Apenas cinco líneas dedica Bush al tema migratorio

jueves, 3 de febrero de 2005
* En sólo 37 segundos expuso su postura * Se rehúsa a regularizar la residencia de los indocumentados Washington, 2 de febrero (apro) - En las cinco líneas y media que le dedicó el presidente de Estados Unidos, George W Bush, en su discurso de ocho páginas y media al tema de la reforma migratoria, el mandatario apeló al Congreso federal por la promulgación de una ley que acabe con el “caos” que arrastra la inmigración indocumentada a la franja fronteriza que comparte su país con el territorio mexicano “No debemos estar satisfechos con las leyes que castigan a gente trabajadora que quiere darle lo necesario a sus familias, que le niegan trabajadores a los empleadores que los necesitan y que invitan al caos a nuestra frontera”, declaró Bush durante su informe Sobre el Estado de la Unión, que presentó al Congreso federal estadunidense justo al inicio de su segundo mandato presidencial, en posible alusión al problema de la narco-violencia de la zona norte de México y que el Departamento de Estado denunció la semana pasada En términos proporcionales, y por el contenido de los temas de su discurso; se podría decir que el asunto de la reforma a las leyes de inmigración no es una prioridad para Bush en los próximos 4 años, pese a que a tiene convencido de lo contrario al gobierno del presidente de México, Vicente Fox, quien, al parecer, es el único que inocentemente piensa que el mandatario estadunidense invertirá capital político para discutir el tema con el Capitolio “El sistema de inmigración de Estados Unidos es anticuado e inadecuado a las necesidades de nuestra economía y valores de nuestro país”, apuntó Bush La reforma migratoria en Estados Unidos es uno de los temas mas difíciles y problemáticos políticamente hablando en la agenda del Congreso estadunidense Para el Partido Republicano, el de Bush, la reforma migratoria puede tener implicaciones políticas divisionistas que al presidente no le convienen por la oposición demócrata en el Capitolio, ya que tiene pendiente la solución de la posguerra de Irak, la reforma al sistema del seguro social, el déficit presupuestal, y la constante caída de la cotización del dólar frente al euro, entre otros puntos importantes de la agenda nacional El ala más conservadora y radical de los legisladores republicanos se opone a una reforma migratoria con la cual se compense, de alguna manera, con la residencia legal en Estados Unidos a unos 8 millones de inmigrantes indocumentados, en su mayoría mexicanos Por ello, Bush se ha mantenido al margen y a poco más de un año de haber presentado un plan para una reforma migratoria, que Fox lo calificó como “mejor que nada”, aún no lo envía al Congreso como proyecto de ley para ser sometido a análisis, debate y eventual votación “Es tiempo para una política de inmigración que permita a trabajadores temporales ocupar los empleos que no toman los estadunidenses, una ley que nos diga quiénes entran y salen de nuestro país y que cierre la frontera a los narcotraficantes y terroristas”, concluyó el presidente Bush en su breve mención al tema de la reforma migratoria Una vez más, y como era de esperarse, el presidente de Estados Unidos enfatizó su oposición a cualquier iniciativa de ley que, de alguna manera, conlleve a la regularización del estatus de residencia de los inmigrantes indocumentados Compaginado con los republicanos más radicales y anti-inmigrantes, Bush en su plan ofrece empleo temporal de tres años a los inmigrantes indocumentados, con la posible renovación de tres más, pero después la deportación Los legisladores demócratas, incluso algunos republicanos moderados, han calificado de inconcebible e insuficiente al plan de Bush para resolver el problema de la inmigración indocumentada Sus detractores lo acusan de querer usar un plan de empleo temporal únicamente para fichar a los inmigrantes indocumentados que se apeguen a él Ante el poco interés de Bush por la discusión y proceso legislativo del asunto de la reforma migratoria, en Washington los expertos ya hablan de la posibilidad de que sea hasta después del año 2006 cuando el Capitolio apruebe una reforma a las leyes de inmigración para beneficiar a indocumentados En la Casa Blanca algunos funcionarios han dejado entrever que Bush podría enviar al Congreso una propuesta formal para una reforma a las leyes de inmigración, justo cuando se de la visita de Fox a Washington, programada para los primeros días de marzo Lo significativo en el informe de Bush fueron los 37 segundos que dedicó a hablar del tema migratorio, y que ante su impopularidad arrancó muy pocos aplausos de entre todos los miembros del Congreso federal estadunidense

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