En defensa de lo humano

lunes, 14 de noviembre de 2005
México, D F, 14 de noviembre (apro)- Eminente y popular Doctor, señor de nuestros respetos y afectos: asombrados por la inmensa capacidad para denigrarse a sí mismo que caracteriza a los de su especie; apenados de que no falten entre ustedes sesudos y prestigiados estudiosos que con sus teorías proclamen y afirmen que, de todos los animales, el animal humano es el más brutal, egoísta, cruel y despiadado, de que no falten entre los mismos quien piense y propague que los cultivadores de la virtud, los predicadores y defensores de la ética social, de la moral no son más que lamentables bestias de presa que así actúan porque se les han roto los colmillos Alarmados porque si así se les educa, si así se les enseña a pensar, de que son esencialmente agresivos y que la agresión es vida, ¡ay de ustedes!, pues mucho tememos que puedan terminar en unos fríos asesinos institucionales, como lo fueran los SS hitlerianos apenas ayer y lo han llegado a ser hoy los denominados kaibiles, esos integrantes de un cuerpo de elite del ejército guatemalteco Angustiados porque ciertas corrientes modernas de esa su ciencia denominada filosofía, con ese su apadrinamiento del llamado "perspectivismo" o relativismo, con lo que, a la vez, reconoce y niega, da importancia y ve como fútil y hasta concede al mismo tiempo realidad e irrealidad a todo pensar y actuar de los individuos; angustiados, repito, por esa tendencia en la filosofía, porque la misma propicia, en buena medida, lo expuesto en los párrafos anteriores a éste, es por lo que les escribimos la presente, estimado Doctor También le escribimos porque, aunque nos tachen de ingenuos, creemos firmemente en la bondad de la especie humana, pues de no ser así, si el hombre fuese fundamentalmente perverso, como tantas brillantes mentes de ustedes creen, ¿no tendrían como supremo objeto de adoración al Diablo? Y también lo hacemos, sobre todo, porque tenemos pruebas evidentes e irrefutables de esa su inclinación al bien, hombres Igualmente, la presente se debe a que somos partidarios del lema que afirma que las buenas noticias, también son noticia, estimado Doctor, por lo que con alegría le informamos que en días pasados variadas mascotas tuvimos, en petit comité como dicen ustedes, una reunión para reconocer, agradecer y celebrar las bondades que tienen hacia nosotros nuestros dueños, así como los desvelos de tantos de ustedes, hombres, para conseguir leyes que nos protejan y castiguen con todo el rigor las crueldades que se ejerzan contra los animales en general Cómo no alegrarnos y festejar que tantos de ustedes, hombres, adopten como mascotas a gatos, perros, hámsters, peces, aves y otros animales, y más todavía comprobar y gozar los cuidados que nos tienen, las atenciones que nos dedican ¡Ah!, cómo no agradecerles que se hayan gastado millones para encontrar y fabricar los alimentos más saludables para nosotros sus mascotas, y que gasten muchos más millones en adquirirlos para que los consumamos; el que haya entre ustedes, los humanos, profesionales dedicados exclusivamente al cuidado de nuestras pelambres y uñas, veterinarios destinados a curar nuestras dolencias, que haya incluso psicólogos para combatir nuestras tensiones y ansiedades, y hasta que se grabe música especial para nuestro relajamiento, para tranquilizarnos Cómo no conmovernos, agradecer y festejar, decimos, al ver que, al menos en los países más adelantados, de esos que dicen del primer mundo, haya ya playas exclusivas, campos de juegos y casas de reposo para mascotas; que en esos mismos países, nuestros dueños lleven a cabo eventos colectivos para celebrar "bodas" entre parejas de la misma especie de mascotas Cómo no admirar y agradecer, insistimos en ello, el que en, al menos en los países más avanzados, haya disposiciones legales que ya castigan efectivamente la crueldad contra los animales Cómo no aplaudir que en esos países, el que quiera tener cualquier tipo de mascota, tenga que pasar por una previa investigación para comprobar si cuenta con el espacio apropiado para la misma Cómo no festejar que haya países que al que quiera tener un perro guardián o de presa, esté sujeto a examen psicológico, para evitar que cualquier anomalía mental del dueño perjudique al animal Cómo no alegrarse y alabar al escuchar, en estos últimos días, que ya hay países en los que se va a controlar y castigar con multas al que no saque a pasear, a hacer ejercicio para mantenerlos en buena forma, a sus mascotas Por todo lo expuesto, estimado Doctor, le escribimos la presente para que vea por qué somos firmes creyentes en la bondad innata del animal humano ¡Ah!, pero hay un hecho que nos intriga: por qué ese examen psicológico previo que se aplica en los países avanzados a los que quieren tener una mascota, ¿no se aplica a los políticos, los grandes financieros e industriales, cuyo poder de decisión no pocas veces afecta para mal a tantos de sus congéneres? ¿Por qué será? Con todo el afecto que nos merece CHITA Amables lectores: por considerar que esta curiosa carta puede serles de algún provecho, es por lo que se las ofrezco a través de este buzón Sin más, queda de ustedes EL DOCTOR DOLITTLE