Palacio en llamas

jueves, 18 de diciembre de 2003
México, D F, 17 de diciembre (apro)- La ausencia de verdaderos liderazgos en los partidos políticos, gobierno, empresarios y entre los mandatarios estatales es un hecho que la crisis entre el Ejecutivo y el Legislativo ha mostrado en las últimas semanas En medio de esta incertidumbre, todo parece indicar que valen más las amenazas incendiarias que el debate de argumentos El presidente Vicente Fox, lejos de su figura como gobernante, ha gritado a los cuatro vientos amenazas que sólo nos muestran el pequeño calibre de sus capacidades políticas Prefiere intimidar con la advertencia de incendiar los palacios Nacional y de San Lázaro, como figuras representativas de la historia política nacional, que realizar un giro en su estrategia de alianzas partidistas La actitud de autoinmolación que Fox ha desplegado en cada uno de sus discursos es el reflejo de algo que los mexicanos nos dimos cuenta desde sus primeros pasos como presidente: no tiene el liderazgo para hacer los cambios que necesita el país El presidente Fox se rasga las vestiduras y quema sus naves ante la imposibilidad de que se apruebe su reforma fiscal “Yo me siento fuerte, muy fuerte, dispuesto a dar una batalla, cien batallas, mil batallas por México”, espetó apenas el martes por la mañana, en un desayuno privado con la plana mayor del PAN Para Fox la aprobación ahora, no después como podría ser en la Convención Nacional Hacendaria a efectuarse en febrero, es una gesta heroica ¿O cómo entender su frase de “ya ganamos la primera batalla” que también dijo con los panistas? Al guanajuatense se le borra de la memoria una de las principales críticas que como parte de la oposición hizo a los presidentes emanados del PRI, de que no eran jefes de un partido sino gobernantes de un país Las frases de Fox muestran a un presidente presionado por los constantes fracasos de su gobierno: Atenco, empleo, Chiapas, y reformas energética, hacendaria y laboral Pero en su desesperación se le nubla la vista y se muestra débil No hay liderazgo en Los Pinos y esto hasta de manera inconsciente lo ha reconocido su pareja, Marta Sahagún, cuando aquella vez dijo que el país tenía “marinero” en el timón, en lugar de hablar de su esposo como “el capitán” del navío llamado México Esta situación la han aprovechado muy bien los partidos políticos, pero para sus propios intereses Sin embargo, ninguno de los partidos ha superado la crisis estructural por la que cruzan desde las elecciones del 2000 El PRI tiene un dirigente defenestrado ante la opinión pública A Roberto Madrazo se le conoce más por su historia oscura y llena de traiciones que por sus propuestas De Elba Esther Gordillo el principal reconocimiento que se le da es su perversidad para mantenerse en el poder y sacar provecho económico del SNTE En el PRD la salida de Rosario Robles dejó un hueco que Leonel Godoy no ha podido llenar Sin dirigencia fuerte, las corrientes y tribus políticas no tienen empacho en llevar agua para su propio molino, el principal ejemplo es el de Amalia García, más preocupada por su candidatura en Zacatecas que por participar en el debate legislativo Del PAN lo más relevante es el tono gris de Luis Felipe Bravo Mena, así como la ausencia de sus principales bastiones Diego Fernández de Cevallos ni siquiera se ha asomado en el debate público de la reforma fiscal Mientras que de Santiago Creel, Francisco Barrio, Felipe Calderón y los jóvenes Germán Martínez y Federico Döring, los argumentos que esgrimen son tan débiles que, a la primera tanda de críticas, se doblan Mientras en el sector empresarial es evidente la ausencia de verdaderos líderes con proyectos políticos e ideológicos como alguna vez los mostró Juan Sánchez Navarro Los dirigentes de las agrupaciones empresariales, como Héctor Rangel Domene, del Consejo Coordinador Empresarial, sólo se han aprovechado de la crisis legislativa para atacar a Madrazo, como lo haría cualquier miembro del gobierno o del PAN Los gobernadores por su parte únicamente se han mostrado en su interés por alcanzar la candidatura presidencial en el 2006 A pesar de la falta de liderazgos en todos los niveles, el país sigue caminando, la gente sigue trabajando diariamente por sobrevivir con salarios raquíticos y las instituciones mantienen su funcionamiento, a pesar que ya necesitan ajustes de actualización Comentarios jgolmos@procesocommx

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