Ante los ricos

martes, 3 de junio de 2003
México, D F (apro)- Una vez más, las “economías emergentes”, en busca de socorro, tocan a las puertas de los países que, desde hace muchas décadas, sólo están concentrados en el saqueo y la expoliación ilimitada de los débiles Derivadas de la Cumbre de Río, las propuestas de Vicente Fox y Luiz Inacio Lula da Silva en la reunión del Grupo de los Ocho (G-8), iniciada el pasado domingo en Evian, Francia, fueron la integración de un “Fondo Mundial contra el Hambre” y la formación de una “Alianza Internacional para la Prosperidad” Haciendo a un lado la realidad reconfirmada durante la guerra contra Irak –la imposición injustificada de la fuerza y la ocupación del territorio iraquí por parte de un imperialismo “inexorable”--, el presidente brasileño lució muy “propositivo” e “imaginativo” ante los más feroces tigres del planeta al señalar que los recursos de su “Fondo Mundial contra el Hambre” podrían salir del servicio de la deuda y de una tasa que, a escala internacional, pudiera imponerse a la venta de armas Igual de demagógico o ingenuo fue el llamado de Vicente Fox a garantizar la apertura de los mercados, a financiar la inversión en infraestructura y a reducir los subsidios agrícolas Y, tan optimista como en su campaña electoral –con el bocho, el changarro y la tele--, de plano se puso a soñar: “Si logramos hoy sentar las condiciones para el crecimiento alto y sostenido de nuestros países, a una tasa de expansión del 6% anual –viable dada la experiencia histórica--, el tamaño de las economías emergentes de ingresos medios alcanzaría las dimensiones de la economía japonesa de hoy, en menos de una década, y de la economía estadunidense en 18 años” Aún más, en conferencia de prensa aseguró que los miembros del G-8 (EU, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Japón, Canadá, Italia y Rusia) aceptaron “jalar la carreta del desarrollo global y mundial” Tales discursos ante los máximos depredadores del planeta –que ahora tuvieron la “generosidad” de ampliar a 11 el número de mirones subdesarrollados-- únicamente reflejan demagogia e hipocresía, como lo previeron las manifestaciones de protesta realizadas en el marco de la cumbre En varios puntos de Francia, decenas de miles de personas exhibieron pancartas contra la ocupación de Irak y, sin poder acceder al sitio de la reunión, férreamente vigilado, coreaban: “Ellos son ocho, nosotros somos miles de millones”, y “G-8 ilegítimo, deuda asesina” Tan sólo las condiciones de la deuda externa, en efecto, debieran ser consideradas –y también tipificadas en un auténtico sistema de justicia internacional— como el más monstruoso de los genocidios en la historia de la humanidad, y tanto las “economías emergentes” como las naciones miserables debieran concentrar todos sus esfuerzos en obtener consensos para poner punto final a ese orden económico mundial suspendiendo masivamente el pago de la deuda, negando sus productos a las naciones proteccionistas y privilegiando la producción agropecuaria para que la mayoría de la gente tenga que comer Por utópico que parezca, esto sería menos iluso y, por lo tanto, más realista, que las hipócritas propuestas de Lula da Silva y de Vicente Fox 02/06/03

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