De la polarización

lunes, 25 de abril de 2005
México, D F, 25 de abril (apro)- Polarizados congéneres: me sorprende que no falten y más bien sobren los que se inquietan y lamentan e incluso se rasgan las vestiduras y se empanizan los cabellos con ceniza cuando hay personas que con sus palabras y obras ponen en evidencia una neta universal: la polarización social Lo anterior no quiere decir, para nada, que no me explique su actitud, pues la religión, la verdad revelada, por una parte y la ciencia, la verdad descubierta por otra, coinciden en afirmar que todos somos iguales, aunque por caminos diferentes; porque todo somos hijos de Dios, según la primera; porque todos pertenecemos a una misma especie, según la segunda ¡Estupenda coincidencia! Lo digo porque la misma ha servido, y no la debemos olvidar para que siga sirviendo, para luchar contra el nefando racismo y la despiadada discriminación, horrendo concubinato engendrador de la arrogancia, la intolerancia, el miedo, la frustración que tanto angustia, dolor, llanto, sangre y muerte han producido y siguen produciendo a la humanidad Desde este punto de vista, estoy de acuerdo con ellos, más hay un pero: no comprendo que no hagan lo mismo, es decir, no se inquieten, lamenten, se rasguen las vestiduras y encenicen su cabello ante una actividad que obscenamente brutal y despiadada, negando lo afirmado por la religión y la ciencia, sí polariza rotundamente a los humanos Hablo de esa actividad funesta, la economía, la que nos polariza al dividirnos en ricos y pobres Y no pueden decir que miento Reflexionen La economía, con sus haceres cotidianos en la historia, siempre se ha encargado en dividir, en polarizar a los hombres en ricos y pobres, y en este nuestro hoy, el del triunfo indiscutible e indiscutido del capital, en el que se impone sobre lo político, lo religioso, lo social, ha desarrollado toda una estructura y hasta un lenguaje para justificarse y hacernos comulgar con sus ruedas de molino Veamos algunos puntos que confirman lo que llevo expuesto Díganme si no es cierto que la globalización que se nos está imponiendo, “por que no hay de otra”, no está cimentada y dirigida por la macroeconomía, que beneficia a los menos, y la microeconomía, en la que tienen que sobrevivir los más como Dios les dé a entender Si esa distribución de la economía, sobre todo en los países llamados hoy eufemísticamente emergentes, no se están dando ejemplos de lo que algunos ya dijeron: “de una economía próspera y sociedades enfermas”, esto es, de sociedades donde un elevado tanto por ciento de “los menos favorecido” (entiéndase pobres) sobreviven con empleos precarios o en la denominada “economía informal”, con todas consecuencias negativas que en lo personal y para el conjunto social acarrean dichas actividades Y lo más peregrino, por decir lo menos, es que cuando hay un individuo o grupos sociales, que obligados por esas consecuencias negativas, reclaman un reparto menos inequitativo de la riqueza nacional, se les descalifica por “peligrosos polarizadores de lo social”, ya que con su reclamo amenazan con privar de incentivos a los emprendedores, motores de la economía; y añaden que si quieren progresar, deben aprender a producir más y mejor, única manera de poder salir de su condición de pobres, y que si así lo hacen, se aprietan el cinturón y se mantienen calladitos, pues así se ven más bonitos, el futuro les hará justicia… si no a ello, a sus hijos… o a sus nietos ¡Que solución para los que actualmente están sujetos a la polarización económica Me van a perdonar, pero el servidor ve en lo anterior toda una trama que libera y permite la Ley de Caifás, la que tiene por meta “al jodido, joderlo más”, pues como ustedes saben ya, según las estadísticas, con el neoliberalismo, ideología del capital, como nunca antes la riqueza se está concentrando más y más en menos manos y haciendo más profunda la brecha que separa a los ricos de los pobres Ante esto, que no se puede tapar con un dedo, considero que, si no es interesado, es tonto el espantarse y el satanizar a las personas o grupos que, con sus palabras u obras, ponen de manifiesto la polarización económica que existe en la sociedad En lo personal, pienso que deben apreciarse tales expresiones de inconformidad, pues no son más que la otra cara de la verdad que vivimos; verdad que si se reconoce, no se descalifica y no se le niega su derecho a manifestarse, servirá para que todos vayamos siendo más iguales también en lo económico Para mí, salvo su mejor opinión, claro, esto último es lo inteligente, lo demás puede ser lo que gusten y manden ¿O es que la única verdad que no debe discutirse y sumisamente admitir es la polarización en ricos y pobre nos impone con rigor y violencia la economía? A su servidor, polarizado por el afecto a ustedes, estimados lectores JUAN POLO

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