La Ortodoxia

miércoles, 20 de abril de 2005
México, D F, 19 de abril (apro)- En la edición que circula esta semana, Proceso incluyó una de las pocas entrevistas que Joseph Ratzinger concedió en su calidad de cardenal A continuación reproducimos el texto íntegro: El cardenal Joseph Ratzinger, prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe y uno de los hombres más importantes en la jerarquía católica, ha evitado sistemáticamente conceder entrevistas Pero esta vez se sienta a discutir el futuro de la Iglesia, el escándalo por el abuso sexual clerical y el papado de Juan Pablo II (…) -En su libro Dios y el mundo usted habla sobre una crisis de la fe Y usted, más que nadie, debe conocer la situación de esta Iglesia Usted recibe reportes todos los días ¿En qué punto se encuentra esta crisis de fe actualmente? ¿Hay alguna mejoría? - () Pienso en la situación del mundo occidental: muestra un crecimiento del relativismo La idea de que todo es igual y no tenemos un conocimiento claro de Dios Y así, todos los credos son iguales y cosas por el estilo () Pero, por otra parte, creo que en mucha gente hay un deseo real de tener un contacto concreto con Cristo Así que yo diría que la juventud de la Iglesia es la que está mejorando la situación, porque no quiere simplemente hacer lo que toda la gente hace; quiere estar realmente en contacto con el Señor y compartiendo la fe de la Iglesia Por lo tanto, yo diría que la situación general de la fe en el mundo occidental no está mejorando, pero en la Iglesia, en la juventud de la Iglesia, podemos observar que hay un nuevo comienzo - -Algunos han sugerido, su eminencia, que hoy en día en la Iglesia existe un cisma de facto, porque muchos que se llaman a sí mismos católicos, que nacieron y fueron bautizados como católicos, simplemente no creen ni viven la plenitud de la fe ¿Cómo traerlos de regreso? ¿Cómo llegar hasta ellos en su realidad cultural? -() Siempre ha constituido un problema que la fe de muchas personas sea deficiente e insuficiente Hoy está claro que con todo ese relativismo el problema es tan fuerte como en tiempos pasados Y también lo es el problema de la catequización y evangelización, que es mucho más difícil que en otros tiempos Yo creo que el primer punto es una buena catequesis en la preparación de la fe, en la educación de la fe () "Creo que hay un peligro real de que en las homilías los sacerdotes, y también los obispos, puedan repetir fundamentalmente sus ideas preferidas y no presentar la totalidad de la fe La renovación de la prédica es también muy importante La liturgia es catequesis viva Es mucho lo que depende de una liturgia auténtica; no sólo, como dije, que aparezca como las ideas y la experiencia de determinada comunidad, sino como representación de la fe de la Iglesia Se debe poder ver que el sacrificio de Cristo está ahí y que la Trinidad Divina está en contacto con nosotros y nosotros con ella La liturgia es muy importante Y también lo es profundizar la oración en la Iglesia Pienso que el camino para conocer a Dios es la oración Y una escuela de la oración es esencial, según creo En una relación concreta con la oración, aprendemos a conocer a Dios y a la Iglesia Y, por lo tanto, es importante que tengamos libros de oración que representen realmente la profundidad de nuestra fe () - () Hablemos ahora un poco de la Nueva Primavera (de la Iglesia católica) () Algunos ven crecer las cifras, a todo mundo creyendo y bailando tomados de las manos conforme avanza el milenio Pero usted ve un cuadro diferente Díganos, ¿qué es lo que incluye este cuadro? ¿Cómo ve usted que evolucione esta primavera? -No excluyo ni siquiera este bailar mano en mano, pero ello sólo representa un momento Y mi idea es que en realidad esta primavera de la Iglesia no va a significar que en el futuro próximo vayamos a tener carretadas de conversiones, que todos los pueblos del mundo se conviertan al catolicismo Este no es el camino de Dios En la historia, las cosas esenciales siempre empiezan en las pequeñas comunidades, en las más convencidas Así, por ejemplo, la Iglesia empieza con los Doce Apóstoles Inclusive la Iglesia de san Pablo, dispersa por el Mediterráneo, se basa en pequeñas comunidades Pero esta comunidad, en sí misma, es el futuro del mundo, porque tenemos la verdad y la fuerza de la convicción Por lo tanto, también creo que sería un error hoy en día suponer que con esta primavera ahora, o en 10 años, toda la gente va a ser católica Este no es nuestro futuro, nuestra expectativa Pero habremos realmente convencido a comunidades con el élan de la fe, ¿no? Eso es la primavera: una nueva vida en personas muy convencidas del gozo de la fe -¿Ve usted a los diversos movimientos dentro de la Iglesia como parte de esta conversión en marcha? ¿Y no hay peligro ahí de que ingresemos a ése, si se quiere, faccionalismo competitivo dentro de la Iglesia, cuando todos tenemos que ser parte de ella si pretendemos ser católicos serios? -Bueno, por una parte yo soy realmente amigo de estos movimientos: Comunión y Liberación, Focolares y Renovación Carismática Creo que es un signo de que la Nueva Primavera y la presencia del Espíritu Santo nos otorgan nuevos carismas Esto me da a mí una gran esperanza de que no es un asunto de organización de las autoridades, sino que realmente es la fuerza del Espíritu Santo presente en la gente Tenemos movimientos y nuevos inicios de la fe, nuevas formas de la fe Pero por otra parte pienso que es importante que estos movimientos no se encierren en sí mismos y se absoluticen; que comprendan que inclusive, si están convencidos de que ese es el camino, acepten que se trata de un camino y no del camino; debemos estar abiertos hacia otros, en comunión con otros () Sólo con esta apertura de no absolutizar las ideas y de estar en servicio de la Iglesia común, de la Iglesia universal, puede haber un camino para el mañana Los pecadores - () ¿Cómo enfrenta lo que estoy seguro es en ciertos momentos una tentación de desesperanza, tomando en cuenta los casos que examina y las personalidades con las que a veces se encuentra? -Debemos recordar que Nuestro Señor nos dijo que: "En los campos de la Iglesia no sólo habrá trigo, sino también paja; de los mares del mundo no sólo sacaréis peces, sino también cosas inaceptables" Es decir, nos anuncia una comunidad, una Iglesia en la que los escándalos y los pecadores estarán presentes Debemos recordar que san Pedro, príncipe de los apóstoles, era un gran pecador y que, sin embargo, el Señor quiso precisamente a ese pecador para ser la piedra de su Iglesia Con ello, Él ya nos indicaba que no deberíamos esperar que todos los Papas fueran grandes santos, que también deberíamos esperar pecadores entre ellos Nos anuncia que en los campos de la Iglesia siempre habrá mucha paja Esta percepción no debe sorprendernos si consideramos toda la historia de la Iglesia Ha habido otros tiempos por lo menos tan difíciles como los nuestros, con escándalos y más Todo lo que tenemos que hacer es pensar en el siglo IX, en el X, en el Renacimiento Por lo tanto, atendiendo a las palabras del Señor, a la historia de la Iglesia, podemos relativizar todos los escándalos de hoy "Sufrimos Debemos sufrir, porque los escándalos hacen sufrir a mucha gente y aquí estamos pensando en las víctimas Por supuesto, debemos hacer todo lo posible para evitar que estas cosas ocurran en el futuro Pero, por otra parte, sabemos que el Señor -y esta es la esencia de la Iglesia- estuvo sentado a la mesa con pecadores Esta es la definición de la Iglesia En consecuencia, no podemos estar sorprendidos de que sea así No podemos desesperar Por el contrario, el Señor nos dijo: "No estoy aquí sólo para los justos, sino también para los pecadores" () -Sé que usted ha estado directamente involucrado con la persistente crisis por los escándalos de abuso sexual en los Estados Unidos () Mi pregunta es: ¿Qué identifica como las raíces de esta crisis? -Yo distinguiría, probablemente, dos elementos diferentes: un elemento general y un elemento específico de estos tiempos y de este escándalo El elemento general es una debilidad de los seres humanos, inclusive de los sacerdotes Esto nunca se acabará, porque las tentaciones siempre están presentes para los seres humanos y también para los sacerdotes; así que tenemos que aceptarlo () El segundo punto: ¿Por qué en esta época ha sido tan frecuente y más que en tiempos pasados? Y aquí creo que el punto esencial es la debilidad de la fe Porque sólo si real y personalmente estoy en confianza con el Señor; si el Señor es para mí no sólo una idea, sino la persona de mi más profunda amistad; si conozco personalmente al Señor y estoy todos los días en contacto de amor con el Señor; si para mí la fe es la realidad, la base de mi vida, el Señor me ayudará a enfrentar estas tentaciones e inclusive a vencerlas, lo que parece imposible Si la fe no se hace realidad cada día, si se debilita y empieza a ser tan sólo una hipótesis, entonces no constituye un fundamento de tu vida y ahí es donde empiezan todos los problemas Así que yo diría que el punto esencial para mí es una debilidad de la fe y una insuficiente presencia de la fe en la Iglesia La naturaleza humana -Usted ha discutido frecuentemente la naturaleza de la sexualidad y de que encuentra su espacio en el contexto del matrimonio Ésta actualmente es una doctrina muy rebatida ¿Cómo lleva la Iglesia este mensaje a una cultura que actualmente incluye matrimonios homosexuales que están siendo legalizados, fertilizaciones in vitro y tecnologías de reproducción fuera del acto matrimonial? - () Siempre es esencial (recordar) que la naturaleza del ser humano ha sido dada y que entendamos que el hombre y la mujer fueron creados el uno para el otro Esta es una relación de creación y que refleja también que todo lo que la naturaleza nos ha dado es para la continuación del linaje humano Es esencial que Dios haya creado al hombre y a la mujer para ser uno, como se asienta en los primeros capítulos de la Biblia Aun si nuestra cultura está en contra del matrimonio como forma esencial de las relaciones entre seres humanos -entre hombre y mujer-, pienso que nuestra naturaleza está siempre presente y que podemos entenderlo si queremos hacerlo Creo que todas las otras cosas constituyen una contracultura y que podemos comprender que no están en conformidad con las indicaciones internas de nuestro ser Yo tengo la esperanza de que, en un diálogo sincero y abierto con la gente, sea posible comprender que inclusive hoy nuestra naturaleza indica que el hombre y la mujer fueron creados el uno para el otro -¿Qué ve como el gran peligro y la gran esperanza de la Iglesia de hoy? -El gran peligro que veo es que nos convirtamos únicamente en una asociación social que no esté cimentada en la fe del Señor A primera vista parece sólo importante lo que hacemos y la fe aparece en un segundo plano Pero si la fe desaparece, todo lo demás se descompone, como hemos podido ver Creo que en esta época existe el peligro de que todas estas actividades y visiones externas subestimen la importancia de la fe o nos lleven a perder la fe; inclusive que haya una Iglesia en la que la fe no sea tan importante Así, la gran esperanza es que veamos una nueva presencia del Señor Podemos ver que la presencia sacramental del Señor en la Eucaristía es un regalo especial para nosotros y nos da la posibilidad de amar a otros, de trabajar por otros Creo que la nueva presencia de un Cristo Eucarístico, el nuevo amor por Cristo, y Cristo presente en la Eucaristía, son los elementos más esperanzadores de nuestra época (Traducción de Lucía Luna) (Proceso 1485/17 de abril /2005)

Comentarios