Hidalgo: Su pasado enfrenta a Sosa Castelán (Primera de tres partes)

lunes, 14 de junio de 2004
* El negro historial del exrector de la UAEH es puesto a la luz en el libro La Sosa Nostra, de Alfredo Rivera * Hoy busca la candidatura del PRI al gobierno del estado Pachuca, Hgo , 14 de junio (apro)- La Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (FEUH), “organismo porril” utilizado por Gerardo Sosa Castelán, sirvió desde 1974 como plataforma para que este personaje controlara los destinos de la Universidad Autónoma del estado de Hidalgo (UAEH), de la que fue rector gracias a las enseñanzas y relaciones que tuvo con José Antonio Zorrilla Pérez y gente de la extinta Dirección Federal de Seguridad, asegura Alfredo Rivera Flores en su libro “La Sosa Nostra”, publicado por Grupo Editorial Miguel Ángel Porrúa Durante todo ese tiempo, esta institución educativa ha sido utilizada políticamente por Sosa Castelán, quien ha advertido que va con todo por lograr esta vez la nominación del PRI a la gubernatura Dividido en dos grandes capítulos, en el primero, el libro refiere a lo que fue la organización de la Federación de Estudiantes Universitarios; y en el segundo realiza un análisis de la personalidad de Gerardo Sosa Castelán y su incursión en la política estatal En el prólogo, el periodista Miguel Ángel Granados Chapa apunta sobre el exrector de la UAEH y precandidato del PRI a la gubernatura: “Diputado local en su mocedades, impulsor de alcaldes que le rinden tributo, diputado federal, avizoró desde la rectoría, hacia 1998, la posibilidad de alcanzar la gubernatura Desvió en servicio de ese propósito recursos públicos, que a la larga reconcentraron en la Fundación Universitaria, convertida por arte de birlibirloque en una enigmática Fundación Hidalguense en cuyo dominio funda Sosa sus actuales, renovadas aspiraciones de ser gobernador “La estructura política priista, las relaciones entre los grupos dominantes, los negocios que desde el poder se realizan, los acontecimientos delictuosos que desde allí mismo se dispensan, y al mismo tiempo los esfuerzos, no por infructuosos menos dignos, de los reducidos segmentos que postulan la verdadera practica universitaria y una más ancha vida democrática, todo está cifrado en este libro, obra con que se abre un nuevo empeño editorial de Rivera” En el libro se detallan hechos delictivos y la impunidad con que se desenvolvió la Federación de Estudiantes Universitarios de Hidalgo (FEUH), en la que Gerardo Sosa se apoyó para controlar la universidad tras bambalinas y luego como rector; también se menciona el carácter oficialista de la organización que siempre sirvió a los gobiernos en turno La obra enumera también el papel que jugaron distintos dirigentes estudiantiles hoy encumbrados en el poder público estatal como el actual secretario de Gobierno, Aurelio Marín Huazo y el legislador local del PRI, Francisco Olvera Ruiz, entre otros Del primero, Sosa Castelán tomó la estafeta en la FEUH y, posteriormente, cuando concluyó su gestión, colocó al actual legislador en su lugar En 1975 Jorge Rojo Lugo llegó al gobierno hidalguense El dirigente de la FEUH era un joven de nombre Aurelio Marín Huazo, quien junto con Jaime Vázquez Gómez y Gerardo Sosa Castelán, se convirtieron en los “favoritos” del gobernador para dialogar con la comunidad universitaria A mitad del sexenio de Rojo Lugo, Marín Huazo se hizo diputado y entonces, el expresidente de la Sociedad de Alumnos del Instituto de Ciencias Sociales (Icso), Sosa Castelán, tomó el control de la Federación, lo mismo que del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado, que fue entregado por mandato del gobernador al universitario, sin que fuera funcionario El deslinde Tradicionalmente, Gerardo Sosa Castelán, se ha desmarcado de los señalamientos porriles, de su negro pasado y de su intervencionismo en la UAEH; ha señalado que no tiene que pedir perdón a nadie, porque, simplemente, nunca ha ofendido ni dañado a nadie; así mismo, ha dicho que las acusaciones que pesan en su contra son “cuentos e inventos de mentes frustradas” En una entrevista radiofónica, el líder del llamado Grupo Universidad, admitió que las actividades delictivas son parte de una historia de hace 20 años en la UAEH; pero descalificó la obra de Alfredo Rivera Sin haber leído una sola línea de La Sosa Nostra, como reconoció en la entrevista radiofónica, dijo que todo era mentira; y calificó a Rivera Flores de “pusilánime y amargado”, además de que aseguró que el autor estaba “enamorado” de él El aludido exrector universitario, ha descalificado la obra al señalar que son afirmaciones infundadas y “muy imprecisas” de parte de Alfredo Rivera en su obra, en la que Miguel Ángel Granados Chapa escribió el prólogo Aunque tradicionalmente se esconde ante los representantes de los medios de comunicación, Gerardo Sosa ha dado la cara con algunos, a quienes ha dicho que no le preocupa lo que se diga de él y que, pese a los rumores de que lo denostan, no ha pensado en demandar penalmente al autor, además de confirmar su intención de ser el candidato del PRI al gobierno del estado Tal y como lo hizo en la víspera de la elección interna que lo dejó fuera de la nominación en 1999, Sosa Castelán volvió a hacer mención de su “gran poder de convocatoria” entre la ciudadanía hidalguense al poner como ejemplo los conciertos masivos promovidos por la Fundación Hidalguense –el último de éstos el pasado 22 de marzo--, y que han llenado el Lienzo Charro de Pachuca con artistas del pasado como Alberto Vázquez, Roberto Jordán, los Teen Tops y Los Latino, entre otros (Con información de César Peña)

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