Análisis político: Nueva embestida

viernes, 21 de mayo de 2004
México, D F, 20 de mayo (apro)- Todo indica que el caso del predio El Encino, mediante el que se intenta desaforar al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, no es más que una nueva embestida del mismo grupo que, anteriormente, en el caso Ahumada, persiste en bloquearle el camino al político tabasqueño en su carrera por ganar la Presidencia de la República en el 2006 Al igual que en el de los videos grabados por Carlos Ahumada, en el caso de El Encino vuelve a aparecer el nombre del senador panista Diego Fernández de Cevallos, cuyo bufete de abogados, así como apoyó al empresario argentino, ahora está defendiendo al dueño de dicho predio, Federico Escobedo Garduño, en su litigio contra el Gobierno del Distrito Federal Hasta el momento, se sabe que quien defiende al dueño de El Encino es nada menos que el abogado Fernando Espejel Cisneros, quien pertenece al grupo de litigantes que trabaja directamente para Fernández de Cevallos Está todavía por verse hasta qué grado este caso responde a intereses políticos motivados por la sucesión presidencial La teoría del complot esgrimida por López Obrador y que en un principio parecía risible, con el tiempo cobró sustento al grado de que, finalmente, pudo comprobarse la participación de altas esferas del gobierno federal en el manejo de los videos de Ahumada El caso de El Encino puede desembocar en una situación semejante Resultan sospechosos, por lo pronto, los nexos que tienen algunos personajes involucrados en el actual conflicto Particularmente llama la atención la injerencia del panista Juan Miguel Alcántara Soria, otro de los defensores del dueño de El Encino Alcántara Soria fue procurador de Justicia de Guanajuato, exdiputado federal y, recientemente, manifestó trabajar en el bufete de Antonio Lozano Gracia, quien fuera procurador general de la República, y mantiene fuertes vínculos con Fernández de Cevallos El gobierno capitalino, a través del subsecretario de Gobierno, Martí Batres, acaba de revelar que Alcántara Soria intentó negociar los casos de algunos predios en litigio, entre ellos El Encino, Paraje San Juan, La Mexicana y el predio Ramos Millán Pero el gobierno de la ciudad no quiso tener tratos con este personaje y rechazó cualquier negociación al margen de las instancias legales “Detrás de este asunto hay de nueva cuenta una embestida de abogados influyentes y autoridades judiciales, coludidos para defender el interés de un particular contra el interés público”, resumió Martí Batres Otro hecho revelador son los mismos antecedentes del dueño de El Encino, Escobedo Garduño Empiezan a surgir versiones que lo vinculan no sólo con Fernández de Cevallos y con el panismo de nuevo cuño, sino también con la familia Hank González Se dice que el mismo profesor Carlos Hank González, cuando era regente de la Ciudad de México, le dio la concesión para explotar los bancos de arena del predio La Mexicana, entre otros beneficios Escobedo Garduño colocó la primera piedra del Centro de Convenciones de Tijuana, en presencia del presidente Vicente Fox ¿Qué hacía en Tijuana en ese acto? Es la primera interrogante que surge La respuesta es que quizá mantenga nexos políticos con Jorge Hank Rhon, el hijo de su antiguo protector y quien actualmente es el candidato del PRI a la alcaldía de esa ciudad fronteriza Empresario excéntrico, Hank Rhon es el principal operador de apuestas en todo el país y, desde hace 19 años, montó su centro de operaciones en Tijuana El papel de la Procuraduría General de la República (PGR), al igual que en los videoescándalos, también resulta relevante en el conflicto de El Encino, puesto que acaba de solicitar a la Cámara de Diputados el desafuero al jefe de gobierno capitalino, lo cual provocó ya una fuerte controversia En fin, todo apunta a que estamos presenciado un nuevo conflicto político en el que participan las instancias judiciales Los personajes que operan tras bambalinas apenas comienzan a mencionarse… y el desenlace es muy difícil de predecir

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