás presidentes en turno Es evidente que Marta Sahagún tiene un proyecto personal derivado de sus ambiciones también personales Esto no puede analizarse desde el punto de vista maniqueísta de lo bueno o lo malo, sino dentro de los parámetros de lo político y jurídico, puesto que en estos contextos se desenvuelve Sobre las "ambiciones" de la señora de Fox ya lo dijo su principal colaborador, José Antonio Sosa Plata, en la fundación Vamos México, creada hace apenas seis meses "Su ambición fue tan grande cuando tomó como causa el ganar la Presidencia, que si no hubiera tenido esta ambición, lo más probable es que la sociedad no hubiera votado por el presidente Fox" Una vez que Marta Sahagún dejó el papel de vocera presidencial para casarse con Fox, buscó encauzar sus ambiciones en algún proyecto que fuese complementario a la labor de gobierno de su marido Fue a través de Vamos México que halló el cauce y empezó a dirigir un proyecto transexenal y trasnacional La idea de aprovechar la fuerza que da ser la primera dama para conseguir fondos con empresarios nacionales y extranjeros, en primera instancia, fue vista de manera favorable Sobre todo para abatir la pobreza extrema de 20 millones de mexicanos que viven en el campo y en las ciudades Así, en sólo medio año, Marta Sahagún logró lo que ninguna otra organización civil había alcanzado: recaudar más de 300 millones de pesos en México y más de 6 millones de dólares en el extranjero Además, proyectar la instalación de oficinas en Washington, Londres y Tokio, contactar a las principales agrupaciones de beneficencia de Estados Unidos y Europa, y llamar la atención de grandes empresarios como Bill Gates, quien con su esposa Melinda creó la Fundación Gates, que ya donó 30 millones de dólares para equipar bibliotecas públicas en México En apariencia, las bondades del proyecto de Marta Sahagún son incuestionables, sobre todo cuando en México no hay una cultura arraigada y efectiva de la filantropía Los "peros" comienzan a surgir cuando se observa que, utilizando el poder presidencial, Marta Sahagún desplaza a otras agrupaciones civiles que difícilmente podrán seguir con sus proyectos al ser desplazadas dentro y fuera del país También cuando la señora de Fox suplanta las funciones sociales del Estado previstas en las secretarías de Salud, Desarrollo Social, Hacienda y Educación O también cuando utiliza los aviones de la Presidencia de la República para actuar en eventos que tienen que ver con su proyecto particular de Vamos México Marta Sahagún juega un doble papel de manera desventajosa: como esposa del jefe del Ejecutivo y como presidenta de Vamos México Y lo hace de manera ilegal porque, según juristas como el maestro de la UNAM Ernesto Gutiérrez y González, hace uso del presupuesto público y de las estructuras de la Presidencia de la República para cuestiones privadas Las buenas intenciones en política no bastan, y de eso sabe mucho Fox, que en campaña prometió un sinfín de metas políticas, económicas y sociales que hoy no va a satisfacer Marta Sahagún tiene como meta dar de comer a 10 millones de personas mensualmente, a través de los "bancos de comida"; pretende ayudar a miles discapacitados, montar proyectos productivos en cientos de comunidades pobres, e incluso ayudar en las escuelas públicas ¿Cuándo se empezaran a ver los resultados? Ojalá y al final no resulte que la estructura y los recursos de Vamos México sean el sustituto del equipo electoral Amigos de Fox, y sean utilizados en los comicios del 2003 o del 2006, para ganar posiciones políticas que le urgen al proyecto foxista para concretar sus iniciativas de reformas a la Constitución

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