Su pasado lo condena

domingo, 1 de mayo de 2005
El aún vocero presidencial, Rubén Aguilar Valenzuela, hijo de un acaudalado accionista de Banamex, fue sacerdote jesuita, guerrillero y directivo de medios de comunicación Luego de que, en calidad de articulista, se reveló como un severo crítico de la incompetencia del gobierno de Vicente Fox –y de su esposa--, fue llamado a defender justamente aquello que criticaba, expone Proceso en su edición de este domingo 1 de mayo Inscrito en una docena de agrupaciones civiles --algunas de ellas integradas por jesuitas y laicos de izquierda--, Aguilar participó en los procesos de transformación política en México, mientras se dedicaba a la consultoría En diciembre de 1993 decidió apoyar abiertamente a Cuauhtémoc Cárdenas, en cuya campaña del año siguiente fungió como responsable de prensa nacional, al lado de Adolfo Aguilar Zinser Ya en el gobierno de Vicente Fox, éste y su secretario particular, Alfonso Durazo, lo invitaron a formar parte del área de discursos, en julio del 2002 Súbitamente, el tono crítico de Aguilar contra el gobierno foxista cambió En entrevistas y en charlas en corto aseguraba que el gobierno sí tenía proyecto y que los periodistas no entendían el proceso de transición democrática del país Llamado a servir de ariete cotidiano en la guerra que la Presidencia libraba contra el jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador, el pasado miércoles 27 su discurso se desbarató, dice el reportaje que aparece en Proceso este domingo 1 de mayo

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