Alumno destacado, el joven que conmocionó a Tijuana

lunes, 18 de abril de 2005
* Con la ayuda de compañeros de secundaria, ejecutó a su cuñada e hijos * Elementos como suásticas, dibujos sobre la muerte y otros, en sus notas Tijuana, BC, 18 de abril (apro) - Sobrino de narcotraficantes según su propia confesión, el joven César Manuel Ibarra García buscaba ser reconocido por su “valor” para demostrar que podía ser como ellos, y tener poder y dinero, dos elementos de suma importancia en su natal Sinaloa, la tierra de los principales capos del narcotráfico “Yo nomás quería ser narco, para tener dinero como mis tíos, que ya son ricos por eso, para escuchar corridos”, dice en entrevista Pero por otro lado, el joven de 15 años que la noche del viernes mató a su cuñada y a tres sobrinos, y estuvo a punto de asesinar también a su hermano, es reconocido como “un estudiante ejemplar” por sus maestros, compañeros y hasta el director de la Escuela Secundaria 89, José Manuel Álvarez, donde también estudiaban sus cómplices, José Guadalupe Pérez Rojas, de 16 años, y Osvaldo Luna García, de 15 Incluso entre sus calificaciones destacan varios diez –los puntos más altos-- en materias nuevas como la de Cultura de la Legalidad, aunque sus cuadernos de notas también tenían elementos oscuros como suásticas, dibujos sobre la muerte y otros Ahora peritos de la Procuraduría local buscarán elementos que relacionen estos materiales con el crimen cometido en la vivienda de César Manuel, en la calle Constitución 4 de la popular colonia Nido de las Aguilas En ese sitio, los tres adolescentes acuchillaron a Anabel Villaverde, de 28 años, y a sus hijos Kenia de 4, Ulises de 6 y Jair de 8, a quienes retuvieron durante tres horas mientras los asesinaban Los cuerpos de los cuatro –los tres menores y la mujer-- fueron escondidos en tambos de agua, y la sangre fue limpiada por los asesinos quienes esperaron la llegada de Miguel, hermano de César Manuel, y quien escapó de la muerte Ahora, tras el crimen cometido en esta ciudad, y que causó conmoción en Tijuana, los tres adolescentes deberán pasar al menos diez años en prisión, primero en la Estancia para Menores Infractores y, una vez cumplida la mayoría de edad, en la penitenciaría del estado De ser juzgados como adultos, podrían recibir penas de hasta 50 años, por factores como la premeditación, alevosía y ventaja con que cometieron el homicidio, además que en el caso de César Manuel, éste atentó contra sus propios familiares, lo que agravaría su pena El centro correccional donde se encuentran detenidos los tres adolescentes, es una instalación donde conviven con jóvenes detenidos apenas por faltas como el grafiti, y en donde son frecuentes las fugas por el bajo nivel de seguridad con que se cuenta Incluso este lunes, un tramo de 25 metros de la barda perimetral se derrumbó a causa de los trabajos que maquinaria pesada efectúa alrededor Pero el caso “no está cerrado e insistiremos en llevar al pleno del Congreso el tema de la reducción de la edad penal”, afirmó el diputado local David Saúl Guakil, quien advirtió que este tema “ya rebasó los límites, si muchachos de esa edad atentan contra la paz social, para nosotros es una prioridad” Guakil consideró que el hecho de que se trate de actos cometidos por personas que vienen de otros puntos de la República “nos afecta como ciudad, y debemos fortalecer el proyecto de cambiar la imagen de la zona No apoyar una reforma de estas es estar en contra de tu propia ciudad”, dijo el legislador a los diputados que se oponen a la medida Sin embargo, la jefa del Departamento de Atención a la Mujer y a los Niños de la Procuraduría de Derechos Humanos, Minerva Nájera, considera que buscar reducir la edad penal “es no querer admitir que estamos fallando como sociedad” “Les damos juegos violentos, armas de juguete o de verdad, les damos los peores ejemplos como adultos, y todavía queremos castigarlos cuando eso es lo que les enseñamos”, dice la abogada Miguel Ibarra, quien fue dado de alta de la Clínica 20 del Instituto Mexicano del Seguro Social, donde se recuperaba de sus heridas –cuatro puñaladas en la espalda y varios golpes de martillo en la cabeza--, se dice más herido por la muerte de toda su familia que por sus lesiones De oficio chofer, Miguel no se explica las causas por las que su hermano menor asesinó a su familia, pues lo consideraba un joven tranquilo y no problemático Miguel apoyaba a César Manuel con dinero para sus gastos escolares, para su ropa y sus gustos, ya que no trabajaba desde que fue enviado a Tijuana por su padre antes que éste muriera La madre de ambos padece enfermedades mentales que la mantienen recluida en Culiacán, de donde son originarios Ahora, piensa en volver a su natal Sinaloa

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