Explotan empresas el miedo a la soledad y la búsqueda del amor

viernes, 14 de febrero de 2003
* Ofrecen desde “sexo virtual” hasta catálogos de posibles “parejas” México, D F (apro-cimac)- Las tensiones cotidianas, falta de empleo y dinero, exceso de compromisos y poco tiempo para la vida privada, han hecho surgir un jugoso negocio que explota dos de los sentimientos más contradictorios de la humanidad: el miedo a la soledad y la búsqueda del amor Es la “industria del amor”, que lleva a millones de personas a buscar en páginas de Internet, anuncios clasificados en diarios y revistas y hasta en mantas colocadas en las principales vialidades de las grandes ciudades, eso que todos quieren pero nadie se atreve a confesar: una pareja para compartir el pan y la sal, o quizá sólo sexo ocasional, con los riesgos que entrañan las citas ‘a ciegas’ o acudir a bailes donde todos son desconocidos Sin ninguna regulación sobre sus actividades, estas empresas inundan los anuncios clasificados de los principales diarios de México y, sobre todo, de Internet, donde se ofrecen desde servicios sexuales con mujeres vírgenes menores de edad, hasta páginas especializadas en las que la buscadora o el buscador de amor pueden colocar su fotografía y un pequeño texto con sus datos generales Pero la explotación de la soledad llega a mucho más, y también existen en la Web sitios para practicar el llamado “sexo virtual”, en el que por medio de cámaras digitales conectadas a la computadora, los participantes pueden observar cómo la persona que está del otro lado se masturba mirando a “su pareja” hacer lo mismo “Ligar” en Internet o conocer a alguien por medio de un anuncio clasificado no es siempre seguro Tal es el caso de “María”, una mujer de edad madura que, en la búsqueda de una pareja, concertó una cita con un hombre que conoció en un servicio de conversación en tiempo real (chat), sólo para ser asaltada “Llegué muy emocionada a la cita, nos habíamos quedado de ver en un café del sur de la ciudad y yo llevaría un vestido negro Lo malo fue que hasta le dije qué coche traía para que me encontrara más rápido Ni siquiera me pude bajar, cuando me estacionaba, un hombre se me acercó, y como respondía a la descripción, no desconfié Cuando me di cuenta me apuntaba con una pistola, me obligó a bajar del auto y se lo llevó” Avergonzada y frustrada, María no sabía si poner una denuncia Finalmente acudió a las autoridades para reportar el robo del auto, nada más “Primero muerta que admitir que caí en una trampa por andar buscando pareja”, relató la mujer visiblemente perturbada por el incidente, que pudo haber sido peor Y también están los famosos bailes “Lidia”, estudiante de 18 años, acudió a uno con unas amigas “sólo por curiosidad” La entrada cuesta cien pesos y la cita es en un estacionamiento acondicionado con sillas, una manta por si llueve, música a muy alto volumen y luces Ahí conoció a Pedro, quien fue su novio durante seis meses “Salimos casi todos los días desde el baile; soy muy tímida y eso a él le gustaba, pero siempre me estaba molestando porque fui a ese baile a buscar pareja Me decía que seguramente no era la primera vez, y me celaba mucho por eso Acabamos ‘cortando’ pero quedé muy lastimada de esa relación”, relató “Lidia” ¿EL QUE NO ARRIESGA NO GANA? ¿Qué ha llevado a las personas a arriesgarse así? Para el doctor Luis Oblitas, subdirector académico de Investigación del Instituto de la Pareja, el problema está en la concepción que tenemos de la soledad “A muchas personas la soledad vista como vacío les crea mucho ruido y desestabilización, que las impulsa a hacer cosas para remediar esa situación Caen en las adicciones, en conductas sexuales inseguras y compras compulsivas” Entrevistado en la sede del instituto, el experto asegura que hemos sido educados para ver a la soledad como un estigma, y por eso reaccionamos mal ante ella “Ante la soledad hay dos opciones: una es quedarse impotente, sin saber qué hacer ante ella, y entonces permites que te domine y cause estragos La otra es afrontarla, hacer algo, como buscar un apoyo social, el apoyo de amistades, eso te da recursos para asimilarla Otras personas buscan refugio en el arte, en la literatura, pero muchas otras recurren a las adicciones para llenar su tiempo, sus vacíos, y todas las dependencias son peligrosas”, advirtió Ni la familia ni la escuela preparan a las personas para afrontar situaciones personales de carácter psicosocial que pueden causar mucho dolor y sufrimiento Además de cumplir con la función de enseñar conocimiento, la educación debería incluir herramientas para saber cómo lidiar con situaciones extremas que a veces llevan al ser humano a tomar decisiones terribles, como el suicidio, agregó “Las tasas de depresión y suicidio están aumentando, lo que indica que esa función de la familia está fallando: la parte de preparar a las personas para poder afrontar estos embates es algo que no se prevé”, advirtió PAREJAS EN CRISIS La relación de pareja cada vez hace más crisis por varias causas Por ejemplo, asistimos a cambios en los papeles en función del género; hemos visto que la mujer se inserta en el medio productivo, cambia sus funciones y sus roles, pero esto es sólo una parte del problema Otro aspecto es la parte sicológica La relación de una pareja saludable es de respeto, aceptación, apoyo, complemento, en la cual ambos crecen, tienen intereses comunes, respetan las diferencias y los espacios del otro Pero también respetan los tiempos, sobre todo el apoyo para el desarrollo tanto individual como social El tener esa percepción es lo ideal para evitar las crisis, asegura el especialista Oblitas informó que ocho de cada diez parejas terminan “separadas sicológicamente”, e incluso llegan a veces al divorcio, lo que deja secuelas a todos los miembros de la familia Esa desatención hacia lo que ocurre en la pareja puede estar motivada por exceso de trabajo, tensiones que dificultan la convivencia, y la “deshumanización” que viven las parejas respecto de satisfacer sus propias necesidades y las del otro, dijo Tenemos la tendencia a cultivar más las necesidades externas que las sicológicas, estéticas, espirituales Por eso la pareja hace crisis, vive más para satisfacer esas necesidades superfluas y externas, que para el cultivo de una relación humanista, cálida, espiritual, algo que vaya más allá de lo meramente material “Creo que si viéramos la relación de pareja como algo distinto a lo que se ve habitualmente: una relación obligatoria, de satisfacción o de autoritarismo, dominio o satisfacción de necesidades neuróticas, no habría tantas separaciones ni tantas crisis”, concluyó el experto 14/02/03

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