Análisis Político: El PRI ante la justicia electoral

viernes, 9 de mayo de 2003
México, D F (apro)- La convulsión interna que se recrudeció al integrarse las listas de candidatos a diputados federales plurinominales en el PRI, cuyos artífices y ganadores fueron Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo, difícilmente llegará a su fin y es previsible que desemboque en una ruptura Esta es, en efecto, una evaluación generalizada no sólo de los priistas desplazados, sino de sectores de la sociedad que saben que la democratización del país implica un proceso análogo a este respecto en el PRI, un partido que ha demostrado a lo largo de su amplia historia un enorme poder de adaptación a las más adversas circunstancias En esta ocasión, sin embargo, el PRI y particularmente su directiva deberán afrontar a la justicia, una vez que uno de sus integrantes inconformes por haber sido desplazado como candidato, Federico Berrueto Pruneda, formuló hoy una impugnación ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación por la integración de las listas aprobadas por el Instituto Federal Electoral (IFE) Aprobadas las listas por el órgano electoral, la ley le garantiza a Berrueto exigir que se respeten sus derechos políticos y, con base en la normatividad interna de este partido, demandar que se le incluya en la lista de candidatos a diputados federales plurinominales, para representar al estado del que es representante en el Distrito Federal, Coahuila El asunto es relevante porque no sólo fue el único aspirante que, a última hora, fue expulsado de la lista por la Primera Circunscripción federal que incluye a su estado, sino porque es la primera ocasión en que ese órgano que imparte justicia electoral conoce de una solicitud de este calibre y que ni el beligerante priismo del Estado de México ha materializado Más allá de los juicios que Berrueto ha manifestado sobre la “represiva” de la que fue víctima, argumenta en su recurso ante el Tribunal Electoral que Madrazo y su pandilla violaron el Estatuto del PRI, que en su artículo 194 establece que la Comisión Política Permanente es la facultada para aprobar las listas y que la única atribución del CEN es la de tramitar el registro Berrueto, en efecto, fue incluido en el lugar 17 de la Primera Circunscripción que, como en el caso de las otras cuatro, fue aprobada por la Comisión Política Permanente, el lunes 28 de abril, dos días antes de que concluyera el plazo legal para someter la lista ante el IFE La alharaca que concitó la difusión de las listas en el PRI involucró al propio Berrueto, quien manifestó su inconformidad por aparecer en un sitio, el 17, que lo ponía en difícil situación para acceder a la Cámara de Diputados, pero, sobre todo, su expresión de que, en caso de que así fuera, sería un legislador ajeno a la pandilla de Madrazo La noche del miércoles 30 vino la respuesta: No sólo no apareció en un lugar más favorable en la lista, sino que de plano fue sustituido, con el argumento de que no cumplió con los requisitos exigidos por ley La jugarreta es perversa, muy al estilo de Madrazo: Su sustituto fue Rafael Ortiz, representante alterno del PRI ante el IFE, el mismo que el sábado 26 personalmente le recibió los documentos y le dijo que todos estaban en orden Berrueto no impugna a Ortiz, a quien considera su amigo y “persona decente”, sino el procedimiento mediante el cual Madrazo lo sustituyó, contraviniendo los estatutos de un partido que, como entidad de interés público, no sólo está sujeta al escrutinio, sino al cumplimiento de las leyes vigentes El caso de Berrueto, cuya reputación nunca ha estado puesta en entredicho ni siquiera por sus adversarios políticos, pondrá una vez más a prueba la justicia electoral del país, en este caso por violaciones a los derechos político-electorales de los miembros de un partido político Es previsible que Madrazo procure, mediante maniobras leguleyas, y aun la intimidación a los magistrados, como lo hizo infructuosamente en el 2000 en la anulada elección de Tabasco, evitar que un fallo le sea adverso, porque pondría --una vez más-- en evidencia la arbitrariedad y perversidad con la que suele conducirse Pero la decisión que tome el Tribunal Electoral representará una señal muy clara no sólo para Berrueto, sino para los partidos que suelen cometer contra sus militantes arbitrariedades mediante arreglos ocultos de sus dirigentes Será un freno a la partidocracia que se ha entronado en México y que aplasta a la sociedad Comentarios: delgado@procesocommx

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