Irak, tierra de nadie

jueves, 10 de abril de 2003
*Coinciden iraquíes en que los invasores salgan de Irak A dos días de la toma de Bagdad, la ciudad es escenario de saqueos, por parte de los habitantes, y de incendios de sus edificios gubernamentales, por parte de las tropas estadunidenses, además de asesinatos aislados e incertidumbre entre los iraquíes respecto a lo que sucederá con su país después de que se consumó la invasión En lo que sí coinciden los iraquíes es en que no permitirán que las fuerzas aliadas se queden ahí El jueves, el ejército estadunidense hizo explotar un depósito de municiones en el complejo presidencial del Palacio de la República iraquí La explosión hizo cimbrar a toda la ciudad y luego, una enorme columna de humo se elevó sobre el lugar que ocupaba el palacio, a orillas del río Tigris El mismo palacio había sido blanco de los bombardeos estadunidenses antes de que los marines tomaran la ciudad Entre tanto, por lo menos cinco ministerios del régimen de Saddam Hussein ardieron en llamas la noche del jueves De acuerdo con reportes de agencias, los ministerios de Información, Comercio, Educación Superior y Finanzas ardieron, igual que el viejo mercado tradicional en el centro comercial de la capital de Irak Los incendios iluminaban las calles de la centenaria ciudad, que sufre los estragos de saqueadores abrigados en la anarquía En el barrio de Al Dora, en el sur de Bagdad, decenas de cadáveres, yacían en las aceras o se encontraban entre vehículos calcinados Algunos de ellos eran de niños Los voluntarios han comenzado a enterrarlos al borde de la carretera que está entre ese barrio y el aeropuerto De acuerdo con testigos, fueron los soldados estadunidenses los que dispararon contra civiles que viajaban en un vehículo, creyendo que los amenazaban Al respecto, un oficial estadunidense señaló que los fedayeen de Saddam Hussein atacaron una caravana estadunidense, y ésta tuvo que responder En Amara, los dirigentes locales, incluso los chiitas, opuestos al régimen de Saddam Hussein, han advertido a los mismos solados que no permitirán que las fuerzas aliadas permanezcan en territorio iraquí Si bien los soldados aliados fueron recibidos con ovaciones de los iraquíes, éstos no se han mostrado dispuestos a ceder el poder, y por el contrario, preguntan cuándo se retirarán los invasores “Los estadunidenses no son los mejores para saber qué es bueno para Irak, pero los iraquíes sí”, indicó un dirigente chiita de Amara a un comandante de la Fuerza Expedicionaria Tawara El domingo, el dirigente colaboró con la liberación de la ciudad de Amara, población chiita dominada por el régimen iraquí Apoyados por la aviación aliada, los chiitas se enfrentaron a la Décima División Armada de Hussein A su vez, un comerciante de Bagdad, declaró: “lo que haya hecho Saddam Hussein, lo hizo un musulmán, y somos una nación musulmana” Momentos antes, el comerciante observaba cómo la estatua de Hussein era derribada con ayuda de los soldados estadunidenses En la capital iraquí, --que según el ministro de Información Mohammed Said Al Sahaf, jamás podría ser tomada por las fuerzas aliadas, y a la que defenderían los fedayeenes y las divisiones más fuertes del régimen de Hussein-- se ven aún los vehículos acorazados y las piezas de artillería que abandonaron las fuerzas gubernamentales en retirada Tanques abandonados y trincheras recién abiertas, fue lo que encontraron los solados aliados cuando llegaron el martes al centro de Bagdad Entre el humo de los edificios gubernamentales, se observan documentos y archiveros del gobierno iraquí esparcidos en el suelo 10/04/03

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