Ahumada quería fiado al León

domingo, 18 de abril de 2004
Un pillo fraudulento que hace hasta lo imposible por no pagar sus compromisos y que le gusta el chantaje, es lo que el dueño y presidente del club León, Roberto Zermeño, viene diciendo desde hace un año acerca del empresario argentino Carlos Ahumada, quien quería obtener fiados a los Panzas Verdes y que para lograrlo mandó como mediador al exprocurador salinista Ignacio Morales Lechuga, cuenta Zermeño a Proceso en su edición de este domingo 18 de abril La oferta de dejarlo como presidente del León mientras terminaba de pagar el equipo fue lo que convenció a Zermeño de venderle a Ahumada el club en cinco pagos de un millón de dólares cada uno Y relata que el día que se firmó el contrato de compraventa “para apantallarlo”, Ahumada le presentó a la entonces dirigente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Rosario Robles, quien estuvo con ellos durante dos o tres horas “para decirme que lo que se me ofreciera, que estaba a mis órdenes y su partido también a mi disposición pero no me interesó porque milito en el PRI” A pesar de que el contrato de compra-venta establece que cualquier atraso en los pagos se ventilaría en los tribunales de León, Guanajuato, Ahumada incumplió con el tercer pago cuando el equipo descendió a la Primera División A y “terminé mentándole la madre porque me quería regresar el equipo y decidió que desde ese momento yo dejaba de ser presidente del club”, dice Zermeño a Proceso en su edición que circula a partir de este domingo 18 de abril

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