América Latina, fuera de la agenda global

lunes, 3 de enero de 2005
Bruselas — “La influencia de Latinoamérica en el acontecer mundial está decreciendo Su participación en el mercado global es limitada y su crecimiento no puede compararse con el de Asia Aunque el crecimiento económico volviese a aumentar, no sería suficiente como para permitir a todas las personas participar del bienestar" La anterior es la primera de una serie de diez dramáticas conclusiones a las que llega un documento de debate del Parlamento Europeo, el cual presenta el retrato 2004 de una Latinoamérica sumida en la miseria y la corrupción y alejada del interés geopolítico tanto de Estados Unidos como de la Unión Europea, más ocupadas en atender sus complicadas relaciones con Rusia, China, India o Medio Oriente, llamadas a definir el ajedrez internacional en las décadas por venir Ofreciendo un diagnóstico bastante pesimista de la región, realizado con una sinceridad poco usual de la diplomacia parlamentaria de Bruselas, el texto --disponible en español, inglés y francés-- ha circulado en los salones de la asamblea comunitaria como informe interno de reflexión y de apoyo a la nueva Legislatura Elaborado por el socialista alemán Rolf Linkohr antes de finalizar en mayo pasado su mandato como eurodiputado, el texto ya fue analizado por los miembros de la delegación para México, que preside actualmente la también socialista alemana Erika Mann Linkohr no es ningún debutante en el tema Dedicó gran parte de sus 25 años de carrera parlamentaria a tejer redes de comunicación entre su país, la Eurocámara y el subcontinente americano No por nada actualmente eurodiputados teutones presiden dos delegaciones (para México y Chile) de las cinco que existen para Latinoamérica, y en todas están representados El documento, sin fecha de publicación y con una extensión de seis páginas --del cual Apro obtuvo una copia--, asegura que "la pobreza, más que disminuir, está aumentando" en el continente, y lamenta que "en la mayoría de los países de Latinoamérica, la diferencia entre pobres y ricos es tan grande que resulta difícil hablar de un solo país" El informe Linkohr precisa: "Por supuesto que ha habido fases de mayor crecimiento económico, pero a éstas le siguieron fases de recesión o al menos de estancamiento No ha habido reformas estructurales de envergadura () Millones de personas carecen de tierra propia en un continente de dimensiones gigantescas, mientras que otros poseen tierras de extensión equivalentes a Alemania" Explica que una de las causas del actual subdesarrollo latinoamericano se encuentra "en el deficiente papel del Estado", ya que "la justicia suele estar tuerta, la corrupción está a la orden del día, la educación está reservada a los ricos, la administración es deficiente y el servicio público todo menos un servicio para la población" ¿Los responsables de tal retraso? Por un lado, el militante socialdemócrata --el partido del canciller Gerhard Schröeder-- culpa a las élites locales latinoamericanas, y por otro, a las naciones industrializadas: "Si año tras año tuviéramos que prescindir del 40% del presupuesto alemán para pagar la deuda externa, como lo debe hacer Ecuador, podemos imaginarnos la pesadilla que esto supondría, no sólo para el ministro de Finanzas", comenta el informe en una clave más bien dirigida a los legisladores alemanes Testigo en los años 70 y 80 de los conflictos armados en Centroamérica y de las dictaduras militares en Chile y Argentina, Linkohr observa con preocupación que, si bien la democracia sigue gozando de buena reputación, hoy en día crece la simpatía por los dirigentes populistas como consecuencia de "la falta de credibilidad de la élite política" y de "siglos de cultura caudillista" "El entusiasmo tras las elecciones ganadas", afirma en su análisis, "enseguida da paso a la sobriedad, cuando no al desencanto El presidente brasileño Luis Inazio 'Lula' Da Silva está precisamente atravesando esta fase" México, el perdedor Entrevistado vía telefónica desde Sttutgart, Linkohr, de 64 años, está convencido de que uno de los países que más influencia ha perdido en la agenda regional es México: "En este momento el Gobierno de Vicente Fox no juega el papel central en Latinoamérica; lo juega el de Brasil Si coordinaran sus políticas y trabajaran en el mismo sentido, ganaría fuerza el continente en su totalidad Pero primero se requiere que México se 'mueva' económicamente, que haya reformas ¡El hecho de que los mexicanos tengan que importar gas de Rusia, con tantas reservas que tienen, muestra dónde está el país! México ha perdido peso cuando podría ser un protagonista más importante" Basado en los comentarios que le han externado empresarios y funcionarios, agrega que incluso muchos europeos están dudando sobre el contenido real de una alianza con México, tal como se justificó la necesidad del Acuerdo Global con la UE que existe desde julio de 2000: "Ven a México como si fuera el Estado número 53 de Estados Unidos Opinan que NAFTA es igual a Estados Unidos y que no vale la pena invertir en México, un país que debería captar más inversiones europeas porque es la entrada a los mercados de América del Norte" También menciona que detrás de la clase política europea no se percibe gran entusiasmo por la recién creada Comunidad Sudamericana de Naciones, ya que en el fondo el programa fundador de ésta "carece de proyectos concretos y de verdadera voluntad política de integración" Sin embargo, concede que "Latinoamérica es la única región del mundo que podría seguir el modelo de integración supranacional de la UE", específicamente el Mercosur (unión aduanera formada por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, cuyo primer socio comercial es la UE), al que "para sorpresa de todos", remarca, México busca incorporarse Ese es el motivo por el que el documento enfatiza que la UE debe "fomentar" dicha integración, y como táctica apoyar a Lula, cuya administración estaría logrando aglutinar a los socios del Mercosur y a otros vecinos alrededor de Brasil Otra medida de urgencia que se plantea a la Comisión Europea y a los 25 Gobiernos de la UE –los ejecutores de la política exterior común—es reactivar el "diálogo político" poniendo el acento en la "Reforma del Estado" en Latinoamérica, y en paralelo institucionalizar un "diálogo comercial mediante un acuerdo similar al que establece el pacto de asociación con Estados Unidos de 1992 También estrechar la cooperación científica y tecnológica, conceder un mayor número de becas en Europa e impulsar las pequeñas y medianas empresas latinoamericanas, forman parte del listado de recomendaciones para reestablecer el "tejido duro" de las relaciones a largo plazo Pero eso está por verse No es la primera vez que el reciente desinterés eurolatinoamericano genera inquietud en el Parlamento Europeo, y tampoco que sea expresado por escrito A principios de 2004 un reporte estratégico (policy paper) preparado por la Dirección General de Investigación de la Eurocámara, acusó que desde 1999, año de la I Cumbre América Latina-UE en Río de Janeiro, la nueva política de "asociación estratégica birregional" encontraba obstáculos para su funcionamiento Entre otros, destacaba el hecho de que América Latina había perdido peso en la política exterior de la UE "debido a la atención destinada al Este (la entrada en mayo de 10 nuevos países) y la agenda de seguridad posterior al 11 de septiembre" del 2001 Por eso el reporte Linkohr aclara que aunque sus observaciones no son nuevas, sí sorprende que "pese a las transformaciones que ha experimentado Latinoamerica, haya cambiado tan poco la descripción más bien deprimente del continente Por el contrario, mientras que las clases altas y una pequeña parte de la clase media se disponen a participar en el siglo XXI, la mayoría de la gente sigue anclada en el modo de vida de los siglos pasados" En ese sentido, la última conclusión del documento aborda la enorme importancia de que la UE se implique en el continente, ayudando así a evitar el retorno de la inestabilidad: "La relativa calma que reina en Latinoamérica podría muy rápidamente convertirse en intranquilidad Pero también podrían ganar las fuerzas que luchan por un cambio social Que triunfe esta segunda posibilidad depende también de Europa La UE ahora ampliada debería prestar mayor atención a las preocupaciones y expectativas de Latinoamérica Europa no debe dejar a Latinoamérica en manos de Estados Unidos"

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