Regreso del PRI

jueves, 11 de noviembre de 2004
México, DF, 10 de noviembre (apro) - De Perogrullo podría calificarse la frase de “regreso al futuro” cuando se trata de aplicar a la política mexicana, sobre todo si se afirma que es muy probable que el PRI regrese a Los Pinos Pero esto puede ser verdad si vemos el desencanto que ha originado el gobierno foxista y la tendencia cada vez más fuerte de contar con un gobierno experimentado, aunque sea corrupto Después de los video-escándalos del PVEM y PRD, del famoso complot de Carlos Salinas de Gortari en contra de Andrés Manuel López Obrador, de las torpezas interminables del gobierno foxista y de los últimos triunfos electorales del PRI, es común escuchar en las calles el comentario de que “antes estábamos mejor con el PRI” “Por lo menos antes sabíamos que eran rateros pero sabían hacer las cosas; además, tenían un sentido del nacionalismo y sabían lo que significa ser hombres de Estado”, es la explicación que solemos oír cuando se habla de la posibilidad de que el PRI nos vuelva a gobernar luego de las elecciones del 2006 Pero lo curioso de esta nostalgia por el pasado es que tiene un punto de partida muy actual, pues las bases y la estructura de la política priista siguen permanentes Es decir, que nuestro pasado no es pasado sino presente y futuro Me explico: la estructura sindicalista formada por las huestes priistas encabezadas por Fidel Velásquez desde los cincuenta no han sido tocadas por el actual gobierno del cambio Es más, Fox sigue operando a través de los sindicatos “charros” y blancos”, y sus relaciones con la clase trabajadora se dan a través de estas instituciones corporativizadas en el PRI Es más, con los líderes sindicales priistas pretende realizar la nueva reforma a la Ley Federal del Trabajo Si Fox llegó con el slogan del cambio, en realidad nunca se cambió de vestimenta política y sigue operando con las mismas herramientas de control del PRI Políticamente Fox tampoco propuso una nueva forma de relación con los partidos políticos y con la sociedad Tan no cambió esta forma de vinculación, que políticamente ha sido un rehén de los partidos en el Congreso legislativo y con la sociedad ya no tiene diálogo directo, como sí lo alcanzó cuando fue candidato en el 2000 La tradición presidencialista de querer encabezar todas las acciones de gobierno y, al mismo tiempo, las transformaciones sociales, muy propia de los presidentes priistas, Fox la mantuvo intacta En el fondo su política social, encabezada por el programa Oportunidades, siguió repitiendo el esquema paternalista de siempre y que fue instaurado por el programa Solidaridad Económicamente, ni qué decir Fox siguió el ejemplo de la política neoliberal de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, a quien recientemente le hizo un homenaje tras asegurar que el bienestar actual es resultado de la política económica establecida en los últimos nueve años Como se ve, el andamiaje construido por el PRI durante los 71 años seguidos que estuvo en el poder presidencial, no fue modificado por Vicente Fox Así, nada nos extrañaría que el PRI regresara a Los Pinos sin ningún problema, porque sería como retornar a casa luego de unas vacaciones forzadas Pero si el regreso del PRI a la silla presidencial no tendría muchas diferencias con lo que el foxismo ha mostrado en cuanto al uso del poder, las consecuencias que traería para la mayoría de la población serían desastrosas El autoritarismo tendría una nueva fuerza impulsada por mecanismos de control más férreos, tanto a nivel político como judicial, pero sobre todo de manera extralegal ¿Quién se atrevería a estar en contra del poder priista con nexos en grupos mafiosos? La corrupción estaría avalada desde el poder y los negocios ilegales serían pan de todos los días La descomposición de la clase política estaría controlada para las componendas, la mano dura o la represión para que no salga al público Tiempos de opresión institucionalizada regresarían en el futuro del país, y lo poco que se ha avanzado en libertad de expresión seguramente estaría en riesgo Hoy que se vislumbra la posibilidad del regreso del PRI al poder presidencial, habría que retomar lo que dice el escritor Juan Villoro, recientemente galardonado con el Premio Herralde de Novela Sostuvo: “Se pensó que cuando cayera el PRI se produciría un periodo de transición similar al de España () volvimos a los tiempos anteriores a la Revolución, nuevos autoritarismos, el dominio de una burguesía () y una gran preponderancia de la Iglesia católica"

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