El Corán o la muerte

lunes, 30 de mayo de 2005
San Francisco, Cal , 30 de mayo (apro)- La profanación del Corán en la base de Guantánamo es una realidad que escandaliza a la comunidad musulmana y a los organismos de derechos humanos, frente a la arbitrariedad y pasividad de las autoridades estadunidenses Los disturbios en Afganistán generados por la publicación de un reportaje de la revista Newsweek que consistía en el testimonio de uno de los detenidos en el que aseguraba haber visto cómo un oficial tiraba el libro sagrado a un retrete, ya han causado decenas de heridos y más de diez muertos en las protestas reprimidas por los 14,000 soldados que el ejército estadunidense aún mantiene en ese país ocupado El Pentágono se concretó a desmentir el reportaje Intentaba así, “matar al mensajero”, como siempre hacen las autoridades que pretenden ocultar la verdad, pero lo que no pudieron hacer fue “matar al mensaje” que ya había sido ampliamente difundido por los medios de comunicación internacionales Newsweek se alineó y pidió perdón por los incidentes al tiempo que se retractaba de su información, presionados por las autoridades estadunidenses En estos días de invasiones a Irak la libertad de prensa se ha resentido a niveles insospechados en Estados Unidos Pero la verdad de los hechos va saliendo a la luz Gracias a nuevos documentos obtenidos por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la profanación del Corán en Guantánamo es pan de cada día; incluso no sólo el Pentágono lo sabía o lo ordenaba, sino que el FBI recibió repetidas quejas a este respecto, sin que nadie haga nada hasta el momento Es evidente, que es una de las “sofisticadas” técnicas de tortura utilizadas por la CIA que incluyen “tocamientos eróticos” a los prisioneros, para atacar sus tabúes religiosos, sobre todo cuando las interrogadoras estadunidenses fingen que tienen el periodo menstrual y los manchan con la supuesta sangre, que no es más que tinta Al menos, un prisionero ha declarado a los agentes del FBI que sus carceleros habían arrojado el Corán al retrete, tal y como lo había revelado la revista Newsweek, algo que ahora no sólo pone en entredicho al Pentágono, sino que cuestiona la libertad de prensa Los documentos que ha obtenido la ACLU recogen los testimonios de decenas de prisioneros musulmanes, que denuncian cómo sus carceleros les confiscaron el Corán, para torturarlos con el maltrato al libro sagrado Los carceleros de Guantánamo lo tiraban al suelo para pisarlo, luego le daban patadas Las denuncias de los prisioneros corresponden al periodo del 2002 al 2003 El informe consta de 300 páginas La administración Bush sigue en sus trece y el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClelland, disminuyó la importancia de esas denuncias: “Tenemos que tener en cuenta que los miembros de Al Qaeda son entrenados para dar falsos testimonios”; mientras un funcionario estadunidense señalaba que el preso que hizo las denuncias sobre el Corán tirado al retrete “ya se había retractado” y Lawrence di Rita, portavoz del Pentágono insistía con su frase “no es creíble” Las evidencias cosan al gobierno que, sin embargo, sigue en una actitud de desmentirlo “Es un nuevo episodio de ceguera “por parte de la Administración Bush” --dice Anthony Romero, director de la ACLU-- ante el cúmulo de evidencia sobre los abusos contra los prisioneros” La profanación del Corán afecta no sólo a los presos de Guantánamo, sino a todos los musulmanes del mundo Es algo que Estados Unidos no ha medido en sus técnicas de tortura y el presidente paquistaní Pervés Musharraf (aliado de Bush) les ha recordado pidiendo a la enviada para Asia del Sur de la Secretaría de Estado de Estados Unidos, Christina Rocca, que se castigue a los culpables de la profanación al libro sagrado “Estoy profundamente consternado por la noticia sobre la profanación del Corán en Guantánamo… los responsables deben rendir cuentas”, dijo Musharraf, sin cuestionar en lo más mínimo su sospechosa alianza con George Bush ¿Qué se puede esperar de los torturadores de Abu Grahib? ¿Qué significado tiene para los militares estadunidenses el Corán? Ninguno, por tanto, son creíbles las versiones de los prisioneros, ya que los múltiples abusos a los detenidos denunciados desde hace tres años en las distintas prisiones de Irak o Afganistán, señalan el uso sistemático de la tortura La profanación de un libro sagrado es una más de las aberraciones utilizadas contra los musulmanes El último informe de Amnistía Internacional “Guantánamo and beyond: The continuing pursuit of unchecked executive power” detalla cómo el enfoque del gobierno en la llamada “guerra contra el terrorismo” sigue caracterizado por “la hipocresía, la mentalidad de guerra omnipresente y la negativa a cumplir sus obligaciones internacionales” El documento de la prestigiosa organización no gubernamental es contundente: “Un año después de que estallara el escándalo de las torturas de Abu Ghraib continúan existiendo las condiciones para que se cometan tortura y malos tratos bajo custodia de Estados Unidos” Señala que las fotos de esa prisión iraquí son la muestra de un “pequeño problema ya resuelto”, pero advierte: “miles de detenidos bajo custodia de Estados Unidos en Irak, Afganistán, la Bahía de Guantánamo y centros secretos de otros países siguen corriendo el riesgo de sufrir torturas y usando de forma sistemática la detención en régimen de incomunicación, y negándose a la revisión judicial, una salvaguardia básica contra la detención arbitraria, la tortura y la desaparición” La situación sobre los detenidos de Guantánamo sigue siendo escandalosa a nivel internacional, ya que a un año de que la Corte Suprema de Estados Unidos resolviera que los tribunales de este país tienen jurisdicción para desarrollar los juicios de los detenidos, los tribunales no han revisado la legalidad de la detención de ni un solo de los ahí detenidos Es evidente que la administración Bush tiene también sometido al Poder Judicial, ya que no se ve por ninguna parte la actuación firme de la independencia y el valor de los jueces A pesar de todas las evidencias y testimonios sobre tortura a prisioneros, ningún agente de Estados Unidos ha sido acusado formalmente en aplicación de la Ley contra la Tortura o la Ley sobre Crímenes de Guerra, ambas establecidas en las leyes de este país Es verdad, que han sido juzgados soldados de baja graduación, pero los tribunales son consejos de guerra, por lo que las sanciones son menores, inexistentes o simplemente administrativas en la mayoría de los casos Tanto Amnistía Internacional como otras organizaciones de derechos humanos han pedido desde hace años a George Bush que cree una comisión totalmente independiente para que investigue todas las políticas y prácticas de detención e interrogatorios aplicados a los prisioneros que llaman “combatientes enemigos”, incluidos los traslados secretos de prisioneros a terceros países Sería bueno que Estados Unidos demostrase que es el líder no sólo armamentístico, sino de los derechos humanos, nombrando un fiscal especial ajeno al Departamento de Justicia para que investigue detalladamente y de forma penal a todo funcionario del gobierno que haya participado en delitos de desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, torturas, penas crueles, inhumanas o degradantes; cometidos en la llamada “guerra contra el terrorismo” Lamentablemente George Bush pasará a la historia como uno de los presidentes que más violó los derechos humanos en el mundo

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