Regocijo en EU por la caída del régimen de Saddam Hussein

miércoles, 9 de abril de 2003
Tras tomar el control del centro de Bagdad --bastión del régimen iraquí-- casi sin resistencia, las tropas angloestadunidenses se encontraron con una mezcla de desconfianza y regocijo de iraquíes simpatizantes y contrarios al régimen de Saddam Hussein y ayudaron a disidentes del gobierno de Irak a derribar la estatua del presidente ubicada en la plaza central, con lo que, simbólicamente, cayó el régimen, lo que provocó el regocijo del gobierno de Estados Unidos En la Casa Blanca, el vicepresidente Dick Cheney reapareció en público y resaltó que “con cada día, con cada avance de nuestras fuerzas de coalición la sabiduría de este plan (militar) se torna más evidente”, al tiempo que confirmó que el presidente de Estados Unidos, George W Bush “está satisfecho con la campaña militar” En estas últimas horas el pueblo iraquí está encontrando y experimentando la libertad, pero “permanece cauto porque sabe que aún hay un gran daño que pudiera aparecer”, señaló por su parte el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer Al caer al suelo, la estatua de Hussein fue pisoteada y lapidada con numerosos objetos como muestra de repudio “Si supieran lo que este hombre le ha hecho a Irak”, gritó un anciano con ansia reprimida que asistió al derrumbe de esa estatua: “Mató a nuestros jóvenes, mató a millones” Esta acción representó el triunfo simbólico de los aliados sobre Hussein, y como una muestra más de que el objetivo era la ocupación, aun cuando lo nieguen, los soldados estadunidenses cubrieron el rostro de la efigie, cuando aún permanecía en su pedestal, con una bandera de las barras y las estrellas “El fin de la fase de combates será cuestión de días, puede haber más combates en el norte, pero en Bagdad y en el sur el fin de los combates llegará en los próximos días”, puntualizó a su vez el general Buford Blount, comandante de la Tercera División de Infantería, que encabezó la toma de la capital iraquí casi sin oposición Los chiitas que viven en la suburbana ciudad Saddam, contraria al régimen de Hussein, recibieron con bombo y platillo a los marines estadunidenses que arribaron a ese lugar “Los queremos, los queremos”, coreaban, según reportes periodísticos También iraquíes kurdos contrarios a Hussein celebraron el arribo de las tropas aliadas No obstante las celebraciones triunfalistas de los aliados, las autoridades británicas advirtieron que fuerzas de la resistencia iraquí aún pueden presentar batalla en próximos días 09/04/03

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