Democracia y cultura: mujeres que construyen

domingo, 19 de octubre de 2003
Madrid, 18 de octubre (apro-cimac) - Es la primera vez que el premio Nobel de la Paz recae en una mujer del entorno islámico Un gran acontecimiento no sólo para la premiada Shirin Ebadi, sino para el mundo que la circunda, puesto que puede resultar alentador o un punto de luz para quienes reclaman sus derechos en medio de tanto fanatismo No ha sido un regalo a la abogada iraní, sino un reconocimiento a una vida en defensa de los derechos humanos y la democracia, y un mensaje para que los fundamentalistas y anti-demócratas lean con otras claves el Corán y queden atrás las convicciones, pretextos o intereses que limitan o impiden los derechos de las mujeres El nombre de Shirin Ebadi, se suma al de la indígena guatemalteca Rigoberta Menchú o la madre Teresa de Calcuta, entre las 11 galardonadas que han recibido un Nobel desde 1901, año en el que se creó el premio El Comité del Nobel de Oslo ha permitido que en los distintos continentes se conozca que parte de la lucha de Ebadi está encaminada a eliminar leyes como la que permite a la mujer divorciada tener a sus hijos varones hasta los dos años y a las mujeres hasta los siete; que las mujeres que desean salir de su territorio no tengan que pedir la autorización de su marido o de su padre si son solteras Si, la nueva premiada con el Nobel sabe del abismo entre hombres y mujeres en las leyes islámicas que las obligan a llevar velo, a recibir con respecto a los hombres la mitad de una herencia, o que su familia, en caso de un asesinato reciba menos de una indemnización si la víctima es una mujer Lento avance Quedan muchas batallas para las mujeres, pero también se suman alegrías porque en España, por primera vez en 25 años, una mujer gana el Premio Nacional de Poesía Julia Uceda, a sus 77 años, reunió En el Viento, Hacia el Mar, toda su obra poética, su vida desde 1960 hasta 2002 Y entre buenas noticias y preocupaciones nos llegó a España el amor y las ilusiones con notas para boleros con alas en la voz de la joven oaxaqueña, Georgina Meneses, que hizo aplaudir sin cansancio al auditorio que la escuchó (escuchamos) en Madrid, en la Casa de América Tres mujeres con profesiones diferentes, nacionalidades distintas dejan hoy un sabor dulce en los afanes de un nuevo día Para la tres, ¡En horabuena!

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